Inició en Viena último intento de acuerdo sobre plan nuclear iraní

Estados Unidos destacó que la negociación final sobre el programa atómico es una "oportunidad histórica" aunque las posiciones siguen muy alejadas entre Teherán y las grandes potencias del grupo 5+1.
La vicepresidenta de la Comisión Europea, Catherine Margaret Ashton (i) y el canciller iraní, Javad Mohamad Zarif (d), hoy en Viena
La vicepresidenta de la Comisión Europea, Catherine Margaret Ashton (i) y el canciller iraní, Javad Mohamad Zarif (d), hoy en Viena (AFP)

Viena

La negociación final sobre el programa nuclear iraní comenzó el jueves en Viena, donde Estados Unidos destacó que se trata de una "oportunidad histórica" e Irán de una "ocasión única de entrar en la Historia". Sin embargo, las posiciones parecen muy alejadas entre Irán y las grandes potencias (Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia), reunidas en el grupo 5+1.

Tras una breve sesión plenaria, la primera jornada estuvo jalonada por reuniones bilaterales y "reuniones de coordinación", durante las cuales cada delegación hace un balance. Es el inicio de un maratón que podría durar hasta la fecha límite del 20 de julio. "El ambiente es como siempre, muy estudioso", dijo el portavoz europeo Michael Mann. "Los negociadores han venido con la determinación de hacer avanzar el proceso y llegar a un acuerdo el 20 de julio", agregó.

El acuerdo negociado desde principios de este año garantizaría que Irán no trata de fabricar la bomba atómica. A cambio, se levantarían las sanciones internacionales que privan cada semana a este país de miles de millones de dólares en ingresos petroleros. También favorecería la normalización de las relaciones entre los países occidentales y la República Islámica, en un Medio Oriente cada vez más explosivo, con el avance de los yihadistas del Estado Islámico en Irak y la guerra civil en Siria.

Dicho acuerdo también reduciría el riesgo de proliferación nuclear en la región. Además de Israel, las monarquías petroleras sunitas del Golfo Pérsico están aterrorizadas ante la perspectiva de que Irán, de confesión mayoritariamente chiita, posea la bomba atómica.

"Tenemos una oportunidad única de entrar en la historia", destacó el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif. Sin embargo, aunque la República Islámica "no tiene nada que ocultar" de su programa atómico, "nosotros no liquidaremos nuestros avances tecnológicos", agregó en un artículo publicado en el diario francés Le Monde.

En dicha nota, Zarif recordó detalladamente los esfuerzos realizados por Irán para mostrar transparencia en sus actividades, y alegó que su país, por motivos "morales", "religiosos" y "estratégicos", no quiere la bomba atómica. La capacidad de enriquecimiento de uranio que conservaría Irán después de un acuerdo es uno de los principales puntos de divergencia.

El jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, considera aceptable que Teherán conserve "algunos centenares" de centrifugadoras, las instalaciones que enriquecen el uranio. Irán cuenta actualmente con unas 20 mil. El enriquecimiento iraní tendrá que estar muy "limitado, una pequeña parte de lo que tienen" ahora, dijo esta noche un funcionario estadunidense. "Esta es la discusión que queremos tener".

La misma fuente duda de que Irán "necesite un programa nacional" de enriquecimiento, algo inaceptable para la República Islámica. Irán confirmó estar dispuesto a modificar los planes de su reactor de agua pesada en construcción en Arak, cerca de Teherán, para garantizar que ya no podrá producir plutonio, el otro combustible posible de una bomba nuclear, junto con el uranio altamente enriquecido.

Las autoridades iraníes se niegan a discutir su programa de misiles --que podrían transportar bombas--, alegando que esta capacidad balística es una cuestión de defensa nacional y no de política nuclear. La sexta y última ronda final inició oficialmente este jueves y podría continuar hasta el 20 de julio, cuando expira un acuerdo provisorio firmado en noviembre.

Las discusiones podrían, si se llega a un acuerdo común, ser prolongadas seis meses más. Pero ni Irán ni el 5+1 desean, en esta etapa, hablar públicamente de esa solución. El secretario de Estado estadunidense John Kerry advirtió por el contrario que "ahora Irán tiene que elegir", añadiendo que "el tiempo apremia".