Indigna a los cubanos precio de autos nuevos

Arranca el año con el permiso de venta de vehículos cero kilómetros de manera libre en la isla caribeña, pero cotizados a un nivel ocho veces superior a sus equivalentes en México.
El salario promedio de los cubanos es de poco más de 20 dólares mensuales.
El salario promedio de los cubanos es de poco más de 20 dólares mensuales. (Enrique de la Osa/Reuters)

La Habana

Aprecios de escándalo, que oscilan entre 91 mil y 262 mil dólares, las comercializadoras estatales cubanas —únicas autorizadas a importar— comenzaron ayer la venta libre de autos cero kilómetros, luego de medio siglo de prohibiciones y controles para favorecer el transporte público por sobre el individual.

En la agencia Peugeot de La Habana, vacía de clientes según constató MILENIO, el listado de venta arranca con el modelo Expert Tepee, de 2013, en el equivalente a 212 mil 940 dólares y cierra con el 508 del mismo año, a 262 mil 185 dólares 50 centavos (en México ronda en poco más de 400 mil pesos), en un país donde el salario medio mensual sobrepasa en poco los 20 dólares y no existen las ventas a plazos.

“Esto es un chiste de muy mal gusto”, comentó a este diario Vicente Gómez al ser consultado sobre los precios.

Gómez, ingeniero de profesión, llegó a la Peugeot, dijo, “para comprobar si eran ciertos los listados de precios que desde esta madrugada están corriendo por internet”.

“Imagínese usted, que en el mercado negro un VW Passat, de 2010, se compraba en 60 mil dólares y ahora el Estado está vendiendo el mismo carro en 67 mil 500, según esos listados” (en México, un modelo 2014 se cotiza desde 320 mil pesos), agregó, haciendo referencia al segundo mercado oficial que también abrió sus puertas el viernes.

Durante varios años, médicos, ingenieros, artistas plásticos, periodistas, diplomáticos, pilotos o músicos con acceso a divisas  fuertes –por trabajar básicamente en el exterior del país- podían comprar autos de segunda mano en las comercializadoras estatales, previa autorización oficial  para comprobar la legalidad de los ingresos.

Sin embargo, desde hace más de un año, esas ventas, que oscilaban entre cuatro y diez mil dólares por tipo de auto, fueron suspendidas.

En diciembre pasado se eliminó la denominada “carta de autorización” para poder adquirir  un vehículo y hoy los cubanos que esperaban comprar libremente se quedaron boquiabiertos al conocer que los nuevos precios son tres, cuatro o cinco veces superiores a los anteriores.

Un Peugeot modelo 406 del año 1999 se oferta oficialmente en el equivalente a 28 mil dólares. Antes podía adquirirse en el mismo mercado en cinco o seis mil dólares.

“Me volví a quedar con las ganas de tener un carro (…) llevo dos años con la carta  (de autorización) a cuesta y 10 mil dólares depositados en el banco, y ahora no me alcanzan ni para comprarme una fosforera (caja de cerillos)”, dijo Alfred Thomson, músico, visiblemente irritado en el mercado de segunda mano de la barriada de Miramar, más concurrido y con un ambiente menos apacible que el dedicado a los autos cero kilómetros.

Funcionarios consultado por MILENIO dejaron entrever que, pese a liberalizar el mercado, al Estado cubano no le interesa que aumente la circulación de automóviles, ya que la infraestructura vial del país requeriría inversiones multimillonarias.

Según estadísticas de la época, hasta finales de los cincuentas, Cuba fue el país con mayor cantidad de autos per cápita en América Latina.

Tras el triunfo de la revolución socialista en 1959, el gobierno priorizó el transporte público, pero ni en sus mejores momentos éste llegó a ser opción práctica.

La isla no cuenta ni con un sistema de metro ni con tranvías eléctricos y el sistema de transportación se basa en autobuses y autos de alquiler.