Informe liga a Artur Mas con ilegalidades de Jordi Pujol

Según afirma hoy el diario español El Mundo, un informe del Principado de Liechtenstein relaciona al presidente de Cataluña con las actividades ilegales de su predecesor, sospechoso de fraude, y ...
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, durante un acto en Barcelona
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, durante un acto en Barcelona (AFP)

Madrid

Un informe del Principado de Liechtenstein relaciona al presidente del gobierno de Cataluña, Artur Mas, con las actividades ilegales de la familia de Jordi Pujol, el histórico líder catalán que actualmente está en el punto de mira por presunto fraude, informó hoy el diario español "El Mundo".

Según el rotativo, la unidad policial especializada en finanzas de este país remitió en septiembre el documento, de carácter "no concluyente", a las autoridades españolas.

En él se advierte de que "a través de fuentes públicas", el Principado ha sabido que Mas podría estar relacionado con "actividades ilegales" de los Pujol a través de una sociedad creada en 2005 por uno de los hijos del líder catalán y disuelta hace unos meses.

Las autoridades españolas pidieron hace unos meses información a los servicios de prevención de blanqueo de los países donde la familia Pujol podía tener intereses, según El Mundo.

El informe se conoce en pleno proceso soberanista de Cataluña: Mas convocó el sábado el referéndum independentista que pretende celebrar el 9 de noviembre y que el gobierno de Mariano Rajoy recurrirá hoy mismo ante el Tribunal Constitucional.

El domingo por la noche el presidente catalán dijo en una entrevista concedida a la cadena de televisión privada La Sexta que "nunca" tuvo vínculos con los negocios de la familia del ex dirigente catalán.

Jordi Pujol, "padre político" de Mas y presidente del gobierno de Cataluña entre 1980 y 2003, compareció el viernes ante el Parlamento de la región con el fin de intentar aclarar el origen de la fortuna que mantuvo oculta durante 34 años en paraísos fiscales, tal y como él mismo confesó el 25 de julio a través de una carta.

El ex presidente, de 84 años, aseguró allí que nunca fue un político corrupto. Explicó que el dinero no declarado correspondía a una herencia que le legó su padre, lo que no convenció a los parlamentarios catalanes.