Iglesia armenia canonizó a 1.5 millones de víctimas del genocidio

"Más de un millón de armenios fueron deportados, asesinados, torturados, pero siguieron fieles a Cristo", afirmó el jefe de la Iglesia armenia, el Catholicos Karekin II, en Echmiadzín, a 20 ...
Miles de armenios participaron en la ceremonia de canonización por las víctimas del genocidio en Echmiadzín, en las afueras de Erevan
Miles de armenios participaron en la ceremonia de canonización por las víctimas del genocidio en Echmiadzín, en las afueras de Erevan (AFP)

Echmiadzín

La Iglesia armenia canonizó hoy a los 1.5 millones de víctimas del genocidio armenio, perpetrado por los turcos otomanos, un día antes de las conmemoraciones oficiales del centenario de las masacres y pese a las críticas de Turquía, que rechaza el término de genocidio.

"Más de un millón de armenios fueron deportados, asesinados, torturados, pero siguieron fieles a Cristo", subrayó el jefe de la Iglesia armenia en una ceremonia de canonización, la más importante numéricamente jamás decidida por una iglesia cristiana.

La oficina de canonización fue celebrada al aire libre por el jefe de la Iglesia armenia, el Catholicos Karekin II, en Echmiadzín, a unos 20 kilómetros de Ereván, ante un edificio que data del siglo IV considerado como la catedral cristiana más antigua del mundo.

Millón y medio de víctimas del genocidio son ahora reconocidas como santos por la Iglesia armenia. El oficio concluyó a las 19:15 hora local (15:15 hora GMT) un acto simbólico en memoria de 1915, el año que comenzó el genocidio.

Poco después, las campanas se oyeron en todas las iglesias del país, así como en varias iglesias del mundo, en Madrid, Berlín, Venecia y París según la televisión armenia, y fue observado un minuto de silencio. "No hay armenio cuyos ancestros no sufrieron", declaró a la AFP Gaguik, residente de Ereván y descendiente de una familia víctima del genocidio.

Los armenios calculan que 1.5 millones de personas murieron de manera sistemática entre 1915 y 1917, en los últimos años del Imperio Otomano, y veinte países, entre ellos Francia y Rusia, reconocieron que se trató de un genocidio.

"Las almas de las víctimas del genocidio por fin encontrarán el descanso eterno", se congratuló Vardouji Shanakian, de 68 años, empleado de los servicios sociales de Ereván, capital de Armenia.

Se espera que el viernes cientos de miles de personas de todo el mundo, incluidos varios jefes de Estado y de gobierno, rindan homenaje a las víctimas de estas masacres que empezaron hace 100 años. Canonizando a las víctimas, "la Iglesia no hace más que reconocer los hechos, es decir, el genocidio", declaró el miércoles Karekin II.

"Para nosotros, los armenios, es una obligación moral y un derecho recordar a los 1,5 millones de los nuestros que fueron asesinados y a los miles de personas que padecieron privaciones inhumanas", subrayó por su parte el presidente armenio, Serge Sargsián.

"Insulto para el pueblo turco"

Turquía rechaza el término de genocidio y alude, en cambio, a una guerra civil en Anatolia, agravada por una hambruna, en la que murieron entre 300 mil y 500 mil armenios y otros tantos turcos.

El viernes se celebrará una ceremonia de homenaje en el Memorial de las víctimas del genocidio armenio en Ereván a la que están invitados, entre otros, los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y Francia, François Hollande. Además, diferentes actos conmemorativos organizados por las numerosas diásporas de Los Ángeles a Estocolmo pasando por Buenos Aires, París o Beirut.

Por otro lado, el Parlamento austriaco guardó el miércoles un minuto de silencio en memoria del genocidio armenio, la primera vez en este país, aliado en aquel momento del Imperio otomano, donde este término nunca antes había sido utilizado oficialmente. Este gesto provocó la ira de Turquía, que denunció un "insulto al pueblo turco contrario a los hechos".

El jueves, el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo austriaco, Sebastian Kurz, y le avisó de que "la adopción de esta declaración tendrá (...) repercusiones desfavorables en las relaciones bilaterales", informó el ministerio turco de Relaciones Exteriores en un comunicado.

La polémica ocurrió menos de dos semanas después de que el papa Francisco se refiriera públicamente al "genocidio" de los armenios y de que el Parlamento Europeo pidiera a Ankara que reconociera el término.

En abril de 2014, Erdogan, entonces primer ministro, realizó un gesto inédito al presentar sus condolencias por las víctimas armenias de 1915, aunque negó que se tratara de un exterminio. El presidente Sargsián invitó a Erdogan a hacer un gesto "más fuerte" por la conmemoración del centenario este año.

"Espero que el presidente Erdogan exprese un mensaje más fuerte el 24 de abril y que las relaciones (bilaterales) puedan normalizarse", declaró Sargsián en una entrevista en la cadena de televisión turca CNN-Türk difundida hoy.