Dos años de chavismo sin Hugo Chávez

Mañana se cumple otro aniversario de la muerte del líder; su sucesor, Nicolás Maduro, enfrenta rechazo y crisis económica.
El ex presidente.
El ex presidente. (Francesco Spotorno/EFE)

Caracas

A dos años de la muerte del ex presidente Hugo Chávez, el chavismo en Venezuela se juega en 2015 su futuro en cruciales elecciones legislativas previstas para finales de año, ante una oposición dividida que recurrirá a la carta de la crisis económica, exacerbada durante la presidencia del cada vez más impopular Nicolás Maduro.

Lejos queda la tarde del 5 de marzo de 2013, cuando la noticia de la muerte de Chávez fue la detonante para que, por días, las calles se llenaran de multitudes de simpatizantes del polémico presidente que implantó el "socialismo del siglo XXI" en Venezuela durante sus 14 años de gobierno.

Ahora, según estudios de opinión, el chavismo está mermado. "En octubre de 2012, 44% se autodefinía como chavista. En diciembre pasado, era 22%, es decir, ha habido una reducción a la mitad del capital político del chavismo", asegura el politólogo John Magdaleno.

El analista añade que la pérdida de popularidad del chavismo está asociada inevitablemente al fallecimiento de Chávez, pero también a la profunda crisis económica en el país y a la evaluación negativa que los venezolanos hacen de Maduro, en el poder desde abril de 2013.

Los dos años de gestión de Maduro, continuador del modelo socialista de controles y de planificación centralizada, se caracterizan por el empeoramiento de datos económicos y sociales claves como inflación, devaluación, reservas internacionales, déficit fiscal o pobreza, respecto de los que dejó Chávez al momento de su muerte. La caída de los precios del crudo vuelve el panorama aún más sombrío.

Según la encuestadora Datanálisis, la aprobación de Maduro ronda 20%, "el punto más bajo al que se ha llegado en estos 16 años (de chavismo). Chávez tuvo su nivel más bajo de 31% en julio de 2003", añade Magdaleno.

Nicmer Evans, politólogo convencido del proceso revolucionario pero una de las voces más críticas dentro del chavismo, cuestiona si lo que define como "madurismo" tiene realmente una vocación socialista.

"Cuando analizamos la complejidad política del país, debemos increpar dura y certeramente no solo a la desorientación gubernamental y el fraude que hasta ahora ha representado no continuar el legado del presidente Chávez, sino a aquellos que pretenden ser una alternativa sin propuesta alguna", subrayó Evans.

La economía en franco deterioro se combina con una crisis política en la que cada vez se hace más palpable el "creciente autoritarismo", añade Magdaleno, al evocar la reciente detención del opositor alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, y la amenaza latente de encarcelar a otros opositores que pregonan una transición política en Venezuela.

Y así llega Venezuela a las elecciones legislativas de 2015, para las cuales aún no hay fecha se habla de noviembre o diciembre-, aunque sí están previstos en meses próximos comicios primarios del oficialismo y la oposición.

"Los estudios muestran que la oposición tiene la primera probabilidad de triunfo y aventaja al chavismo por más de 20 puntos porcentuales de voto", dice Magdaleno, pero advierte la "diferencia latente, importante, con la cual opositores abordan el cambio político en Venezuela".

Tras mostrar una cara unida en los comicios de 2013, en la que Henrique Capriles perdió por solo 1.5% de votos, y lograr un ligero avance en las locales de diciembre de 2013, la oposición parece cada vez más resquebrajada.

Por un lado está un Capriles prudente, que se limita a repetir sus críticas al gobierno, y por otro el grupo que pugna por la renuncia de Maduro y que lidera Leopoldo López, líder de Voluntad Popular, encarcelado desde 2014 acusado de llamar a la violencia en las protestas que dejaron 43 muertos a principios de 2014.