Incertidumbre en Libia tras anuncio de dimisión de primer ministro

La anunciada dimisión del jefe del gobierno reconocido internacionalmente complica la situación del país norteafricano, con dos gobiernos y dos Parlamentos, que se disputan el poder, mientras ...
Abdalá al Theni, (d) primer ministro de Libia, durante una visita a Moscú el pasado 15 de abril
Abdalá al Theni, (d) primer ministro de Libia, durante una visita a Moscú el pasado 15 de abril (AFP)

Trípoli

El futuro del gobierno libio reconocido por la comunidad internacional parece incierto después de que el primer ministro, Abdalá al Theni, anunciara su intención de dimitir. Theni comunicó su decisión el martes durante un programa de televisión en el que varios telespectadores criticaron la labor de su gobierno.

"Si mi dimisión es la solución, entonces la anuncio aquí", declaró el primer ministro, que precisó que presentará su renuncia ante el Parlamento el domingo. El portavoz de su gobierno, Hatem al Uraybi, no quiso confirmar su decisión. "Todavía no tengo la respuesta a la pregunta" de si presentará su renuncia o no el domingo en el Parlamento, dijo a la AFP.

Libia está sumida en el caos desde 2011, cuando unas revueltas populares y una intervención de la OTAN acabaron con el régimen y con la vida del dictador Muamar Gadafi, que llevaba más de 40 años en el poder.

El país tiene dos gobiernos y dos Parlamentos, que se disputan el poder, mientras diversas milicias armadas luchan por controlar las riquezas petroleras y el grupo yihadista Estado Islámico (EI) gana terreno.

Durante el programa de televisión, Theni recibió numerosas críticas de televidentes sobre la negligencia de su gobierno, incapaz de garantizar servicios básicos como el suministro eléctrico o de poner fin a la inseguridad en las zonas que controla.

Acusaciones de corrupción

Los telespectadores también acusaron al gobierno de Theni, que salió ileso de un intento de asesinato en mayo en Tobruk (este), de corrupción. Sus miembros y los del Parlamento elegido en las últimas elecciones generales tuvieron que instalarse en Tobruk, después de que la coalición de milicias Fajr Libya tomara la capital, Trípoli, a mediados de 2014.

Un gobierno paralelo, no reconocido por la comunidad internacional, se instaló en Trípoli junto al anterior Parlamento (el Congreso General Nacional, CGN). El enviado de la ONU para Libia, Bernardino León, lleva meses negociando con los dos bandos enfrentados para conseguir la formación de un gobierno de unidad nacional.

El pasado 11 de julio, el Parlamento de Tobruk firmó un acuerdo "de paz y reconciliación" para avanzar hacia dicho gobierno, pero los miembros del CGN se negaron a rubricar el texto. La ONU acoge desde el martes una nueva ronda de negociaciones en Ginebra en las que sí participará el CGN.

¿Gobierno de unidad en septiembre?

León explicó a los periodistas que intenta conseguir la formación de un gobierno de unidad para principios de septiembre, antes de la Asamblea General de la ONU. El Parlamento de Trípoli ya advirtió, sin embargo, que no firmará ningún acuerdo que mantenga al general Jalifa Haftar al frente del ejército.

Haftar había lanzado en mayo de 2014 una operación contra los grupos antiislamistas en Bengasi, la segunda ciudad del país. El gobierno reconocido internacionalmente había criticado al general retirado en un primer momento, antes de nombrarlo jefe del ejército en marzo.

León insistió en la importancia de detener las armas en Libia e instaurar un diálogo entre los distintos grupos armados, pero lamentó que en este apartado no se avance "al mismo ritmo que con los políticos".

El emisario de la ONU también pidió "a todos los libios" que participen en el proceso de paz de forma constructiva y que eviten "las actuaciones unilaterales". León se reunió este martes por separado con las distintas partes del conflicto libio y dijo tener la esperanza de reunirlas todas en torno a la misma mesa.