Hillary Clinton, decidida a ser la primera presidenta de EU

La ex primera dama y ex secretaria de Estado lanzó este domingo su campaña para lograr llegar a la Casa Blanca como candidata demócrata tras las elecciones de 2016, convencida de que los ...
Hillary Clinton, durante una conferencia en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, el pasado 5 de septiembre de 2014
Hillary Clinton, durante una conferencia en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, el pasado 5 de septiembre de 2014 (AFP)

Washington

Presentándose como "paladín" de los estadunidenses de a pie, Hillary Clinton, ex primera dama y ex secretaria de Estado lanzó este domingo su campaña para intentar convertirse en la primera mujer presidenta de Estados Unidos en las elecciones de 2016.

Siete años después de su derrota ante Barack Obama en las primarias del Partido Demócrata, Clinton, de 67 años, se lanza a la arena electoral como la franca favorita de su partido, mientras sus rivales republicanos se preparan para una dura lucha interna en las primarias.

"Soy candidata a la presidencia", dijo una radiante Clinton en un video difundido este domingo por el sitio hillaryclinton.com. "Me estoy preparando para hacer algo también. Me presento a la Presidencia. Los estadunidenses han superado tiempos económicamente duros, pero aún el sistema sigue favoreciendo a aquellos que están en lo más alto", aseguró Clinton en un vídeo divulgado en su página web oficial.

"Cada día los estadunidenses necesitan un luchador, y quiero ser esa luchadora. Me lanzo a hacer campaña para conseguir tu voto", agregó la ex secretaria de Estado.
"Los estadunidenses de a pie necesitan de un paladín. Yo quiero ser ese paladín", afirmó. "Me lanzo al terreno para ganar vuestro voto".

Un comunicado enviado por su jefe de campaña a donantes y seguidores informó también de la decisión de Clinton de intentar de nuevo llegar a la Casa Blanca tras la derrota en las primarias demócratas de 2008, que ganó el actual mandatario, Barack Obama. "Ya es oficial: Hillary es candidata a la Presidencia", dice la nota, que agrega que habrá un gran evento de lanzamiento "formal" de la campaña el mes próximo.

La ex primera dama -por el momento la única aspirante a la investidura presidencial demócrata y con cerca de 60% de las adhesiones dentro de su partido, según sondeos previos- pasará las próximas seis a ocho semanas "hablando directamente con los votantes", indicó un comunicado de su equipo de campaña.

El domingo pasó la mayor parte de la jornada en su van, en camino a Iowa, a más de 1,600 kms al oeste de Brooklyn, en Nueva York, donde instaló su sede de campaña. "Fue idea suya", afirmó su cercana consejera Huma Abedin, que la acompaña en la travesía, durante una conferencia telefónica con colaboradores.

"Debemos luchar por cada voto", afirmó el directdor de campaña, Robby Mook, de 35 años. El martes irá a Iowa para pequeños encuentros "sobre cómo hacer funcionar la economía para que los estadunidenses de a pie y sus familias puedan progresar".

Pero su primer discurso público está previsto recién en mayo, en ese mismo estado, un terreno que sirve de prueba para el resto de la campaña electoral ya que allí comenzarán el año próximo las primarias que determinarán los candidatos de los partidos. La elección presidencial tendrá lugar en noviembre de 2016.

Renuncia a la fundación

La campaña de Clinton fue organizada durante meses, y el sábado su otrora rival, el presidente Barack Obama, le dio su respaldo público. "Ella fue una candidata formidable en 2008. Me ha dado todo el apoyo en la elección. Fue una gran secretaria de Estado. Es mi amiga. Pienso que podrá ser una excelente presidente", dijo el mandatario.

Su sucesor al frente del Departamento de Estado, John Kerry, también le rindió hoy homenaje al destacar el trabajo "formidable para reconstruir los lazos que fueron hechos pedazos en los años anteriores", en declaraciones a la cadena ABC. Pero algunos expertos advierten que deberá ver qué tanto se alinea con el gobierno, cuya aprobación se mantiene por debajo del 50% en los últimos dos años.

La ex secretaria de Estado deberá enfrentar además preguntas incómodas sobre los escándalos de la pareja Clinton en el pasado, o sobre las cuantiosas donaciones que recibe la Fundación Bill, Hillary y Chelsea Clinton, creada en 2001 por el ex mandatario (1993-2001).

Hillary parece haberse adelantado a las críticas y renunció hoy al consejo de administración de la fundación iniciada por su esposo, indicando que quiere consagrarse a su "nueva y absorbente aventura".

La fuerza con la que irrumpe la ex secretaria de Estado entre sus acólitos es tal que ningún analista ve factible que alguien de su partido pueda arrebatarle estar en las papeletas por el Partido Demócrata en noviembre de 2016. En contraste, en el Partido Republicano casi una veintena de rostros han manifestado su interés por presentarse a las primarias.

Tanto así, que solo el ex gobernador de Maryland, Martin O'Malley, parece atreverse a dar el paso para plantarle cara aunque todavía no ha asegurado que sea así, mientras que la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren, reiteró varias veces que no se presentará pese a ser aclamada por el ala más progresista del partido.

"Arrogancia del poder"

Inmediatamente después del anuncio, la ex senadora y ex primera dama, que ha estado en la palestra política durante 25 años, recibió una andanada de ataques desde el opositor Partido Republicano.

Clinton "ha dejado una estela de secretismo, escándalo y políticas fracasadas que no pueden ser eliminados de la cabeza de los votantes", acusó el Comité Nacional Republicano. "Nuestro próximo presidente debe representar un estándar más alto, y Hillary Clinton no lo representa", sostuvo el titular del comité Reince Priebus en un comunicado.

Más duro, el senador ultraconservador Rand Paul, quien anunció la semana pasada que peleará por la candidatura a la presidencia, aseguró hoy que Clinton "representa lo peor de la maquinaria de Washington: la arrogancia del poder, corrupción y encubrimiento, conflictos de interés y un liderazgo fallido con consecuencias trágicas".

Otro ultraconservador que aspira a la investidura presidencial del Partido Republicano es el senador Ted Cruz, de 44 años, quien lanzó su campaña el mes pasado con un discurso lleno de referencias religiosas, mientras que el conservador Marco Rubio pretende anunciar su postulación el lunes.

El ex gobernador de Florida Jeb Bush, hijo y hermano de dos ex presidentes que señaló el sábado que pronto anunciará sus propias aspiraciones políticas, se sumó a las críticas. "Debemos hacer mejor las cosas que la política exterior de Obama y Clinton, que debilitó las relaciones con nuestros aliados y envalentonó a nuestros enemigos", enfatizó.