Insulza llama de nuevo al diálogo entre Gobierno y oposición en Venezuela

El secretario general de la OEA pidió responsabilidad a ambas partes para no caer en nuevos episodios de violencia, mientras opositores y chavistas se preparan para una nueva jornada de protestas ...
Una estudiante grita consignas contra el gobierno de Maduro durante la marcha de protesta de hoy en Caracas
Una estudiante grita consignas contra el gobierno de Maduro durante la marcha de protesta de hoy en Caracas (AFP)

Washington

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, llamó hoy al diálogo entre el Gobierno y la oposición en Venezuela y pidió responsabilidad a ambas partes para no caer en "provocaciones" que puedan dar lugar a nuevos episodios de violencia. En un comunicado, Insulza apeló a "la responsabilidad del Gobierno de evitar el uso de la fuerza por parte de la policía y grupos afines" y pidió a la oposición que se manifieste "pacíficamente evitando provocaciones".

Insulza expresó su preocupación ante la posibilidad de que las nuevas manifestaciones que están teniendo lugar en Caracas ocasionen nuevos episodios de violencia que "sólo consigan alejar posiciones entre Gobierno y oposición". El secretario de la OEA advirtió, además, que "la presencia de determinados dirigentes podría desencadenar incidentes que posteriormente todos lamentarían". El máximo representante del organismo hemisférico subrayó la necesidad de que "las autoridades respeten la libertad de expresión, y que los medios de comunicación tomen conciencia sobre el influyente rol que desempeñan en esta coyuntura política", agrega la nota.

Insulza, que durante estos días ha estado en contacto con cancilleres de la región, aseguró que "existe plena coincidencia en cuanto a la urgencia de que se entable un diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolanos, que defina puntos de acercamiento y permita a los actores políticos conversar sobre los problemas más graves que enfrenta el país". "Es vital que todos los sectores entiendan el diálogo como el único instrumento que en democracia dirime las diferencias, por profundas que estas sean", agregó.

Insulza sostuvo que únicamente por ese camino la sociedad venezolana puede evitar los riesgos de una espiral de violencia que sólo puede traer más dolor e inestabilidad al país. "Nadie gana con la muerte y los enfrentamientos violentos", insistió. Las manifestaciones se han sucedido desde hace una semana en toda Venezuela y se multiplicaron tras una marcha que el miércoles pasado terminó en episodios violentos que dejaron tres fallecidos, decenas de heridos y detenidos que en su mayoría han sido liberados.

El Gobierno venezolano acusa de esos incidentes a Estados Unidos y al dirigente Leopoldo López, contra el que pesa una orden de captura, acusado de homicidio y terrorismo, así como de actos de violencia que se han venido sucediendo todas las noches en el este de Caracas.

Asimismo, la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) rechazó los actos de violencia en las protestas estudiantiles y llamó al diálogo al gobierno y a las fuerzas de oposición, según un comunicado divulgado hoy. El bloque sudamericano, cuya secretaría general está en Quito, expresó su "enérgico rechazo" frente a los disturbios que dejaron tres muertos y decenas de heridos la semana pasada, y se solidarizó con "las familiares de las víctimas", el pueblo y el gobierno de Venezuela.

Al mismo tiempo hizo "un llamado a la paz y a la tranquilidad en esa nación" y reafirmó su "compromiso con la preservación de la institucionalidad y los principios democráticos". En su mensaje, la Unasur reiteró su "defensa del orden democrático, del Estado de Derecho y sus instituciones", y exhortó a "todas las fuerzas políticas y sociales del país a privilegiar el diálogo y la concordia para la solución de las diferencias, dentro del ordenamiento jurídico constitucional".

Mientras, opositores y chavistas se preparan para una crucial jornada de protesta este martes con manifestaciones convocadas en el mismo sector de Caracas y la promesa del dirigente radical opositor, Leopoldo López, prófugo de la justicia, de participar en la marcha. Ambas convocatorias llegan tras dos semanas de protestas de estudiantes iniciadas en rechazo a la inseguridad, inflación y desabastecimiento, a las que se sumaron sectores radicales de oposición y que la semana pasada derivaron en incidentes con saldo de tres muertos y decenas de heridos.

Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular y contra quien una jueza emitió orden de captura por los desmanes, rompió el silencio y en un video convocó una marcha hacia el ministerio de Justicia para dejar un pliego de peticiones. "Si hay alguna decisión de ilegalmente meterme preso, pues allí estaré para asumir esa persecución", dijo en su video.

Henrique Capriles, gobernador de Miranda (norte) y ex candidato presidencial que ha criticado la táctica de movilizaciones, anunció sin embargo que se sumará a la manifestación de mañana. "Podemos tener diferencias pero somos solidarios", dijo a una radio local. Por la tarde, un vocero de Voluntad Popular denunció vía telefónica a AFP "que unos quince hombres armados identificados como elementos de inteligencia militar ingresaron violentamente a la sede (del partido) apuntando a todo el personal".

