Intensa tormenta de nieve azota este de EU

Los primeros copos causaron alegría, pero los meteorólogos advirtieron sobre la llegada de mucho más que eso.

Washington

Una tormenta que cayó el viernes en la capital del país y generó escenas dignas de tarjetas postales se transformaba en un intenso y paralizante temporal de nieve con vendavales que traen consigo mucha nieve e inundaciones costeras.

Uno de cada siete estadounidenses podría recibir al menos 15 centímetros (medio pie) de nieve para el domingo, y se espera que en Washington caigan más de 1,22 metros (cuatro pies).

Los primeros copos causaron alegría, pero los meteorólogos advirtieron sobre la llegada de mucho más que eso.

Pero no todos recibirán lo peor de la tormenta: Se espera que una nevada mucho más intensa y ráfagas de viento de hasta 80 kph (50 mph) generen condiciones cegadoras una vez que la tormenta se sume a un sistema de baja presión justo frente a la costa, indicó Bruce Sullivan, un meteorólogo del Centro de Predicciones Climáticas del Servicio Meteorológico Nacional en College Park, Maryland.

Se prevé que al menos 60 centímetros (dos pies) de nieve caigan en Washington y Baltimore, y casi la misma cantidad en Filadelfia. El pronóstico de nieve para la ciudad de Nueva York aumentó el viernes a 30 centímetros (un pie) o más. Pero Sullivan señaló que "los vientos van a ser el verdadero problema; es entonces cuando probablemente veamos interrupciones del servicio eléctrico".

El resultado podría crear montículos de nieve de entre 1,22 y 1,52 metros (cuatro y cinco pies) de altura, por lo que tomar medidas para los registros podría ser difícil, añadió.

Para la noche, una fuerte nevada había caído en la capital, lo que aumentaba las probabilidades de interrumpir el servicio eléctrico, y aun así mucha gente permanecía en las carreteras, según la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser.

"Hallen un lugar seguro y permanezcan en él", aconsejó.

Todo aquel que trate de viajar bajo estas condiciones se arriesga a quedar varado por horas, atrapado en lugares inusuales o a morir, alertaron las autoridades. Al menos siete personas han muerto en accidentes vinculados con la tormenta antes de que llegue lo peor de ella, incluyendo a Stacy Sherrill, cuyo auto se salió de una carretera congelada en Tennessee. Su esposo sobrevivió al accidente después de subir durante horas por un terraplén de 91,5 metros (300 pies).

"Los vehículos derrapan y deslizan por todos lados", dijo el agente Lloyd Cochran, de la policía estatal de Kentucky. En cuanto un lugar de accidente queda despejado, otros autos chocan, causando un embotellamiento por horas en las carreteras interestatales.

Las condiciones rápidamente se tornan engañosas por toda la ruta de la tormenta. Arkansas y Tennessee recibieron 20,3 centímetros (ocho pulgadas) de nieve; en Kentucky cayó más de 30 centímetros de nieve, y los estados a lo largo de la región Deep South batallaban con los caminos congelados y cubiertos de nieve y las fallas del sistema eléctrico. Dos tornados llegaron junto con la nieve en Mississippi.

La tormenta fácilmente pudo haber causado daños que rebasan los 1.000 millones de dólares, dijo el director del servicio meteorológico, Louis Uccellini.

Cerca de 7.600 vuelos fueron cancelados para viernes y sábado —aproximadamente 15% de los programados por las aerolíneas, de acuerdo con el servicio de rastreo de vuelos FlightAware. Se espera que las actividades se reanuden en su totalidad para el domingo al mediodía.