Hollande inicia visita a EU con Obama en tierras de Jefferson

Como un preámbulo de su encuentro, los presidentes de Francia y Estados Unidos llamaron a conseguir un acuerdo ambicioso sobre el cambio climático en un artículo publicado hoy por los diarios Le ...
Hollande y Obama, en la base aérea militar de Andrews, al este de Washington
Hollande y Obama, en la base aérea militar de Andrews, al este de Washington (AFP)

Washington

El presidente François Hollande inició hoy una visita de Estado de tres días a Estados Unidos, durante la cual abordarán varios temas, incluyendo Siria e Irán, así como asuntos más espinosos como el espionaje estadunidense a Francia. Hollande llegó a Washington poco antes de las 14:30 (19:30 hora GMT), hora en que el Airbus presidencial se posó en la base aérea de Andrews, al este de la capital federal.

Según la agenda, Obama debía recibir a su huésped con una ceremonia oficial en la misma base para luego ambos abordar el avión Air Force One para un viaje de unas horas por las tierras de Thomas Jefferson en Virginia. En la mañana del martes los dos mandatarios seguirán un programa más solemne, ya que Hollande será recibido en el jardín de la Casa Blanca al disparo de 21 cañonazos. La ceremonia incluye los himnos nacionales y Hollande deberá pasar revista a las tropas. Los dos mandatarios mantendrán luego un encuentro en el salón Oval, antes de sostener una conferencia de prensa.

El viaje reservado a bordo del Air Force One deberá servir a los presidentes para conversar informalmente, señalaron fuentes oficiales estadunidenses. Thomas Jefferson, considerado uno de los "padres fundadores" de Estados Unidos, principal inspirador de la Declaración de Independencia y tercer presidente estadunidense, actuó como embajador de su país en París hasta la víspera de la Revolución Francesa. Se trata de la primera visita de Estado de un presidente francés a Estados Unidos desde 1996, y, de acuerdo con fuentes de la presidencia francesa, el encuentro debe consolidar la "excelente relación de trabajo" entre ambos gobiernos.

Hollande y Obama discutirán temas como la guerra en Siria, el programa nuclear iraní, la crisis política en Ucrania y la situación en el norte de Africa. La agenda, sin embargo, también incluirá asuntos más delicados, como las denuncias de espionaje estadounidense en Francia. Además, deberán pasar revista a las relaciones económicas entre los dos países. Como preámbulo de este encuentro, Hollande y Obama lanzaron un llamado para lograr un acuerdo ambicioso sobre cambio climático en un artículo conjunto publicado hoy por los diarios Le Monde y The Washington Post.

"Seguimos instando a todos los países a que se asocien a nuestra búsqueda de un acuerdo mundial ambicioso y global para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero con medidas concretas", escribieron Obama y Hollande en el texto. En Washington, la esposa de Obama, Michelle, sorprendió al participar de un video de promoción a programas educativos sobre la cultura francesa, al saludar a la audiencia con un "bonjour et bienvenue" ("Buenos días, sean bienvenidos").

En un video divulgado por el Departamento de Estado, la primera dama presentó así una colección de documentos educativos en internet de la estación pública PBS relativos a las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Francia, y a la visita de Hollande. "El presidente y yo estamos encantados de organizar una cena de Estado para Francia, en la Casa Blanca", expresó Michelle, quien recordó la "amistad de dos siglos" entre los dos países. En el ámbito económico, Hollande cenará hoy en la casa de Francia con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, la francesa Christine Lagarde, y el presidente del Banco Mundial, el estadunidense Jim Yong Kim.

Tras una comida oficial con el jefe de la diplomacia estadunidense, John Kerry, y un homenaje a los militares del país, Hollande será el martes por la noche agasajado con una cena de Estado que reunirá a centenares de invitados rigurosamente escogidos por la Casa Blanca. La visita concluirá el miércoles con una escala en San Francisco, región que alberga a las firmas líderes del sector informático.