Hombre mata a cuatro personas a tiros desde un balcón en Nápoles

El autor de los disparos, un enfermero aficionado a la caza, acabó con la vida de su hermano, su cuñada, un vecino que era teniente de brigada y un joven que paseaba en moto por la zona.
Un hombre con camiseta azul (c) es detenido por protagonizar el tiroteo desde su terraza en el barrio de Secondigliano
Un hombre con camiseta azul (c) es detenido por protagonizar el tiroteo desde su terraza en el barrio de Secondigliano (EFE)

Roma

Cuatro personas murieron hoy y seis resultaron heridas al ser tiroteadas por un hombre que disparó con un fusil desde el balcón de su casa en Nápoles (sur de Italia), informaron a Efe fuentes de la Policía italiana.

Los fallecidos son su hermano y su cuñada, un vecino que era teniente de brigada y un joven que pasaba en moto por la zona. Los heridos son dos policías nacionales, dos carabineros (policía militar italiana), un policía local que está gravemente herido y otro vecino de la zona.

El presunto responsable del tiroteo, de 48 años, ha sido detenido y trasladado a comisaría, donde en estos momentos está siendo interrogado por la policía. En las próximas horas, la policía espera concluir el interrogatorio y "tener más detalles del suceso para conocer las motivaciones que le llevaron a cometer tal acto".

Según los medios italianos, el hombre -identificado como Giulio Murolo, enfermero de profesión y apasionado de la caza- disparó inicialmente contra su mujer en el domicilio y después se atrincheró en el balcón de la casa. El hermano de Murolo, según estas informaciones, intentó impedir que continuara disparando y le gritó que bajara el arma.

Sin embargo, éste respondió disparando contra su hermano en plena calle y causándole la muerte. En el tiroteo también murieron la esposa de su hermano, un vecino y un chico que en esos momentos atravesaba la calle en moto. Además, amenazó con hacer volar la vivienda. Si bien se desconocen los motivos, se barajaba la hipótesis de una discusión con su hermano.

El suceso ha ocurrido en el barrio de Secondigliano, situado en la periferia norte de Nápoles y conocido por su relación con la mafia local, la Camorra.
El alcalde de Nápoles calificó el hecho como "una terrible tragedia" y canceló la ceremonia de inauguración de una línea de metro con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, que estaba planeada para el sábado.