Humala anuncia captura de mando militar de Sendero Luminoso

El guerrillero, Alexander Fabián Huamán 'Héctor', buscaba recomponer al grupo maoísta en el valle del alto Huallaga, en la selva central de Perú, cuando fue detenido.
Ollanta Humala, presidente de Perú, decidido a combatir a Sendero Luminoso
Ollanta Humala, presidente de Perú, decidido a combatir a Sendero Luminoso (EFE)

Lima

El presidente peruano, Ollanta Humala, anunció hoy la captura de un mando militar de Sendero Luminoso, en el valle del alto Huallaga (selva central), que buscaba recomponer la guerrilla maoísta en esa zona. "Se ha capturado este lunes a Alexander Fabián Huamán, alias 'Héctor', responsable del Comité Regional Huallaga de la organización terrorista Sendero Luminoso", dijo el mandatario al término de una ceremonia por el Día del Ejército.

Según explicó, 'Héctor' quedó como responsable del Comité Regional Huallaga de Sendero Luminoso tras la caída de Florindo Flores 'camarada Artemio', el último líder histórico de la guerrilla. El 'camarada Artemio' fue condenado en junio de este año a cadena perpetua por los delitos de terrorismo, narcotráfico y lavado de activos. Humala explicó que "las fuerzas militares y policiales en las zonas del Alto Huallaga y en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM, selva sudeste) han desbaratado el plan de reorganización de la agrupación".

Por su parte, el ministerio de Defensa en un comunicado informó que durante el operativo se logró incautar en poder del detenido armamento y municiones. "El detenido se encuentra inmerso en diversos atestados por el delito de terrorismo al haber dirigido atentados como el homicidio de pobladores de la margen derecha del río Huallaga; así como atentados con explosivos a instalaciones públicas", señaló el ministerio.

Sendero Luminoso tiene remanentes en las dos principales zonas cocaleras del país, el Alto Huallaga y el VRAEM, según analistas. Sendero fue desarticulada a mediados de los 90, y sus principales líderes purgan prisión tras un conflicto interno que dejó unos 70 mil muertos, según la Comisión de la Verdad y Reconciliación. La captura en 1992 de su jefe histórico, Abimael Guzmán, marcó el punto de declive de la organización, aunque las facciones remanentes han subsistido en alianza con el narcotráfico, según el gobierno.