Huelguistas bloquean acceso a aeropuerto de Río de Janeiro

Fuentes policiales informaron que unos 50 manifestantes montaron un bloqueo durante dos horas al aeropuerto internacional de Río de Janeiro, sin embargo, los vuelos operaron sin problemas.
Aeropuerto Internacional de Galeao, en Río de Janeiro.
Aeropuerto Internacional de Galeao, en Río de Janeiro. (www.infraero.gov.br)

Río de Janeiro, Brasil

Un grupo de manifestantes bloqueó la principal vía de acceso al aeropuerto internacional de Río de Janeiro como parte de la huelga declarada por los empleados de la terminal en el día en que comienza el Mundial de fútbol Brasil 2014, pero los vuelos operaron sin problemas.

Según informaron fuentes policiales, cerca de 50 manifestantes montaron un bloqueo durante unas dos horas en la avenida Veinte de Enero, prácticamente la única vía de acceso al aeropuerto Galeao de Río de Janeiro, y tan sólo permitieron el paso de vehículos por una de las cuatro pistas.

La manifestación, promovida por una organización que se identificó como Frente Internacionalista de los Sin Techo y apoyada por algunos huelguistas, provocó un gigantesco embotellamiento y afectó a cientos de pasajeros que se dirigían a la terminal.

Un dirigente del Sindicato de los Trabajadores del Sector Aéreo de Río de Janeiro (Simarj) afirmó que el bloqueo duraría solo cuatro horas con la intención de atrasar los vuelos de la mañana y obligar a las aerolíneas a pagar multas por dichos atrasos.

Pero mucho antes de eso, tras una negociación con la policía, los manifestantes se limitaron a bloquear solo una de las pistas de la avenida e iniciaron una marcha de regreso al aeropuerto.

Pese a que los empleados de los tres aeropuertos de Río de Janeiro iniciaron en la madrugada de hoy una huelga de 24 horas para reivindicar aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo, las terminales operaban con normalidad.

Según Infraero, la estatal responsable por la gestión de los aeropuertos, tan sólo 5 de los 22 vuelos nacionales (un 22,7 %) y ninguno de los ocho internacionales programados para las primeros ocho horas de este jueves en el aeropuerto internacional de Río fueron cancelados, pero por motivos técnicos.

Del total de 30 vuelos únicamente uno despegó con atrasos significativos.

En el Santos Dumont, aeropuerto exclusivo para vuelos nacionales, fueron cancelados 7 de 28 vuelos previstos (25 %) hasta las 8.00 hora local (11.00 GMT), una tasa no muy diferente de la de días habituales.

El tránsito de los pasajeros por los dos aeropuertos era normal y prácticamente no había filas frente a los puestos de atención de las aerolíneas.

La paralización, para presionar por aumentos salariales, se extendió al aeropuerto internacional de Galeao, a la terminal para vuelos nacionales Santos Dumont y el aeródromo de Jacarepaguá, según el sindicato.

"Tras nueve meses de negociaciones frustradas y ante la intransigencia de los sindicatos patronales, el sindicato de los trabajadores del sector aéreo del municipio de Río de Janeiro confirmó la huelga que ocurrirá el 12 de junio a partir de las 0.00 horas en los aeropuertos Santos Dumont, Galeao y Jacarepagúa", informó el Simarj la víspera en su portal de internet.

El sindicato alegó que sus reivindicaciones no han sido atendidas por ninguna de las tres patronales con las que negocia reajustes salariales y mejores condiciones de trabajo, que representan a las aerolíneas, a las empresas auxiliares del transporte aéreo y a las empresas de taxi aéreo.

La Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) dijo estar atenta a la situación pero aclaró que, como las "empresas aéreas poseen planes de contingencia elaborados específicamente para el Mundial", la paralización de los empleados de los aeropuertos en tierra difícilmente provocaría un caos aéreo.

Los empleados de los aeropuertos de Río de Janeiro y los conductores de autobuses de la ciudad de Natal fueron los únicos a mantener huelgas en el día en que comienza el Mundial 2014 con el partido Brasil-Croacia en Sao Paulo.

Los empleados del metro tanto en Sao Paulo como en Río de Janeiro habían amenazado con cruzar los brazos pero desistieron de la huelga para tranquilidad de los aficionados, cuya gran mayoría depende del transporte subterráneo para acceder a los estadios.