Iglesias desdeña frente contra el catalanismo

El líder del grupo de izquierda Podemos afirma que con Rajoy “no estamos de acuerdo en casi nada”, tras la primera reunión con el mandatario español.

Madrid

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, encontró ayer un apoyo matizado con el líder de Ciudadanos (centro liberal), Albert Rivera, y un desdén por parte de Pablo Iglesias, a la cabeza de Podemos (izquierda), a sus planes contra los independentistas catalanes.

Rajoy intentó convencer en su primer encuentro al líder de Podemos de formar un frente común contra la propuesta del grupo separatista catalán encabezado por Artur Mas.

Pero Iglesias decidió desmarcarse del gobierno encabezado por el conservador Partido Popular (PP) e incluso solicitó, entre otras cosas, que se convoque un referendo en la región catalana.

Iglesias también le aseguró a Rajoy que estaba en contra de que el gobierno nacional piense en recurrir al Tribunal Constitucional para detener la “amenaza” independentista catalana, y pidió al presidente buscar un encaje en la Constitución para que Cataluña sea reconocida como nación dentro de la Carta Magna.

El joven político de izquierda remarcó la condición plurinacional de España, “un país de países”. “Me parece bien un referéndum en Cataluña”, insistió y consideró que existen mecanismos constitucionales para conseguirlo y que, en cualquier caso, “cualquier consulta es políticamente vinculante”.

“No estamos de acuerdo en casi nada”, resumió Iglesias su charla con Rajoy y contó que le dijo al mandatario que tanto el PP, como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Ciudadanos (C’s) están “bunquerizados y son aliados del inmovilismo”.

Calificó el encuentro con el presidente como “largo” y “cordial”. “Estamos satisfechos con el hecho de que la reunión se haya producido”, afirmó. En este sentido, agradeció a Rajoy el cambio de decisión tras su rechazo de hace cuatro días a invitarle debido a su postura sobre el tema catalán.

“Lo que tiene sentido en democracia es reunirse con quien no se está de acuerdo” y aseguró que esto demuestra que “es su adversario político”.

DE TENIS Y SIN SACO

Todos los focos de los medios de comunicación estuvieron centrados en la charla entre Iglesias, el político más crítico que tiene el gobierno español, y Rajoy.

Pablo Iglesias, uno de los líderes de los indignados del 15-M (movimiento ciudadano contra el bipartidismo, la corrupción y el manejo de la crisis económica), llegó puntual a la casa presidencial de La Moncloa, donde Rajoy le convocó tras la comida. El líder de Podemos no cambió su look habitual: pelo en cola de caballo, pantalones informales, una sencilla camisa —sin saco ni corbata—, y tenis.

Rajoy lo recibió en la puerta que conduce hasta el despacho de reuniones, se saludaron de forma cortés y enseguida Iglesias le regaló el libro Juan de Mairena de Antonio Machado.

El encuentro se produjo más de un año y medio después de que Iglesias saltara a la arena política con la presentación en enero de 2014 de Podemos, la formación que cuatro meses después dio la sorpresa obteniendo en las elecciones europeas cinco escaños, entre ellos, el del propio Iglesias.

Horas antes del encuentro con Iglesias, Rajoy se reunió el líder de C’s, Albert Rivera, quien declaró que el presidente del gobierno se mostró dispuesto a estudiar su propuesta sobre un pacto por España con el objetivo, argumenta el político de origen catalán, de blindar la soberanía nacional y la unidad del país.

Según el joven político, a su entender hay “acuerdo en el fondo” con Rajoy ante el desafío catalán aunque luego discrepen en “matices jurídicos”.

Los encuentros con Iglesias y Rivera se enmarcaron en la ronda de contactos que Rajoy inició con el resto de las fuerzas políticas españolas (encabezadas por el propio PP y el PSOE) para hacer frente común en defensa de la unidad nacional ante el desafío soberanista que se abrió en Cataluña.

El pasado martes, las agrupaciones políticas Junts pel Sí y la Candidatura de Unidad Popular (CUP), presentaron en el Parlamento de Cataluña una propuesta de resolución para avanzar hacia la república catalana.