Informe: Alepo, una de las ciudades más castigadas por la guerra en Siria

La mayor ciudad del norte del país árabe ha sufrido especialmente la guerra, la parte oriental está en manos de los rebeldes y la occidental en poder del ejército de Asad, habiendo perdido gran ...
Un edificio de Alepo, destruido por la explosión de un cohete durante un ataque rebelde
Un edificio de Alepo, destruido por la explosión de un cohete durante un ataque rebelde (EFE)

Beirut

La guerra en Siria se ha ensañado en estos cuatro años con Alepo, la mayor ciudad del norte del país y donde hace diez días desaparecieron los periodistas españoles Antonio Pampliega, Ángel Sastre y José Manuel López.

En julio de 2012, esta urbe fue objetivo de una ofensiva de los rebeldes contrarios al régimen de Bashar al Asad que fue seguida de otras operaciones armadas en las que los grupos insurgentes lograron conquistar varios distritos.

A grandes rasgos, su parte oriental se encuentra en manos de los rebeldes, mientras que la occidental continúa en poder del Ejército regular. Los insurgentes se agrupan en dos grandes alianzas: Fatah Alepo (La Conquista de Alepo) y Ansar al Sharía (Los Defensores de la Ley Islámica).

Fatah Alepo aglutina a una serie de organizaciones entre las destaca por su importancia el Frente Levantino, de tendencia islámica; mientras que Ansar al Sharía está integrada por el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, y el Movimiento de los Libres de Sham, entre otras facciones.

Dentro de esta ciudad septentrional no se ha documentado recientemente la presencia de militantes de la organización yihadista Estado Islámico (EI) -que controla amplias zonas del país- después de que el Frente al Nusra (contrario a la organización de Abu Bakr al Bagdadi) y varios grupos afines los expulsara en enero pasado.

Donde sí que está presente el EI es en los pueblos del noreste de la provincia de Alepo, como Al Bab y Manbech. Según la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), los reporteros desaparecidos entraron en Siria el pasado 10 de julio para realizar reportajes en Alepo y dos días después se perdió el contacto con ellos.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos y una fuente de la oposición dijeron ayer a Efe que la última vez que fueron vistos fue en la zona de Al Maadi, en el casco antiguo de la ciudad. Un residente en esa área indicó hoy a Efe que dicho distrito está bajo el control del Frente Levantino y que es la puerta de entrada al frente de guerra establecido en la Gran Mezquita de la ciudad.

El casco viejo de Alepo, al igual que otras partes de la urbe, es escenario frecuente de combates y de bombardeos de la aviación gubernamental. De hecho, esta población es una de las más castigadas por los ataques con barriles de explosivos arrojados por helicópteros castrenses.

Por otro lado, a principios de este mes, los insurgentes lanzaron una ofensiva contra la mitad occidental de la urbe, en el barrio de Yamiat al Zahra, en manos de las autoridades sirias, e intensificaron el lanzamiento de cohetes contra las zonas bajo control gubernamental.

Antes del inicio del conflicto en Siria, en marzo de 2011, Alepo, que contaba con más de 2.3 millones de habitantes, era conocida por su actividad industrial y por ser un centro turístico, ya que su casco antiguo está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Sin embargo, gran parte de ese legado histórico ha quedado destruido por la guerra. De acuerdo con datos de la Dirección General de Antigüedades y Museos de Siria, unos cien edificios tradicionales han sido destruidos y mil tiendas del zoco han resultado calcinadas en estos años de conflicto.