Hallan 5 cuerpos de bebés en una casa en Francia

El macabro hallazgo, que tuvo lugar en un tranquilo pueblo del suroeste, a 50 km al sur de Burdeos, puede suponer el caso de infanticidio más grave de los últimos años en el país.

París

Los cuerpos de cinco bebés muertos fueron encontrados hoy en una casa en el suroeste de Francia, en lo que parece el caso de infanticidio más grave de los últimos cinco años en el país.

Los cinco cuerpos fueron descubiertos en una casa de Louchats (Gironde), un pueblo tranquilo de 700 habitantes a unos 50 km al sur de Burdeos, en el bosque de las Landas, indicó a la AFP una fuente cercana al caso.

El primer cuerpo de un recién nacido fue encontrado a las 07:30 hora local (06:30 hora GMT) por el compañero de la madre en una bolsa isotérmica, en la casa familiar, precisó a la AFP una fuente cercana a la investigación. Después, los gendarmes "descubrieron a las 19:55 hora local (18:55 hora GMT) durante los registros otros cuatro cuerpos de bebés" en un congelador.

La madre, de 35 años, que "probablemente dio a luz sola en su domicilio", fue hospitalizada en Burdeos para ser sometida a "exámenes ginecológicos y siquiátricos". La mujer "no parece tener antecedentes de perturbaciones sicológicas", precisaron las fuentes.

Su compañero, de 40 años, se encontraba detenido, precisó por la noche una fuente cercana al caso. "Está totalmente abatido, dice que no lo entiende, y aún no se le informó del descubrimiento de los otros cuatro cuerpos", añadió la fuente.

Autopsia el viernes

Una autopsia prevista el viernes debería permitir determinar las circunstancias del nacimiento de los bebés y si eran viables, precisó la fuente. La pareja tiene dos hijas de 13 y 15 años, y se dedicaba a labores agrícolas, según las primeras informaciones de la investigación, y hacían vida normal.

El caso más grave de infanticidio en Francia se remonta a 2010 cuando se descubrieron los cuerpos de ocho bebés en la localidad de Villers-au-Tertre, en el norte del país. La madre, Dominique Cottrez, una enfermera que espera en libertad un nuevo juicio, asegura que estaba convencida de que sus hijos eran fruto de un incesto del que fue víctima.

En 2006 estalló un caso muy mediatizado de bebés congelados cuando un ingeniero expatriado en Seúl, Jean-Louis Courjault, descubrió los cuerpos de dos recién nacidos en su congelador. Su esposa Veronique confesó entonces otro infanticidio en 1999 y fue condenada a ocho años de reclusión. El caso sacó a la palestra un fenómeno hasta entonces poco conocido del gran público, la negación de embarazo.