Inicia en el Medio Oeste la campaña de Hillary

La ex primera dama realizará hoy oficialmente su primer acto proselitista en Estados Unidos, con énfasis en los temas de educación y salud.
La ex secretaria de Estado quiere ser la primera mujer en dirigir la Unión Americana.
La ex secretaria de Estado quiere ser la primera mujer en dirigir la Unión Americana. (AFP)

Washington

Hillary Clinton, candidata a la Casa Blanca y favorita para hacerse de la investidura demócrata, inició ayer su campaña para ganarse a los estadunidenses, mientras del lado republicano el senador de origen latino Marco Rubio anunció su candidatura.

Un día después de anunciar su intención por internet, la ex primera dama, senadora y ex secretaria de Estado, de 67 años, abordó su furgoneta de campaña, llamada Scooby Doo, el perro de los dibujos animados y se dirigió hacia Iowa (centro), donde hoy tendrá su primer acto oficial de campaña, una mesa redonda sobre educación en la pequeña ciudad de Monticello.

Sin grandes discursos ni fanfarria, Clinton, que se prepara desde hace meses para las presidenciales, quiere mostrar que cree merecer su investidura y que no la considera ya adquirida, aunque sea la favorita, tras su derrota en las primarias de 2008.

"Soy candidata a la presidencia", dijo una radiante Hillary en un video de poco más de dos minutos en el que lanzó el sábado su candidatura.

El tono de la campaña está dado en ese video: el clip está enteramente consagrado a la política económica y social, sin una palabra sobre política exterior, y se concentra en las esperanzas de la clase media.

Las imágenes contrastan con su lanzamiento en 2007, cuando Clinton habló de la guerra en Irak y de la imagen de Estados Unidos en el mundo. Ahora pretende hablar de la educación, la salud, o el poder adquisitivo en decenas de foros y mesas redondas.

A pocas horas del anuncio, decenas de estrellas de Hollywood, entre ellas Jennifer López, Scarlett Johansson, Jesse Tyler Ferguson, Lena Dunham, Uzo Aduba o Amy Poelher expresaron en Twitter su entusiasmo por la decisión de la política.

"Ya es hora de que haya una mujer presidenta", dijo Jennifer López, de origen puertorriqueño.

Aunque el sábado el presidente Barack Obama tuvo palabras de elogio hacia Clinton al decir que su "amiga podrá ser una excelente presidenta", ayer su vocero, Josh Earnest, matizó que el presidente no brindará un respaldo "automático" a la ex secretaria de Estado y ex primera dama durante la exitosa doble presidencia de su esposo, Bill Clinton.

"Hay otras personas amigas del presidente y que podrían decidir lanzarse a la carrera" electoral, dijo Earnest e indicó que de cualquier forma Obama y Clinton comparten "las mismas preocupaciones".

Si bien es la amplia favorita dentro del Partido Demócrata, donde por ahora no tiene rival, deberá pelear por la victoria en las presidenciales de 2016.

Los sondeos nacionales le dan una pequeña ventaja sobre sus eventuales adversarios republicanos, pero las últimas encuestas muestran que tiene trabajo por hacer en estados clave como Virginia, Iowa o Colorado.

Tercer candidato republicano

Jeb Bush, cinco años menor que Clinton, es el republicano que encabeza las encuestas hacia las primarias dentro de su partido. Aun cuando no la ha oficializado, su candidatura se da por descontada.

Su trayectoria es la más completa: fue gobernador de Florida (sureste) por ocho años y sus redes políticas y financieras, heredadas de su padre y su hermano ex presidentes, le dan ventaja.

Pero uno de sus antiguos protegidos, el senador por Florida de origen cubano, Marco Rubio, confirmó ayer su candidatura para la investidura republicana.

Con frases como "un nuevo siglo estadunidense", Rubio se afinca sobre su historia familiar: un hijo de inmigrantes que debió superarse para cumplir la idea del ex presidente Ronald Reagan de un Estados Unidos fuerte y optimista. Y hace gala de su edad, 43 años, para contrastar con Clinton y Bush, de 62.

Otros dos senadores republicanos ya oficializaron sus candidaturas: Rand Paul, que defiende la libertad a ultranza, y Ted Cruz, también de origen cubano, más próximo a la derecha religiosa.