Imputan por tráfico de influencias al abogado de Sarkozy

Thierry Herzog, abogado del ex presidente francés, y un alto magistrado del Tribunal de Casación, Gilbert Azibert, fueron hoy imputados en el caso que afecta al político conservador, que sigue ...
El abogado de Sarkozy, Thierry Herzog, el ex presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el magistrado Gilbert Azibert, imputados por tráfico de influencias
El abogado de Sarkozy, Thierry Herzog, el ex presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el magistrado Gilbert Azibert, imputados por tráfico de influencias (AFP)

París

Thierry Herzog, abogado del expresidente francés Nicolas Sarkozy, y un alto magistrado del Tribunal de Casación, Gilbert Azibert, han sido imputados hoy por tráfico de influencias en un caso que afecta también al político conservador. Sarkozy declara desde esta mañana en calidad de detenido, medida nunca antes aplicada a un ex presidente de Francia, y continúa en los locales de la policía judicial en Nanterre, a las afueras de París.

Herzog fue inculpado esta noche en el marco de la investigación por tráfico de influencia, anunció su defensor, Paul-Albert Iweins. Herzog "ha sido imputado por los hechos que ya conocen, y que nosotros impugnamos. No hay elemento material alguno que apoye esas acusaciones", declaró a la prensa Iweins, sin especificar los cargos hechos contra su cliente. "Thierry Herzog goza de libertad, sigue siendo el abogado de Nicolas Sarkozy", con quien puede estar en contacto, añadió el abogado.

El político conservador y jefe del Estado francés entre 2007 y 2012 presta testimonio con acceso a asistencia letrada por presunto tráfico de influencias y violación del secreto de instrucción de otros casos abiertos contra él. Sarkozy puede permanecer hasta 48 horas bajo la jurisdicción de la policía judicial, plazo en el que puede ser declarado imputado por alguno de los citados delitos, colocado como simple testigo o con estatuto de "testigo asistido", una figura jurídica que se sitúa entre las dos anteriores.

La justicia quiere determinar si el ex jefe de Estado y su entorno crearon una red de informadores que les mantenía al tanto de la evolución de los procesos judiciales que amenazan al político, como la presunta financiación ilegal de su campaña presidencial por parte del depuesto dictador libio Muamar el Gadafi.

La decisión judicial es particularmente delicada porque los allegados de Sarkozy y el propio ex presidente han ido preparando el terreno de su regreso a la política con las elecciones de 2017 a la vista. De ser declarado culpable al final del proceso, se enfrentaría a una pena máxima de cinco años de cárcel y a una multa de medio millón de euros.