Intensifica China restricciones en cuarto día de grave contaminación

Según informó la agencia oficial china Xinhua, el Ministerio de Protección Medioambiental ha enviado una docena de equipos de inspección a las principales áreas afectadas, incluida Pekín, para ...

Pekín

La restricción del tráfico o la suspensión de la actividad fabril en las zonas afectadas son algunas de las medidas puestas en marcha para luchar contra la grave contaminación que afecta hoy por cuarto día consecutivo el norte y el centro de China.

Según informó la agencia oficial china Xinhua, el Ministerio de Protección Medioambiental ha enviado una docena de equipos de inspección a las principales áreas afectadas, incluida Pekín, para controlar el cumplimiento de las medidas de emergencia.

El gobierno municipal de Pekín decretó el viernes la alerta naranja, la segunda más alta en una escala cromática de cuatro niveles, lo que prohíbe automáticamente la actividad de las plantas manufactureras en el área y paraliza las obras de construcción.

El ayuntamiento de Pekín recomienda que los niños, los ancianos y quienes padezcan problemas respiratorios permanezcan en el interior de las viviendas. Las escuelas de la municipalidad han cancelado también las actividades deportivas y al aire libre.

A la alerta naranja se sumó también hoy la ciudad de Shijiazhuang, capital de la provincia de Hebei, que ha impuesto restricciones de un 20 por ciento al tráfico rodado privado.

Los servicios meteorológicos chinos prevén que la polución grave, que hoy afecta a un 15 por ciento del territorio nacional, continúe al menos hasta el jueves, ante la falta de frentes fríos y vientos que contribuyan a dispersar las partículas contaminantes.

Según los medidores de contaminación de la Embajada de EEUU en Pekín, a las 16.00 horas locales (08.00 GMT) la concentración de partículas PM2,5, aquéllas de un diámetro inferior a las 2,5 micras y consideradas las más perniciosas para la salud, alcanzaba los 336 microgramos por metro cúbico de aire, cerca de trece veces más que el máximo que aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS).