Hallan decapitado en Libia a un trabajador filipino

El obrero de la construcción fue secuestrado el pasado 15 de julio por un grupo de hombres y ejecutado, a pesar de que los secuestradores negociaron con la compañía que lo empleaba.

Manila

Un trabajador filipino fue secuestrado en Libia y su cuerpo decapitado fue encontrado pocos días después en un hospital, indicó hoy un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Filipinas. Según el portavoz, Charles Jose, se trata de un trabajador de la construcción que fue secuestrado el 15 de julio por un grupo de hombres que podrían ser milicianos.

"El vehículo que conducía fue detenido en un puesto de control. Había tres trabajadores -un libio, un paquistaní y un filipino- y parece ser que lo secuestraron porque era el único que no era musulmán", indicó el portavoz. Cinco días más tarde su cuerpo decapitado fue encontrado en un hospital de Bengasi (este de Libia), a pesar de que los secuestradores estaban negociando con la compañía que lo empleaba.

Cerca de trece mil filipinos trabajan en Libia. El ministerio filipino de Exteriores volvió hoy a pedir a sus ciudadanos que abandonen el país, donde los enfrentamientos de los últimos días hacen temer una guerra civil. Cerca de diez millones de filipinos trabajan en el extranjero, muchos de ellos en Oriente Medio, en busca de mejores salarios.

Al menos 47 personas murieron y otras 120 resultaron heridos durante una semana de violentos enfrentamientos entre dos milicias armadas que luchan por el control del aeropuerto de Trípoli, informó hoy el Misterio de Salud libio.

La mayoría de las víctimas mortales son habitantes del barrio de Kasr Ben Ghashir, cercano del aeropuerto, que fallecieron por la caída de cohetes en sus casas y solo dos muertos son combatientes de las fuerzas de Misrata, indicó el Ministerio en su página web.

El aeropuerto internacional de Trípoli está cerrado desde hace una semana, cuando comenzaron los ataques diarios entre milicias islamistas de la ciudad de Misrata (200 kilómetros al este de Trípoli) y milicias de Zintán (a 170 kilómetros al oeste de Trípoli) que controlan el aeropuerto de Trípoli desde hace tres años.

El aeródromo mantiene suspendida su actividad y, según fuentes aeroportuarias, tiene dañadas varias instalaciones, así como 15 de los 20 aviones civiles de la compañía aérea nacional.

Para atenuar el cierre del aeródromo las autoridades libias reanudaron los vuelos en dos pequeños aeropuertos de Misrata y Mitiga.

Los combates registrados durante esta semana han suscitado la preocupación de la comunidad internacional empujando a las Naciones Unidas evacuar su misión en Libia, así como a países como Filipinas, que ha retirado a sus 13.000 ciudadanos en ese país.

Las autoridades de transición libias han fracasado a la hora disolver o desarmar a los grupos rebeldes que actúan fuera de la ley, mediante la reconstrucción del Ejército y la Policía casi tres años después de la caída de Muamar el Gadafi en 2011.