Infanta Cristina afirmó no tener "nada que ver" con los negocios de su marido

La hija del rey de España reconoció durante su declaración del pasado sábado, hecha pública hoy, haber participado en una sociedad con su esposo, Iñaki Urdangarin, pero se distanció de las ...
La infanta Cristina, en una foto del 22 de abril de 2010 en Barcelona
La infanta Cristina, en una foto del 22 de abril de 2010 en Barcelona (AFP)

Madrid

La infanta Cristina, hija del rey de España, aseguró al juez haber participado en una sociedad con su esposo, Iñaki Urdangarin, sospechoso de malversación, porque "confiaba" en él pero no haber tenido "nada que ver" con sus negocios, según la declaración divulgada hoy. En una sala del tribunal de Palma de Mallorca, en las islas Baleares, presidida por el retrato del jefe del Estado, su padre, el 8 de febrero Cristina, de 48 años, respondió durante más de cinco horas a las preguntas del juez José Castro, un hecho sin precedentes para una monarquía hasta hace poco muy popular y ahora debilitada por los escándalos.

La hija menor de Juan Carlos I, imputada por delitos fiscales y blanqueo de capitales, tomó distancias con las actividades delictivas atribuidas a su esposo, sospechoso junto a un ex socio de la malversación de 6.1 millones de euros de dinero público. Uno de los abogados presentes afirmó que muchas de sus respuestas habían sido evasivas, lo que confirmó la transcripción de la comparecencia, en la que Cristina utilizó en más de 500 ocasiones expresiones como "no lo sé", "no lo recuerdo", "lo desconozco", "no lo sabía" o "no me consta".

La hija del monarca sí explicó que aceptó ser socia a medias con Urdangarin en la sociedad Aizoon, sospechosa de haber servido como pantalla para blanquear dinero malversado, por confianza y porque él se lo pidió. "A mí mi marido me pregunta si quiero ser socia al 50% y yo lo acepto y no hay nada más", afirmó, agregando: "a partir de ahí yo no he tenido nada más que ver, ya lo ha llevado él, yo no he intervenido en nada". "No hablamos de nuestros negocios en casa", dijo.

"Yo me ocupaba de los niños, sus actividades, de la escuela y de todo lo que tenía que ver con ellos, con médicos y demás, y mi marido se ocupaba de toda la parte de gastos", agregó. Y afirmó: "no tengo ni idea de lo que hacía con Aizoon". "Yo no he tenido nada que ver con las facturas ni he llevado el control, es mi marido el que lo ha llevado". Aún así le aseguró al magistrado que "no había una sociedad pantalla". "Mi marido, yo confío en él y en su buen quehacer", afirmó.

El juez le preguntó también sobre declaraciones del notario que constituyó Aizoon, según el cual un asesor fiscal de Urdangarin dijo que la presencia de la infanta buscaba evitar investigaciones del fisco. "Me sorprende que lo haya dicho, porque nunca hubiese aceptado que se me hubiese utilizado como escudo fiscal, nunca", afirmó la infanta. "Ni lo hubiese aceptado, ni me consta, casi me ofende Señoría", agregó.

Y consideró que, lejos de tener un trato fiscal privilegiado, "precisamente por ser hija del rey quizá se me ha sometido a un escrutinio mayor y se me ha mirado con más detalle". Negó así haber tenido empleados domésticos sin declarar: "nosotros no hemos pagado en negro a nadie, intentamos hacer bien las cosas y no pagamos en negro".

Y en cuanto a un embarazoso curso de salsa y merengue que según los informes policiales Cristina y Urdangarin cargaron a Aizoon como gastos de formación, afirmó no recordar. A lo que el juez le espetó: "yo recibí clases de baile hace 30 años y todavía me acuerdo". Cristina sí dejó claro que "nunca" habló con el rey sobre el Instituto Nóos, entidad sin ánimo de lucro que Urdangarin habría utilizado para sus negocios fraudulentos mientras era su presidente entre 2004 y 2006.