Hartazgo de españoles da fuerza al partido Podemos

Crisis económica y corrupción de políticos, los detonantes para que el movimiento sea ya la tercera fuerza
Pablo Iglesias, líder de la nueva formación, repudia los desahucios.
Pablo Iglesias, líder de la nueva formación, repudia los desahucios. (Susana Vera/Reuters)

Madrid, España

El hartazgo de los españoles por la interminable crisis económica y por despertarse prácticamente a diario con escándalos de corrupción que involucran a políticos de los dos grandes partidos, sobre todo del gobernante Partido Popular (PP), ha hecho que Podemos se haya convertido en menos de 10 meses en la tercera fuerza política (y primera en voto directo) del país y amenaza con romper el bipartidismo en España.

El partido Podemos nació en enero de este año y su líder es Pablo Iglesias, un profesor de 36 años que imparte Ciencias Políticas en la Universidad Complutense y que en el curso 2001/2002 estuvo becado en la UNAM de México como investigador en el Instituto de Investigaciones Jurídicas.

En las legislativas europeas de mayo, Podemos logró 1.2 millones de votos y cinco escaños en el Parlamento, uno de ellos ocupado por Iglesias, un tipo desgarbado que rara vez usa corbata y se sujeta el cabello con una cola de caballo.

Fue entonces cuando el PP y el también opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE) comenzaron a tomar en serio su ascenso.

El PP califica a Podemos como “extrema izquierda” y “populista”, que “representa un peligro para la democracia”, según la titular del partido, María Dolores de Cospedal. Y en la casa presidencial de La Moncloa, el jefe de la oficina económica, Álvaro Nadal, dice que su programa es “pura demagogia”.

Para el líder del PSOE, Pedro Sánchez, “Podemos es populismo” y su meta es “convertir a España en Venezuela”. “Con el populismo” su partido no va a pactar “ni antes ni durante ni después”.

El resto de la oposición llama a Podemos friki y “bolivariano”. En las paredes, consignas acusan a Iglesias de “pro etarra” y “antiespañol”. Y desde los blogs y la prensa, se le acusa de “populista” y “antisistema”. La extrema izquierda le llama “posibilista” y en foros de la derecha se resaltan nexos con el gobierno del presidente Nicolás Maduro en Venezuela, acusándolo de ser financiado por Caracas e Irán.

Esto pese a que en entrevista reciente, Iglesias dijo que “a mí me gustan algunas políticas públicas que se han hecho en Venezuela”, pero “si la pregunta es si pienso que hay algún modelo político latinoamericano exportable a España, pues creo que eso es imposible, una barbaridad”.

Podemos, añadió, “es un proyecto político que se presentó en enero como una formación de círculos de gente de izquierdas para defender la decencia, la democracia y los derechos humanos”. Un Círculo Podemos es un conjunto de ciudadanos reunidos “por la unidad, el cambio y la ruptura democrática”.

“Es un espacio ciudadano de respuesta a los problemas colectivos, que debaten las ideas y propuestas en asamblea. Los miembros de los círculos tienen total autonomía para mantener militancia en otras formaciones o movimientos sociales. Es algo parecido a las asambleas de los Indignados del 15-M que proliferaron por barrios y ciudades de España en 2011”, detalló.

Podemos ha ido ganando adeptos entre los descontentos con el sistema y los desilusionados por la crisis y las políticas económicas del PP, pero a diferencia de otros partidos no pide cuotas para afiliarse. Se financia con aportaciones particulares, crowdfunding (mecenazgo vía internet) y la venta de merchandising en su página web.

Los inscritos suman 205 mil 874, según sus últimos datos, aunque Podemos, que ha hecho de las redes sociales una de sus principales herramientas, está presente en los cinco continentes.

Así lo indica el censo de inscritos que el movimiento Podemos, que amenaza ya los comienzos del bipartidismo español, activó en julio y que suma ya más de cinco mil 400 españoles seguidores en un centenar de países (117 en México).

En octubre, la asamblea constituyente Sí Se Puede que Podemos celebró en el Palacio Vistalegre de Madrid aprobó cinco resoluciones de su línea política referidas a auditar y reestructurar la deuda, paralizar los desahucios, vivienda para todos, defender la educación y la sanidad públicas y luchar contra la corrupción.

El documento del programa electoral europeo de Podemos integra en seis puntos algunas de sus metas más polémicas, como aumentar la participación del Estado en la economía recuperando el control de los sectores estratégicos: telecomunicaciones, energía, alimentación, transporte, salud, farmacias y educación. Eso sí, toda privatización debe hacerse a través de un referendo.

Podemos, sin embargo, ha dicho que no participará en los comicios autonómicos y municipales de mayo próximo sino que espera la grande: debutar en las presidenciales de noviembre de 2015 y disputar la presidencia a Mariano Rajoy y Pedro Sánchez.

Pablo Iglesias Turrión nació en Madrid en 1978. Es licenciado en Derecho y Ciencia Política, profesor en la Complutense, conductor de programas como La Tuerka (Tele K y Canal 33) o Fort Apache (Iranian Hispan TV) y participa en tertulias de tv como Cuatro y La sexta.

Militó de las juventudes comunistas, fue consultor del gabinete de vicepresidencia de Bolivia bajo Evo Morales y responsable de varias misiones de observación electoral en América Latina. Fue asesor de Izquierda Unida (IU) en 2011. Vive en Vallecas, uno de los barrios más humildes de Madrid.

Su novia es Tania Sánchez, diputada regional en Madrid por IU, y según ha reiterado Iglesias su primera medida como presidente de España sería “prohibir los desahucios” de la banca.