Imán radical Abu Hamza, culpable de 11 cargos

El clérigo británico de origen egipcio se enfrentó a un jurado en Nueva York, que en dos días resolvió.
El predicador enfrenta cadena perpetua por complot y toma de rehenes en 1998 en Yemen.
El predicador enfrenta cadena perpetua por complot y toma de rehenes en 1998 en Yemen. (Ian Waldie/Reuters)

Nueva York

Los 12 jurados en el proceso del predicador radical británico, Abu Hamza, 56 años, lo declararon ayer en Nueva York culpable de los 11 cargos presentados en su contra. El ex imán de la mezquita londinense de Finsbury Park (norte) enfrenta la cadena perpetua. Los jurados deliberaron durante menos de dos días para dar su veredicto, tras cuatro semanas de proceso.

Hamza fue acusado de complot y toma de rehenes, por haber ayudado a los secuestradores de 16 turistas occidentales en Yemen en 1998 (que se saldó con cuatro muertos en el operativo militar para liberarlos); de apoyo terrorista, respecto de un proyecto de campo de entrenamiento de yijadistas en 1999 en Oregon (noroeste de EU), y de haber enviado candidatos a la "guerra santa" a entrenarse en Afganistán.

Tuerto y amputado de ambos antebrazos luego de una explosión accidental en Pakistán, Hamza, cuyo verdadero nombre es Mustafá Kamel Mustafá, de origen egipcio, rechazó las acusaciones aunque reconoció haber usado a veces términos muy duros en sus prédicas, algunos extractos de las cuales fueron mostrados a los jurados.

Reconoció también haber entregado un teléfono celular al grupo islamista que secuestró a los turistas en Yemen, pero afirmó que no estaba al tanto de los hechos sino hasta después de ocurridos. También dijo que había tirado a la basura el fax en el cual un joven que frecuentaba su mezquita le habló de un proyecto para entrenar yijadistas en Oregon e ignoraba que un yijadista hubiera viajado a Afganistán. Todos estos hechos fueron anteriores a los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Nueva York y Washington, con saldo de casi tres mil muertos.

La semana pasada, el procurador Ian McGinley afirmó en su requisitoria final que existía "evidencia abrumadora" de su culpabilidad. Pero el abogado de la defensa, Jeremy Schneider, denunció que había pruebas de cargo "insignificantes" y que su cliente era juzgado por "sus declaraciones, no por los hechos".

Abu Hamza, padre de nueve hijos e ingeniero de formación, se convirtió en imán de la mezquita de Finsbury Park, en el norte de Londres, en 1997 y en sus prédicas insultantes mantenía una línea, en especial contra "el gran Satán estadunidense". El británico Richard Reid o el francés Zacarias Mussaui –acusado por el 11-S– iban especialmente a escucharlo, pero Hamza negó conocerlos. La mezquita fue cerrada en 2003.

Hamza fue arrestado en 2004 a pedido de Washington. Tras siete años de prisión en Inglaterra por incitación a la muerte y al odio racial, fue extraditado a EU en octubre de 2012.

Hamza —una de las figuras principales de Londonistán, el apodo dado a las redes islamistas instaladas en Londres desde fines de 1990— podría ser condenado a cadena perpetua cuando la jueza Katherine Forrest dé a conocer la sentencia el próximo 9 de septiembre.

El acusado, vestido con camiseta y pantalones azules de presidiario y sin las prótesis en sus brazos, reaccionó con calma ante el veredicto y se limitó a agradecer a sus abogados antes de ser llevado por las guardias.

"Abu Hamza no era un predicador de fe, sino un entrenador de terroristas", dijo el fiscal federal Preet Bharara, en un comunicado tras conocerse la decisión.

El abogado defensor Jeremy Schneider adelantó que apelará la decisión y criticó al jurado por la "rapidez" del veredicto.

El juicio tuvo lugar pocas semanas después del proceso del yerno de Osama bin Laden y vocero de Al Qaeda, Suleyman Abu Ghaith, hallado culpable en los mismos tribunales de complot para matar estadunidenses y apoyar al terrorismo.