Histórico líder de ultraderecha francesa, "suspendido" de militancia

Jean-Marie Le Pen fue castigado por el partido que fundó, el Frente Nacional, por sus últimas declaraciones sobre el holocausto y la inmigración que perjudican a la nueva política de su actual ...
Jean-Marie Le Pen (i), sonríe a los medios al abandonar la sede de su partido, el Frente Nacional, en Nanterre, a las afueras de París
Jean-Marie Le Pen (i), sonríe a los medios al abandonar la sede de su partido, el Frente Nacional, en Nanterre, a las afueras de París (EFE)

París

El partido ultraderechista Frente Nacional (FN) suspendió el lunes de militancia a su líder histórico, Jean-Marie Le Pen, por sus últimas declaraciones polémicas sobre el holocausto y la inmigración que perjudican la política de conquista de poder iniciada por su hija y sucesora Marine.

Esta formación de extrema derecha anunció la medida al término de un consejo ejecutivo, convocado para sancionar las declaraciones de Le Pen a principios de abril, cuando reiteró que las cámaras de gas fueron un "detalle" de la historia de la Segunda Guerra Mundial.

Además, el partido organizará próximamente una asamblea general extraordinaria para retirarle la "presidencia de honor" a su fundador. En declaraciones a la AFP, el veterano político, de 86 años, denunció una traición por parte de su hija y prometió emprender "todos los medios" para contrariar una decisión que, según él mismo, "indignará" a los adherentes de su partido.

"Es una felonía. Yo expresé el deseo de que Marine Le Pen me devuelva mi apellido", declaró Jean-Marie Le Pen, quien había rechazado poco antes acudir al consejo ejecutivo, así como retirarse o callarse, a pesar de las presiones de su hija.

El todavía presidente de honor del FN mantiene un conflicto abierto con la estrategia de Marine Le Pen, iniciada en 2011, para acabar con la demonización del partido y, así, intentar alcanzar el poder.

Pero sus declaraciones no ayudan. En las últimas semanas, el también eurodiputado llamó a "salvar a la Europa boreal y al mundo blanco", y defendió al jefe de Estado francés durante la ocupación nazi, el colaboracionista mariscal Pétain.

Tras asumir la presidencia del partido en 2011, Marine Le Pen se esfuerza en pasar la página de los vínculos del Frente Nacional con los movimientos neonazis, pero conservando al mismo tiempo una línea nacionalista y antiinmigración.

Sin apoyos internos

Esta estrategia, unida a una gran abstención en Francia, ha permitido al FN encadenar desde hace tres años una serie de éxitos electorales: dos diputados en las elecciones legislativas, once ciudades conquistadas en las municipales, el primer puesto en las europeas y dos escaños de senador en 2014.

Pero el nuevo rostro del FN no parece gustarle a Jean-Marie Le Pen, quien en una nueva provocación contestó la autoridad de su hija el viernes al subir a una tribuna en París donde Marine tenía previsto hablar.

"Jean-Marie Le Pen no podrá expresarse en nombre del Frente Nacional, sus declaraciones son contrarias a la línea establecida", afirmó el domingo su hija. Aunque goza de popularidad entre los militantes históricos del FN, Jean-Marie Le Pen no tiene un amplio apoyo a nivel interno.

En un sondeo publicado a mediados de abril, un 67% de los simpatizantes de la formación ultraderechista eran partidarios de su marcha y un 74% de ellos consideraba que su presencia mediática perjudicaba al partido.