Hollande promete "aclarar totalmente" las circunstancias de la catástrofe del A320

El presidente francés rindió homenaje, junto a Angela Merkel y Mariano Rajoy, a las víctimas del accidente, mientras un impresionante dispositivo técnico y humano desafió hoy a la montaña y al ...
 Angela Merkel (c), Francois Hollande (i) y Mariano Rajoy (d), reunidos con los trabajadores de rescate franceses en Seyne-les-Alpes
Angela Merkel (c), Francois Hollande (i) y Mariano Rajoy (d), reunidos con los trabajadores de rescate franceses en Seyne-les-Alpes (AFP)

Seyne-les-Alpes

El presidente François Hollande prometió "aclarar totalmente" las circunstancias de la tragedia del Airbus A320 de Germanwings, tras rendir homenaje, junto con Mariano Rajoy y Angela Merkel, a las 150 víctimas del accidente en el lugar de los hechos.

Mientras, un impresionante dispositivo técnico y humano desafió hoy a la montaña y al clima para acceder a la zona de los Alpes franceses donde desde el pasado martes se extienden los restos del avión que se estrelló cuando cubría el trayecto entre Barcelona, España, y Düsseldorf, Alemania.

Dos vuelos con familiares de las víctimas partirán el jueves desde Barcelona hacia Marsella, desde donde serán trasladados a las cercanías del siniestro, anunció el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr. Se hará todo lo necesario para "encontrar, identificar y entregar a las familias" los cuerpos de las víctimas, prometió Hollande.

Los primeros vuelos con restos de cuerpos hallados en el lugar del desastre ya se iniciaron, mediante helicópteros, antes de que cayera la noche en la montañosa zona de los Alpes.

"Vamos a investigar juntos, como nos corresponde como europeos, y sobre todo y ante todo como seres humanos", declaró el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, presente en Seyne-les-Alpes, donde se centralizan las operaciones, junto a Hollande y Merkel.

Emocionados, con expresión grave en los rostros, los tres estadistas mantuvieron conversaciones con médicos, bomberos y militares que participan en las operaciones de búsqueda en la zona.

La "cobertura" de la segunda "caja negra" del avión fue "encontrada" pero "no la propia caja", indicó el presidente francés. Esta segunda caja negra contiene los datos del vuelo. La primera caja negra, que registra las conversaciones y el sonido ambiente en la cabina de pilotaje, fue encontrada el martes.

Los investigadores franceses anunciaron hoy que lograron "extraer datos utilizables". Precisaron que se oyen voces, pero que aún no han sido identificadas. Agregaron que, hasta el momento, "no tienen la menor explicación" sobre las causas del accidente y que "no descartan ninguna hipótesis".

Un drama calificado de "inexplicable" por el presidente del grupo Lufthansa, Carsten Spohr, quien afirmó que "el avión era técnicamente irreprochable y los dos pilotos experimentados".

"No os olvidaremos nunca"

Hollande, Merkel y Rajoy visitaron igualmente una capilla ardiente donde, lejos de los medios de información, rindieron homenaje a las 150 víctimas, entre las cuales hay numerosos alemanes y españoles. "No os olvidaremos nunca", escribió Rajoy en el libro de condolencias.

Un momento de recogimiento tuvo lugar también frente a la montaña, en la aldea cercana de Le Vernet, desde donde puede percibirse el lugar de la catástrofe. La gigantesca operación de recuperación de restos humanos podría durar "días, incluso semanas" según la justicia francesa.

Interpol anunció el envío de un equipo de expertos. El Airbus A320 de Germanwings que se estrelló realizaba el trayecto entre Barcelona y Dusseldorf.

Estela a la memoria de las víctimas

La justicia francesa estima que la identificación de los cuerpos llevará "días e incluso semanas". Según el general de la gendarmería francesa David Galtier, "los restos de cuerpos humanos que hemos visto no son más grandes que una pequeña maleta".

Entre los miles de pedazos en que quedó reducido el aparato, "sólo se ha podido identificar el tren de aterrizaje", confirmó otro investigador, lo que hace pensar que el avión se desintegró al chocar contra las paredes rocosas.

