Indignación en Nicaragua por asesinatos de perros

La policía de Managua confirmó que los autores de estas matanzas utilizan una ballesta de cacería.
Les disparan con una ballesta.
Les disparan con una ballesta. (Enrique Rimbaud/AP)

Managua

Varios perros han sido atacados con una flecha en los patios de sus casas en la zona sur de la ciudad de Managua, Nicaragua, hecho que ha causado indignación en redes sociales y medios locales.

La policía de ese lugar confirmó que los autores de estas matanzas utilizan una ballesta de cacería, cuyas flechas, Custom Carbon, no se venden en ningún comercio del país, por lo que consideran que los autores de esos crímenes son personas de alto poder adquisitivo que las compraron en el exterior.

Las autoridades han abierto un expediente para investigar estos casos, hasta ahora las únicas pistas son las flechas que atravesaron los cuerpos de varios canes, la mayoría de la misma marca, y versiones de testigos que dicen que los perros fueron atacados durante la noche, por varias personas que se movilizan en una una camioneta cerrada color gris.

Todo comenzó una mañana, cuando Renato Franco Peñalba descrubrió que su perrita Cookie agonizaba en el patio, atravesada por una flecha. La mascota fue operada, pero no sobrevivió.

Peñanalba publicó una foto en las redes sociales denunciando el hecho y descubrió que él no había sido el único, también a varias personas que vivían cerca de esa zona les había sucedido lo mismo.

Cookie fue una de al menos siete víctimas que murió atravesada por una flecha. Todos los insólitos incidentes han ocurrido en un barrio pudiente de Managua y parecen ser obra de personas con altos recursos económicos.

"Lo más grave de esto es que está más que comprobado que quienes comienzan atacando y asesinando animales no se quedan ahí. Hoy tiran flechas contra perros... mañana pueden hacerlo contra niños o adultos", advirtió el veterinario Enrique Rimbaud, presidente de la Fundación Amarte.

"No son uno ni dos los casos de asesinos en serie que empezaron matando animales y luego optaron por personas", recalcó Altamirano, "esto debe parar ya".