Una mujer presidente, el deseo de Hillary Clinton

Durante una conferencia de tecnología en San Francisco, la ex secretaria de Estado, dijo que Estados Unidos debería unirse a otros en el mundo cuyos líderes son mujeres. 
Hillary Clinton
Hillary Clinton (Cortesía)

Estados Unidos

“Quiero que en algún momento Estados Unidos se una a la lista de países que tienen una mujer presidente”, respondió la política estadounidense Hillary Clinton al presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, durante una conferencia organizada por la empresa de tecnología Salesforce en San Francisco.

Schwab repitió la pregunta que hace algunos años le había hecho a Clinton: “¿Le gustaría que Estados Unidos tenga una mujer presidente?” Esta vez, una audiencia de mil 400 personas respondió con una fuerte ovación antes de que Clinton pudiera contestar. Schwab le recordó que en 1999, ella había respondido: “Sí y yo votaría por ella”.

Pero ante la insistencia de Schwab, la ex secretaria de Estado sólo respondió: “No voy a ser noticia hoy”.

Durante su presentación, Clinton también lamentó la falta de consenso entre los legisladores de Estados Unidos. “Somos un país menos racista, menos sexista y más tolerante pero no hay conversación entre opositores políticos”, dijo Clinton.

En su opinión, esto se debe a que los legisladores pasan más tiempo en eventos de recaudación en sus distritos y menos tiempo en Washington conviviendo con sus pares.

“La tecnología le ha dado un mayor valor a los encuentros cara a cara”, dijo la ex senadora.

Clinton añoró los tiempos en los que los líderes políticos como los presidentes Franklin D. Roosevelt o Harry Truman tenían tiempo para jugar golf, convivir con los líderes en forma amistosa, o retirarse a sus casas de campo.

“Hay demasiado énfasis en el corto plazo”, se quejó la esposa del expresidente Bill Clinton. En su opinión, el patrón de reacciones impulsivas afecta la toma de decisiones y los resultados de largo plazo.

En su presentación, esta política también habló de sus actividades en la Fundación Clinton para promover la lectura y el desarrollo temprano entre los niños estadounidenses a través de la estrategia Too small to fail (demasiado pequeño para fracasar).