Indagan terrorismo en desaparición de avión

Autoridades no descartan un acto extremista contra el Boeing de Malaysia Airlines que se perdió en el Golfo de Tailandia con 239 personas. 
La aviación de Vietnam reportó manchas de aceite cerca de donde podría haber caído la nave.
La aviación de Vietnam reportó manchas de aceite cerca de donde podría haber caído la nave. (Trung Hieu/Reuters)

Kuala Lumpur

Equipos de nueve naciones continuaban esta madrugada con la búsqueda en aguas del Golfo de Tailandia el avión de la Malaysia Airlines que desapareció el sábado con 239 personas a bordo, mientras expertos investigan un posible vínculo terrorista.

Australia, China, Estados Unidos, Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam colaboran en el rastreo del aparato en una zona al sur de la isla vietnamita Tho Chu, en la misma área donde se presume que podría haberse estrellado el Boeing 777-200, según informaron las autoridades locales.

Transcurridas casi 72 horas desde su desaparición, no se había  encontrado el aparato o restos del mismo, o recibido una señal del trasmisor de emergencia de la nave.

La Agencia Malasia de Seguridad Marítima envió al laboratorio dos tipos de carburante recogidos a unas 100 millas náuticas de una playa de Kelantan para determinar si pertenecen al avión desaparecido. Se prevé que el resultado esté listo en la tarde de hoy.

El Ministerio de Información de Vietnam informó ayer en su página web que un avión nacional de reconocimiento avistó, a unos 93 kilómetros al sur de Tho Chu, lo que parecían ser desde el aire un fragmento de cola y una puerta interior de un avión.

Las operaciones aéreas de búsqueda se mantienen las 24 horas.

En tanto, agencias de inteligencia de varios países participan en una investigación que se centra en aclarar el posible cambio de rumbo que el avión pudo realizar, sin que el piloto lo comunicara, ni enviara un mensaje de alerta.

La policía y unidades antiterroristas analizan las imágenes de un circuito cerrado de televisión del aeropuerto de Kuala Lumpur en la que aparecen dos personas que abordaron el vuelo con pasaportes robados.

Se trata del italiano Luigi Marald y el austríaco Christian Kozel, a quienes les robaron sus documentos en 2013 y 2012, respectivamente, en Tailandia, como confirmó la Interpol.

La policía tailandesa investiga también la pista de dónde se compraron los boletos electrónicos de los pasajes de Marald y Kozel, que conducen a Pattaya, un popular destino turístico al sur de Bangkok.

El vuelo MH370 despegó de Kuala Lumpur a las 00.41 hora local (16.41 GMT del viernes) y tenía previsto llegar a Pekín unas seis horas más tarde.

Las autoridades de Aviación Civil de Malasia informaron que su última posición en el radar antes de que se perdiera la señal fue a las 01.30 hora local del sábado (17.30 GMT del viernes).

El avión transporta 239 personas: 229 pasajeros, incluidos dos menores, y una tripulación de 12 personas, todas ellas malasios.

En la lista de los viajeros, ofrecida por la Malaysia Airlines, hay 153 chinos, 38 malasios, siete indonesios, seis australianos, cinco indios, cuatro franceses, tres estadunidenses, dos  neozelandeses, dos ucranianos, dos canadienses, un ruso, un italiano, un holandés, un austríaco y un taiwanés.

El piloto es un malasio de 53 años, con 18 mil 365 horas de vuelo, que ingresó en la Malaysia Airlines en 1981.

La aviación civil informó que el aparato contaba con combustible para unas 7.5 horas de vuelo.

Claves

Sin señal de explosión

- El Pentágono no detectó ninguna explosión en la zona que sobrevolaba el vuelo de Malaysia Airlines, luego de revisar su sistema de vigilancia que registra flashes de luz alrededor del planeta, informaron fuentes gubernamentales al diario The New York Times.

- “Datos preliminares” de satélites de espionaje del Departamento de
Defensa no muestran señales de una explosión en la zona del golfo de Tailandia donde sobrevolaba el Boeing 777-200 cuando desapareció, reportó el diario.

- El gobierno de EU envió un equipo de expertos del Consejo Nacional de Seguridad y del FBI junto a técnicos de Boeing y de la Administración Federal de Aviación para ayudar en la investigación.