Huelgas paralizan Sao Paulo

El inicio de las huelgas de transportistas provocó el peor caos vial registrado en esa ciudad, a una semana de que se lleve a cabo el partido inaugural de la Copa Mundial.
Las 3.5 millones de personas que se movilizan a diario en el transporte público de esa ciudad se vieron afectadas por los paros.
Las 3.5 millones de personas que se movilizan a diario en el transporte público de esa ciudad se vieron afectadas por los paros. (Agencias)

Sao Paulo, Brasil

Los 3.5 millones de ciudadanos que utilizan el transporte público de Sao Paulo fueron afectados por embotellamientos y caos viales a causa del inicio de la huelga indefinida en trenes subterráneos y algunos transportes terrestres.

A una semana de que se lleve a cabo el partido inaugural de la Copa Mundial, la ciudad mantiene un panorama caótico con la paralización de la única forma que tendrán la mayoría de los aficionados para llegar al estadio.

Pasajeros enfurecidos llegaban para su trayecto matutino a algunas estaciones en las que encontraban las puertas cerradas.

La estación más cercana al estadio Itaquerao, donde se disputará el 12 de junio el partido inaugural del Mundial, fue dañada por los pasajeros iracundos que derribaron las barreras de metal en dos entradas.

Usuarios enfurecidos saltaron a las vías para protestar en algunas estaciones, aunque se dispersaron cuando llegó la policía.

Otros se apresuraron a las paradas de autobús para subirse a vehículos atiborrados para llegar al trabajo.

La huelga del jueves se produce luego de otras de los operadores de autobuses, metro y trenes de superficie que han exasperado a los pasajeros.

"Las huelgas ... me están sacando de quicio", dijo Silvia Rodrigues da Silva, que administra una pequeña cafetería en el centro de Sao Paulo.

"La estación de metro más cercana a mi casa estaba cerrada, así que tuve que esperar más de una hora para subirme a un autobús abarrotado para venir a trabajar", aseguró.

La noche del miércoles un juez ordenó a los operadores de trenes trabajar a plena capacidad durante las horas pico, y al 70 por ciento de capacidad en otros momentos.

Los miembros del sindicato votaron a favor de seguir adelante con la huelga de todos modos, a pesar de que el juez ordenó que el sindicato enfrentaría una multa de 44 mil dólares por cada día que ignore el fallo.

En respuesta a la huelga, el gobierno de Sao Paulo suspendió una regla que restringe la entrada de autos al centro de la ciudad.

Eso llevó a una congestión extrema en las principales avenidas, y la autoridad de tránsito del gobierno dijo que la ciudad experimentaba su peor tráfico del año hasta ahora.

Sao Paulo es conocida por sus congestionadas vías y su atestado transporte público, cuyas fallas y costos han avivado las protestas durante el año pasado.

Las manifestaciones masivas en varias ciudades brasileñas en junio pasado fueron provocadas inicialmente por una violenta represión policial contra los manifestantes que pedían revocar un alza en las tarifas del transporte público.