La Infanta Cristina deberá declarar como testigo en el caso Nóos

La Audiencia Provincial de Baleares decide mañana si juzga a la hermana del rey Felipe VI por dos delitos fiscales y blanqueo de capitales.
La Infanta Cristina acude a declarar a los juzgados de Mallorca, imputada por el "caso Nóos"
La Infanta Cristina acude a declarar a los juzgados de Mallorca, imputada por el "caso Nóos" (AFP)

Madrid

La Infanta Cristina no se salvará, al menos de declarar como testigo en el juicio del Caso Nóos si es que finalmente la Audiencia Provincial de Baleares retira mañana la imputación a la hermana del Rey de España, Felipe VI. Sobre ella pesan dos delitos fiscales y uno de blanqueo de capitales.

Según medios locales, que citaron fuentes judiciales, todo esto se conocerá este viernes apenas pasado el mediodía, y añadieron que la Fiscalía Anticorrupción pedirá a Cristina de Borbón una fianza de responsabilidad civil de más 500 mil euros, a la que deberá hacer frente de forma conjunta y con su marido, Iñaki Urdangarin, por haberse lucrado de parte de los fondos que éste habría defraudado a través de su sociedad inmobiliaria Aizoon -de la que son socios al 50 por ciento-, y que de forma presuntamente irregular se nutrió de más de un millón de euros del entramado Nóos.

El fiscal Pedro Horrach, que ha insistido en la inexistencia de indicios de criminalidad por parte de la Infanta en esta supuesta trama de desvío de fondos públicos, sí habría obtenido un beneficio o aprovechamiento ilícito de los fondos supuestamente defraudados en el seno del entramado empresarial urdido por su esposo.

Para reclamar la fianza, Horrach se amparará en el artículo 122 del Código Penal, que establece que “el que por título lucrativo hubiere participado de los efectos de un delito o falta, está obligado a la restitución de la cosa o al resarcimiento del daño hasta la cuantía de su participación”, aunque no haya sido considerado responsable criminal de los hechos investigados.

Los Duques de Palma, de acuerdo a la Agencia Tributaria llegó a elevar a un total de 698.824 euros el importe total que ambos destinaron desde Aizoon a la reforma de su palacete de Pedralbes (Barcelona) y a otros gastos particulares, sirviéndose así de su empresa en forma de “tapadera” con el objetivo de blanquear los fondos que de forma supuestamente ilícita recibió el Instituto Nóos y que el matrimonio habría desembolsado en atenciones de índole privada.

De hecho, Hacienda estima en 436,703 euros el dinero que los Duques cargaron a Aizoon entre 2004 y 2006 por la rehabilitación de su vivienda barcelonesa y en 262,120 los fondos que destinaron a otras adquisiciones personales de 2004 a 2010.

Estas cantidades se suman a las que aportó en su día el Grupo de Delincuencia Económica de la Policía Nacional en Baleares, entre las que destaca el pago de 139 mil euros por la adquisición y montaje de hasta 72 muebles y elementos del hogar como estanterías, butacas, sofás, mesas y cortinas de lujo para su uso personal.

En su momento, los Duques llegaron a adquirir a la empresa Rosa Cerveto Marta Mas S.L., a través de Aizoon, una estantería de 5,895 euros, un sillón giratorio por 1,552, una mesa de aluminio por 2,665, una alfombra por 3,450, un taburete de cuero por 968, diez sillas de piel por un total de 9,550, dos sofás por 10,143, un mueble-bar por 6,298 y dos cortinas de estilo japonés por 5,580, entre otros numerosos artículos.

El tribunal que decidirá lo anterior está formado por su presidente y ponente, Diego Gómez-Reino, y los magistrados Mónica de la Serna y Juan Jiménez, quienes resolverán por segunda vez si sobreseen la imputación de la Infanta, después de que en abril de 2013 dejara sin efecto su encausamiento por los mismos delitos en que habría incurrido Urdangarin.