Intentan aforar al rey Juan Carlos en cuanto abdique

La medida no supondría la involabilidad o inmunidad del monarca ante los escándalos que le amenazan, sino garantizaría que fuera el Tribunal Supremo el órgano judicial competente para juzgarle una ...
El rey Juan Carlos, en la plaza de toros de las Ventas
El rey Juan Carlos, en la plaza de toros de las Ventas (AFP)

Madrid

Aunque carece de toda competencia legal, porque eso lo decide el Congreso (donde tiene mayoría el gobernante Partido Popular) , un portavoz del Palacio de la Zarzuela consideró ayer que sería “razonable” aforar al rey Juan Carlos apenas y éste ceda el trono a su hijo, el príncipe Felipe.

El guiño desde la Casa Real al gobierno y los legisladores no obtuvo respuesta del Ejecutivo, hasta ahora, aunque el portavoz reconoció que la Casa Real no ha estudiado un proceso de aforamiento “porque no le corresponde".

El portavoz señaló que “es de sentido común” y “para evitar disparates” emprender una modificación legal, probablemente de la Ley Orgánica del Poder Judicial, no para preservar la inviolabilidad o inmunidad de Juan Carlos I -lo que sería inconstitucional- pero sí para “garantizar” que como otros políticos, sea el Tribunal Supremo el órgano judicial competente para juzgarle, en todo caso, por sus actos tras hacerse oficial su abdicación.

Del tema también habló el Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, defendió que alguien como el rey “debe tener una consideración especial” una vez que deje el cargo.

“Es una decisión que compete al gobierno, al parlamento y el ministerio fiscal respetará cualquier decisión que se adopte. En principio, me parece que alguien que ha representado la máxima instancia del Estado debe tener una consideración especial. No es una persona que no tenga detrás de sí una carga simbólica y real”, dijo

El portavoz de la Casa del Rey insistió, además, en que los resultados de las pasadas elecciones europeas y la debacle del bipartidismo (en las que el gobernante Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español no llegaron juntos al 50% de los votos) no influyeron en la decisión de abdicación, porque ya lo había decidido en enero.

Se le preguntó por qué entonces el rey dijo en su último discurso de Nochebuena (que redacta únicamente) que tenía la firme intención de continuar al frente de la Corona, el portavoz de la Casa Real respondió que en aquél momento “su majestad no mintió), simplemente, después, cambió de opinión.

Eso sí, en todo momento quiso dejar claro que con la proclamación de Felipe VI no se inicia una nueva época en la monarquía española. “La nueva etapa en la historia de España se inició en 1975 con don Juan Carlos, cuando pasamos de 40 años de dictadura a 40 años de democracia. Eso sí fue un cambio, no con don Felipe, que es la continuidad. Felipe VI tendrá su estilo, pero no abre una nueva etapa”, aseguró.

Explicó que el futuro rey de España, Felipe VI, adelantará las ideas que tiene para su reinado en su discurso de proclamación en el Congreso de los Diputados y dedicará previsiblemente los meses de julio y agosto a hacer viajes por España y también al extranjero.

En la sesión de proclamación en las Cortes, cuya fecha se determinará cuando el Senado decida qué día aprobará la ley de abdicación –aunque se tiene previsto que sea el próximo día 18-, no habrá presencia de dirigentes internacionales ni de otras casas reales, aunque sí se prevé recibir con honores militares al futuro rey, que tendrá, por tanto, que ir vestido con uniforme militar.

La Casa del Rey no contempla que tras la proclamación haya una misa de entronización de Felipe VI, como sí se hizo en cambio cuando fue coronado Juan Carlos I.

Será el nuevo rey quien fije qué papel tendrán sus padres Juan Carlos y Sofía, aunque la decisión se tomará siempre de acuerdo con el gobierno. No es necesario, según la misma fuente, que un real decreto establezca cuál será este papel, sino que la lógica indica que estas nuevas tareas se podrán ir decidiéndose en el día a día, igual que en la actualidad se aprueba un real decreto cada el que el príncipe acude a una toma de posesión de un presidente iberoamericano.

La fuente apuntó la posibilidad de que al nuevo rey y al gobierno de Mariano Rajoy les interese que en algún momento Juan Carlos I haga algún viaje, teniendo en cuenta su amplia agenda de contactos internacionales.