En Seyne-les-Alpes un importante dispositivo fue desplegado para recibir y dar apoyo psicológico a las familias. Los alcaldes de las localidades vecinas propusieron hoy levantar una estela en las cercanías para que las familias puedan inclinarse ante ella y recordar a sus allegados.

"Somos un pueblo de 150 habitantes y hay 150 víctimas, para nosotros es como si el pueblo hubiera sido arrasado de golpe de la superficie de la tierra", declaró uno de ellos, François Balique, alcalde de la localidad de Le Vernet.

Las víctimas provenían de 18 países. Alemania y España son los más afectados. Según la compañía Germanwings, 72 pasajeros eran de nacionalidad alemana, entre ellos dos bebés y doce adolescentes que regresaban de un viaje de estudios.

Las autoridades de Madrid indicaron que 51 españoles viajaban en el avión. España declaró tres días de duelo nacional por esta catástrofe, que hizo que el rey Felipe VI anulara el martes la visita de Estado que acababa de empezar en Francia.

Entre las víctimas hay dos colombianos, tres argentinos, dos mexicanos, uno de ellos de doble nacionalidad mexicano-española, y una chilena, así como tres estadunidenses, según informaciones de sus respectivos países.

Un auténtico "puente aéreo"

Nueve helicópteros se relevaron, sin tregua, durante todo el día para llevar hasta la zona del accidente a gendarmes, militares, investigadores y forenses, en un auténtico "puente aéreo" que solo se detuvo con la caída de la noche. En el lugar trabajan 400 gendarmes y militares, 300 bomberos y muchos investigadores.

La vía aérea aparece como la única viable para llegar a la zona montañosa, escarpada, donde los restos del aparato, prácticamente pulverizados, se extienden en un área de cuatro hectáreas, al igual que los cuerpos de los 150 ocupantes del vuelo de la compañía Germanwings, todos ellos fallecidos.

Los gendarmes tratan también de establecer una vía terrestre, pero la orografía y el clima juegan en su contra. El terreno escarpado hace prácticamente imposible que se allane el camino para la llegada de vehículos, la única forma que tendrían de sustituir a los helicópteros.

De lo contrario, hacen falta muchas horas de duro camino en un terreno húmedo y resbaladizo, solo propicio para los especialistas. Por eso, han sido los helicópteros los que han mantenido el contacto entre el recóndito lugar del macizo de los Trois-Évêchés.

Hasta allí han llevado a gendarmes encargados de asegurar la zona, a forenses para identificar restos humanos y a investigadores de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) en busca de elementos esclarecedores.

Todos los ojos buscan la segunda caja negra, la que graba los datos del vuelo, de la que encontraron la carcasa pero no su contenido. La primera, hallada ayer, tiene las conversaciones de la cabina, que están ya en posesión del BEA. Será un trabajo lento, laborioso, que no dará resultados inmediatos. Los responsables piden paciencia.

También comienzan a identificar los restos de los fallecidos, aunque por el momento estos no han sido trasladados del lugar del accidente, algo que se hará en los próximos días.

El presidente Hollande destacó la solidaridad de los vecinos del normalmente apacible valle del Ubaye, que en esta época del año no está habituado a recibir tantos visitantes.

Sus habitantes viven entre la desazón del accidente y el deseo de ayudar. Muchos son los que se dicen listos para recibir en sus domicilios a las familias de los fallecidos, que tienen previsto llegar a partir de mañana en dos vuelos fletados por Lufthansa, propietaria de Germanwings, uno desde Barcelona y otro desde Düsseldorf.

Se esperan a unas 400 personas en el lugar. Una capilla ardiente ha sido montada en un gimnasio cercano al lugar de la catástrofe para que los familiares puedan velar a sus allegados.

Las autoridades han previsto un gimnasio en Digne-les-Bains para acoger a 800 personas y los municipios también han puesto a su disposición otros albergues. Traductores, personal sanitario y psicólogos los ayudarán en todo lo que necesiten.

El accidente ha traumatizado a la región y está presente en todas las conversaciones. El día a día de las ciudades se ha detenido a causa del drama. "A causa de los recientes sucesos, queda anulada la fiesta del próximo sábado", reza un cartel en la Oficina de Turismo de Seyne-les-Alpes.