El partido difundió en redes sociales un video que, asegura, es de su cámara de seguridad y en el que se observa a hombres con casco y armas cortas ingresando al lugar y derribando una puerta a patadas. López y otros dirigentes impulsan bajo la consigna "la Salida" la táctica de ocupar las calles para oponerse al gobierno de Nicolás Maduro, electo en abril de 2013 y forzar un "cambio constitucional" pese a que no puede haber un referendo revocatorio del mandato presidencial hasta abril de 2016.

Poco después de la convocatoria de López, el presidente Maduro --quien ha calificado las protestas como un intento de "golpe de Estado" con participación de Estados Unidos y el ex presidente colombiano Alvaro Uribe-- anunció una marcha de trabajadores petroleros oficialistas en el mismo sector también para el martes. Jorge Rodriguez, alcalde chavista del municipio Libertador, donde se encuentra el ministerio de Justicia aseguró hoy que ninguna formación política "ha solicitado absolutamente ningún permiso" y que por ello "no hay ninguna manifestación autorizada".

Unos mil estudiantes marcharon hoy pacíficamente por el acomodado sector este de Caracas hasta el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) para pedir fin a la censura después de que este ente regulador amenazara con sanciones para aquellos medios audiovisuales que hagan "promoción de la violencia". "¡Conatel cara de tabla, censuras y te callas!" o "censura es dictadura", gritaban los manifestantes. La semana pasada, cuando los desmanes tuvieron un clímax, varias televisiones locales se abstuvieron de emitir imágenes de los disturbios, de acuerdo con la legislación venezolana.

El canal colombiano de noticias NTN24, que otorgó gran cobertura a los incidentes, fue retirado el miércoles de las dos redes de televisión por cable que lo distribuían en Venezuela por decisión del gobierno. En la última semana las manifestaciones estudiantiles han sido marchas pacíficas durante el día. Pero al oscurecer, grupos de jóvenes han provocado desmanes en el sector este de Caracas, incluyendo ataques con piedras y cócteles molotov contra la televisora estatal VTV.

Maduro, que dice ver la mano de Washington en la crisis, anunció la expulsión de tres funcionarios consulares estadunidenses, a los que imputó por reunirse con universitarios, y acusó al país norteamericano de injerencia en los asuntos internos de Venezuela. El canciller Elías Jaua justificó hoy la medida contra los diplomáticos, que tienen 48 horas para abandonar el país, por su participación en "la organización y promoción de estos grupos (estudiantiles) que hoy intentan generar la violencia en Venezuela".

Jaua denunció la injerencia del gobierno de Estados Unidos tras las protestas estudiantiles de los últimos días y reveló los nombres de los tres funcionarios de la embajada en Venezuela a quienes dio 48 horas para abandonar el país.

"Nuestro gobierno ha declarado como personas no gratas y a partir de este momento tienen 48 horas para abandonar el país, a la funcionaria Breeann Marie McCusker, segundo secretario ejerciendo funciones de vicecónsul en Venezuela; al ciudadano Jeffrey Gordon, segundo secretario ante la embajada de Estados Unidos en Caracas, quien también ejerce funciones de vicecónsul; y a Clarck Krisstofer Lee, segundo secretario", dijo Jaua en rueda de prensa.

La expulsión de tres funcionarios consulares estadunidenses había sido anticipada la noche del domingo en cadena nacional por el presidente Nicolás Maduro, quien se abstuvo de identificar en ese momento a los diplomáticos concernidos. "¡Qué se vayan a conspirar a Washington!", había dicho el mandatario. El canciller justificó la medida contra los diplomáticos por su participación en "la organización y promoción de estos grupos (estudiantiles) que hoy intentan generar la violencia en Venezuela", precisó.

En las últimos dos semanas los estudiantes han protestado en Venezuela por la creciente crisis económica y la violencia, así como por la detención de jóvenes. También el domingo, el gobierno venezolano emitió un comunicado en el que acusó a Estados Unidos de intentar "legitimar intentos de desestabilización" contra el gobierno venezolano, en referencia a un comunicado difundido el sábado por el secretario de Estado, John Kerry, donde aseguró estar "profundamente preocupado" por las "crecientes tensiones y la violencia en Venezuela" y pidió la liberación de manifestantes detenidos.

Más tarde, el portavoz del departamento de Estado, Jen Psaki, calificó en Washington de "falsas y sin sustento" las acusaciones de Venezuela. En septiembre Venezuela expulsó a otros tres diplomáticos estadunidenses, entre ellos la encargada de negocios a cargo de la embajada. Y el 5 de marzo, horas antes de anunciar la muerte de Chávez, expulsó a dos agregados militares estadunidenses.

Washington y Caracas carecen de embajadores desde 2010, pero pese a sus distantes relaciones, Estados Unidos es el mayor comprador del petróleo de Venezuela, el mayor productor de crudo latinoamericano y el país con las mayores reservas petroleras del mundo. Varios gobernantes de la región han cerrado filas con Maduro, mientras que México y Panamá exhortaron a resolver las diferencias mediante el diálogo. Uruguay demandó respeto a la legalidad y a la libertad de expresión.