Hillary Clinton, un poco más cerca de los "estadunidenses comunes"

La aspirante a la nominación demócrata a la Casa Blanca arrancó hoy su campaña en un pequeño café de Le Claire, estado de Iowa, donde hace siete años fue derrotada por el joven senador Barack Obama.

Monticello

Hillary Clinton arrancó su campaña rumbo a la Casa Blanca este martes en un pequeño café de Iowa, en pleno corazón de Estados Unidos, donde hace siete años sufrió una aplastante derrota ante Barack Obama, entonces un joven senador.

"Hola a todos. Gracias por recibirnos y a estas personas. Me encanta", señaló al ingresar al "Jones Street Coffee House", en Le Claire, este de Iowa, donde ordenó un té 'masala chai'.

Luego se instaló en una de las cuatro mesas de madera del café para hablar con tres personas: un estudiante de la universidad de St. Ambrose, una madre de familia y el presidente de un grupo demócrata de estudiantes de ciencias políticas de la Universidad de Iowa, sin que se pudiera escuchar el intercambio de ideas.

Más tarde visitó una universidad comunitaria en Monticello, para una mesa redonda con estudiantes y profesores, en su intento por moldear su imagen como paladín de los estadunidenses de a pie.

"Quiero pararme y luchar por la gente para que no simplemente se las arreglen sino que salgan adelante y se mantengan", señaló, agregando que buscará cambiar un sistema que favorece a los que ya están arriba.

En ese lugar explicó los "cuatro grandes combates" que quiere liderar, el primero de los cuales es "la necesidad de construir la economía del futuro, no de ayer". Defendió además "el fortalecimiento de las familias y las comunidades, ya que es ahí donde todo comienza", "la necesidad de arreglar los disfuncionamientos del sistema político" y "la protección del país contra las amenazas que vemos y las que vendrán".

"Estoy en Iowa para dialogar sobre cómo hacerlo (...) y para escuchar sus propuestas", subrayó. Estado agrícola de tres millones de habitantes, Iowa ocupa un lugar especial en la geografía e historia política de los estadunidenses: es el escenario de los primeros enfrentamientos para todo candidato a la Casa Blanca.

Desde hace décadas, el estado acoge las primeras consultas a los electores para las primarias de los dos grandes partidos. El resultado no es decisivo en términos aritméticos, pero a menudo marca el tono que seguirá la campaña.

Bajo perfil

Luego de tres décadas en la vida pública, la estrategia de Hillary Clinton quedó clara en el video en el que anunció su candidatura: escuchar, pasar el tiempo en el terreno y... tratar de deshacerse de la imagen de ser talentosa para el juego político de la capital federal, pero lejana a las realidades del país.

En este nuevo perfil bajo todos los símbolos fueron cuidadosamente seleccionados, empezando por la elección de una camioneta en vez de un avión privado para llevarla desde Nueva York hasta Iowa en este periplo de dos días. El miércoles planea reunirse con emprendedores locales en Norwalk.

Pero para convertirse en la primera mujer en presidir Estados Unidos Hillary Clinton, de 67 años, no deberá solo hacer evolucionar su imagen, también deberá responder a sus adversarios republicanos que la presentan como la candidata del pasado.

Al anunciar el lunes su candidatura, Marco Rubio, senador de Florida 24 menor que Clinton, llamó a dar vuelta a la página de los "líderes e ideas del pasado". Por ahora, la ex jefa de la diplomacia estadunidense, que influyó en el mundo durante cuatro años, lanzó su campaña con vientos a favor. Sin oponentes de su talla entre los demócratas, podría evitarse una dura batalla en las primarias.

Según un sondeo de Pew Research Center realizado justo antes de su anuncio, un 59% de los electores demócratas afirman que hay "buenas posibilidades" de que voten por ella (contra un 52% en 2007, en las primarias que perdió ante Obama).

Después de meses de intensa preparación, Hillary Clinton también deberá ir más allá y avanzar en sus ideas, su programa y posicionarse en relación al actual presidente. Obama no ha agotado los elogios sobre su "amiga", quien fue "una secretaria de Estado excepcional" y sería "una excelente presidenta".

El lunes, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, subrayó que Obama y Clinton comparten "las mismas preocupaciones", pero matizó que el mandatario no brindará un respaldo "automático" a la ex secretaria de Estado.

Pero la relación entre ambos no siempre fue tan fácil y los republicanos no se privarán de retomar algunas de las críticas que Obama hizo contra Clinton en la carrera presidencial de 2008.

En diciembre de 2007, cuando se acercaba la prueba crucial de Iowa, Obama declaró: "la apuesta real en esta elección, es jugar el mismo juego washingtoniano, con los mismos jugadores, y esperar resultados diferentes. Es un riesgo que no podemos tomar".