Holocausto, responsabilidad alemana, afirma Merkel, tras polémica de Netanyahu

La canciller germana dijo que no había razón para cambiar la visión alemana de la historia tras las declaraciones del premier israelí en las que apuntaba a una responsabilidad palestina en el ...
La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se dan la mano tras la rueda de prensa en Berlín
La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se dan la mano tras la rueda de prensa en Berlín (AFP)

Berlín

La canciller germana, Angela Merkel, afirmó hoy que "no hay razón para cambiar" la visión alemana de la historia tras las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en las que apuntaba a una responsabilidad palestina en el holocausto.

En la rueda de prensa conjunta que siguió a su encuentro en Berlín con Netanyahu, Merkel aseguró al ser interrogada con respecto a esta polémica que Alemania está convencida de la "responsabilidad" del nacionalsocialismo en el exterminio de seis millones de judíos.

"Por eso no vemos ninguna razón para cambiar nuestra visión sobre la historia y, especialmente, sobre esta cuestión", zanjó. A su juicio, será preciso explicar "una y otra vez a las generaciones futuras", por ejemplo a través de la educación escolar, la responsabilidad alemana en el genocidio judío.

Netanyahu, por su parte, volvió a repetir la versión que dio hoy de sus controvertidas declaraciones de ayer, en las que apuntó que fue el entonces mufti de Jerusalén, Haj Amin El Huseini, quien instó a Adolf Hitler a exterminar a los judíos.

"Hitler es el responsable del holocausto", aseguró el primer ministro israelí ante Merkel, y subrayó que "está muy claro" que el líder nazi fue el responsable del "aniquilamiento de seis millones de judíos".

No obstante, recalcó que el mufti "apoyó la solución final" y que "hay testimonios que demuestran" que incluso presionó a Hitler y otros altos cargos del régimen para que la llevaran a cabo.

Además, criticó al presidente palestino, Mahmud Abas, por permitir que se haya "glorificado" en los libros de texto al mufti, cuando en su opinión es "un criminal de guerra" y un "colaborador" del régimen nazi.

Netanyahu afirmó también que la comunidad internacional debe pedir al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, que deje de "incitar" los ataques "terroristas". "Si queremos paz debemos poner fin al terrorismo. Y para detener el terrorismo hay que dejar de incitarlo", dijo Netanyahu.

"Considero importante que la comunidad internacional exija al presidente Abas que ponga fin a las incitaciones y a la difusión de mentiras sobre el Estado judío y la política de Israel", insistió Netanyahu.

Sostuvo que "el presidente Abas se unió a los islamistas en la incitación de la reciente ola de violencia" y en cuanto a las "mentiras" Netanyahu dijo que Abas afirmó que Israel "buscaba la destrucción" de la mezquita Al Aqsa, en Jerusalén Este.

El enemigo, EI: Merkel

Por su parte, Merkel instó hoy al régimen sirio de Bashar al Asad a dejar de lanzar bombas de barril contra la población de su país y advirtió de que "el enemigo debe ser el Estado Islámico y no el pueblo sirio".

Merkel envió este mensaje durante la rueda de prensa junto a Netanyahu, al ser preguntada por la reunión mantenida en Moscú por Al Asad y el presidente ruso, Vladimir Putin, y por los bombardeos rusos en Siria.

Alemania sigue apostando por una solución política como única vía al conflicto aunque, apuntó Merkel, el reciente viaje a la región de su ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ha mostrado que "en estos momentos no parece que se pueda lograr muy rápidamente".

A su juicio, los objetivos prioritarios deben ser minimizar el sufrimiento de la población siria y luchar contra el Estado Islámico. En este contexto instó a Al Asad a dejar de arrojar bombas de barril y a hacer todo lo posible para evitar una tragedia.

Por su parte, Netanyahu explicó que en su día le trasladó personalmente a Putin la posición del Gobierno israelí, decidido a protegerse de los ataques desde Siria y a evitar el envío de armas desde ese país al grupo chiíta libanés Hezbolá.

El primer ministro israelí recordó que su país no se ha involucrado en el conflicto sirio, al margen de hospital militar de campaña que ha levantado cerca de la frontera y que ha atendido a miles de civiles sirios heridos.