Homenaje a los más de 430 muertos en el naufragio en China

Mientras las sirenas resonaban, cientos de personas se reunían en una orilla del río Yangtsé para rendir homenaje, según la tradición china, a los 431 fallecidos y once desaparecidos en el ...

Jianli

Las sirenas resonaron este domingo al tiempo que centenares de personas se reunían en una orilla del río Yangtsé para rendir homenaje a los 431 muertos y 11 desaparecidos en el naufragio del pasado lunes en el centro de China. Al cumplirse el séptimo día desde el accidente, siguieron así la tradición china que marca que en ese momento debe rendirse homenaje a los fallecidos.

Formados en filas y con las cabezas inclinadas hacia delante en señal de respeto, guardaron tres minutos de silencio, al tiempo que los barcos que participan en la búsqueda hicieron sonar sus sirenas, según mostraron las imágenes emitidas por la televisión estatal china, CCTV.

Además, se instaló una plataforma con velas y flores de crisantemo, ante la que acudieron algunos familiares de los fallecidos a rezar y a quemar incienso. También las grandes cadenas de televisión nacionales se sumaron al duelo por el naufragio del Estrella Oriental con la suspensión de los programas de entretenimiento entre este sábado y mañana, lunes.

La Estrella de Oriente, con 456 pasajeros y tripulantes a bordo, volcó en menos de dos minutos debido al mal tiempo y zozobró a quince metros de profundidad, con una parte del casco en la superficie.

Se trata del peor naufragio ocurrido en China popular desde su fundación en 1949. El accidente se produjo cerca de las Tres Gargantas, una zona turística del Yangtsé, el río más largo de Asia. Únicamente fueron hallados catorce supervivientes. La lista de muertos se fue ampliando esta semana a medida que los socorristas hallaban los cuerpos en las aguas enfangadas.

El último balance, anunciado el domingo por la agencia de prensa oficial Xinhua, confirmó que la gran mayoría de cadáveres fueron recuperados de los camarotes y las crujías del barco. Siguiendo la tradición china, el homenaje a las víctimas tuvo lugar el domingo, al séptimo día de su deceso, y a este asistió en representación del gobierno el ministro de Transportes, Yang Chuantang.

Centenares de personas se alinearon por la mañana frente al pecio del barco, entre ellos muchos rescatistas, según imágenes difundidas por televisión. Los navíos de los alrededores hicieron sonar sus sirenas, mientras los militares presentes inclinaban la cabeza en señal de respeto.

La mayoría de víctimas eran jubilados que realizaban un crucero entre Nankin y Chongqing, dos antiguas capitales chinas. En una petición publicada en las redes sociales, algunos de los allegados pidieron que el capitán del barco, que figura entre los supervivientes, sea condenado a muerte.

"Esperamos que los muertos puedan descansar en paz e ir pronto a casa con sus parientes", dijo Qu Zhigang, organizador de los voluntarios de Jianli que se han movilizado esta semana para ofrecer alojamiento, comida, transporte y consuelo a los familiares de los afectados en el naufragio, en declaraciones recogidas por Xinhua.

Tests de ADN

Durante encuentros organizados por las autoridades, la AFP entrevistó a varios familiares, reunidos en edificios oficiales de Jianli, la ciudad más cercana al lugar del naufragio. "Me gustaría tanto volver a ver a mi padre y mi madre", dijo sollozando Wang Hua, una china de la provincia oriental de Shandong.

"Eran tan buenos, nunca imaginé que se irían de esta forma tan trágica", dijo. Fu Conghai perdió a su hermano y a su sobrino. "Esperamos los resultados de los análisis de ADN, cuando tengamos la confirmación, podremos ver a nuestros seres queridos", dijo.

El navío fue enderezado en la noche del jueves por grandes grúas con el fin de facilitar las operaciones de búsqueda. No obstante, responsables oficiales advirtieron de que no hay esperanzas de encontrar más supervivientes.

La Estrella de Oriente, de 76 metros de eslora, había tenido problemas de seguridad hace dos años, según un documento de la Oficina de Asuntos Marítimos de Nankin, pero se desconoce por ahora cuál era su estado en el momento del accidente.

Las autoridades restringieron el acceso al lugar de la catástrofe y las informaciones al respecto están estrechamente controladas por Pekín. Los medios chinos recibieron como instrucción sólo dar las noticias positivas sobre las tareas de rescate.

Los esfuerzos se concentran ahora en la recuperación de los cadáveres que aún se encuentran en paradero desconocido. La mayor parte de los cuerpos de los fallecidos en la tragedia del Estrella Oriental, casi tres centenares, fue encontrada este sábado, cuando los equipos de rescate pudieron acceder al interior de la nave, reflotada el viernes.

A última hora del sábado, los equipos de rescate recuperaron una decena de cuerpos sin vida y durante la mañana de hoy se informó del hallazgo de otros 25, con lo que el número de desaparecidos bajó a once, a los que las autoridades no esperan encontrar con vida.

Mientras se reduce el número de cadáveres a encontrar, aumenta la zona de rastreo, ya que el Ministerio de Transportes chino ordenó este sábado extender la búsqueda a 1,300 kilómetros del final del curso del Yangtsé, el río más largo del país.

El ministerio pidió a los barcos que se encuentran entre Jianli, la ciudad donde ocurrió el naufragio, y el estuario Wusong en Shanghái que se incorporen a la búsqueda. Así, se espera que 254 barcos y unas 2,500 personas se sumen a los 5,100 efectivos del Ejército y la policía y 149 buques que ya participan en el rescate, según Xinhua.

El Consejo de Estado chino se comprometió este jueves a llevar a cabo una investigación sobre el accidente y a informar de forma periódica y transparente sobre sus avances. No obstante, los familiares de las víctimas critican que desde entonces no han vuelto a recibir más información y exigen que se llegue al fondo de las causas del naufragio, según publicó hoy el diario independiente South China Morning Post.

A lo largo de esta semana, los familiares de los muertos y desaparecidos desplazados a Jianli han puesto en duda la insistencia de las autoridades en culpar del accidente a las condiciones meteorológicas.

Zhang Shifeng, director del departamento de asuntos sociales del Ministerio de Asuntos Civiles chino, dijo este sábado en rueda de prensa que se requiere tiempo para esclarecer el origen de la tragedia porque se trata de "una cuestión relativamente complicada y que implica muchos aspectos".

El barco accidentado realizaba un crucero de trece días por el Yangtsé desde Nankín, capital de la provincia oriental de Jiangsu, hasta la urbe suroccidental de Chongqing, una popular ruta de viaje en China.

Este naufragio se ha convertido ya en el mayor accidente de navegación de China en décadas. Para recordar una tragedia con una cifra superior de fallecidos hay que remontarse a 1948, cuando la explosión de un barco de vapor en el río Huangpu, en el sureste del país, dejó más de un millar de muertos.