Hillary Clinton decidida a endurecer la ley de acceso a armas

La aspirante demócrata a la Casa Blanca abogó incluso con actuar por decretos, aplicando órdenes ejecutivas, para superar los vacíos legales existentes sobre el hecho de mostrar armas en público.
Hillary Clinton, durante su intervención hoy en un acto electoral en Manchester, New Hampshire
Hillary Clinton, durante su intervención hoy en un acto electoral en Manchester, New Hampshire (AFP)

Washington

La precandidata demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton presentó hoy una serie de propuestas para endurecer la legislación federal, después del tiroteo de la semana pasada en un campus universitario estadunidense de Oregon, amenazando incluso con actuar por decretos.

Clinton, que anunció su plan en un mitin electoral en Nuevo Hampshire, abogó por aplicar órdenes ejecutivas, si llega a la Casa Blanca en las elecciones de 2016, para acabar con los vacíos legales existentes sobre el hecho de mostrar armas en público.

La piedra angular de su plan es evitar que los criminales violentos, personas acusadas de violencia doméstica o con enfermedades mentales graves adquieran armas de fuego, indicó su equipo de campaña.

"Estoy decidida a actuar y voy a tratar de todas las formas posibles evitar que estas armas caigan en manos de personas que no las deberían tener", dijo  Clinton a la NBC.

Si el Congreso continúa negándose a aprobar una ley que generalice las verificaciones de antecedentes a todas las ventas de armas, especialmente en internet y en lugares especializados, la candidata se comprometió a actuar administrativamente.

Clinton quiere someter a los vendedores de armas no regulares, a partir de un cierto volumen, a las normas vigentes para los armeros. Entre el 20% y el 40% de las ventas de armas escapan a los controles, de acuerdo con la candidata.

La demócrata propuso también prohibir comprar armas a personas que tengan que someterse a un tratamiento por enfermedad mental grave, como era el caso del asesino de la universidad Virginia Tech en 2007.

La ex secretaria de Estado también propuso permitir que las víctimas de la violencia armada demanden a los fabricantes de armas. Asimismo, la aspirante demócrata pidió la prohibición de la venta de armas a aquellas personas con antecedentes por delitos graves si no se presenta un permiso federal.

"Realmente, quiero presionar fuertemente para conseguir restricciones más sensatas sobre la tenencia de armas en manos equivocadas, y luego tratar de mantener un registro de las personas que no deben tener armas", aseguró la ex secretaria de Estado.

"Quiero trabajar con el Congreso, estuvimos muy cerca con un proyecto de ley bipartidista que no concluyó, pero también como presidente buscaré el modo de reforzar algunos de estos controles, conseguir que se hagan más verificaciones sobre antecedentes en las ferias de armas y en las ventas a través de internet de las que hay actualmente disponibles", añadió.

Así, Clinton añadió nuevas propuestas para regular la posesión de armas a otras que ya había pedido anteriormente, incluido el control universal de antecedentes, el requiso de armas a autores de violencia machista y la reintroducción de la ley que, hasta 2004, prohibía la tenencia de fusiles de asalto.

Dos de sus rivales en las elecciones primarias demócratas, el senador Bernie Sanders y el ex gobernador de Maryland Martin O'Malley, respaldaron las ideas de Clinton y se mostraron a favor de fortalecer las regulaciones para obtener armas de fuego.

El tiroteo de la semana pasada en un centro de estudios superiores en Oregón ha provocado que el presidente de EU, Barack Obama, y un nutrido grupo de demócratas hayan vuelto a pedir acciones para acabar con la violencia armada.

"¿Cuánta gente tiene que morir antes de que tomemos medidas realmente? ¿Antes de que actuemos juntos como una nación?", se preguntó la precandidata demócrata.

La masacre del jueves en el estado occidental de Oregon -que se saldó con diez muertos, entre ellos el atacante- reabrió el debate de las armas en el país. De un lado se encuentran quienes se oponen a cualquier tipo de control sobre las armas, en nombre de la sacrosanta segunda enmienda de la Constitución, que consagra el derecho a poseer armas.

Del lado opuesto, las asociaciones que luchan contra la libre proliferación de armas han perdido la esperanza en una adopción rápida por parte del Congreso de una ambiciosa ley nacional.