HRW pide liberación de 54 mujeres y niños capturados en Siria

Human Rights Watch denunció que grupos armados sirios mantienen como rehenes a civiles, lo que es un crimen de guerra, mientras 16 personas murieron en bombardeos en Damasco.
Un hombre herido en un hospital de campo en Duma, cerca de Damasco
Un hombre herido en un hospital de campo en Duma, cerca de Damasco (Reuters)

Beirut, El Cairo

Grupos armados sirios tienen como rehenes a 54 mujeres y niños, denunció hoy en Beirut la organización de defensa de derechos humanos Human Rights Watch (HRW). Retener civiles como rehenes es un crimen de guerra, recordó HRW, que pidió la liberación inmediata de esas personas.

Estas 54 personas, entre las que hay 34 niños, llevan un año retenidas, desde que fueron capturadas en la ciudad costera siria de Lataquia durante una ofensiva rebelde, explicó la organización con sede en Nueva York. El pasado mes de mayo, un grupo de 40 rehenes fue liberado gracias a un acuerdo inédito entre las partes que permitió la evacuación de rebeldes sirios de la ciudad vieja de Homs, sitiada desde hacía dos años por el régimen.

Pero un grupo de 54 mujeres y niños quedó retenido, aparentemente con "el objetivo de intercambiarlos con personas encarceladas en prisiones del régimen", consideró HRW. "Varias familias esperan reencontrarse desde hace un año, mientras que el gobierno y los grupos rebeldes negocian su suerte", añadió Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Medio y el Norte de África.

"La vida de los civiles no debe ser objeto de regateo entre las partes beligerantes", dijo HRW, pidiendo "la liberación inmediata" de los rehenes, sin identificar el grupo que los tiene retenidos.

De otra parte, al menos 16 personas, entre ellas dos niños, murieron hoy en bombardeos rebeldes en varios barrios de Damasco, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). También resultaron heridas 79 personas, algunas de ellas de gravedad, por lo cual podría aumentar el número de víctimas mortales, indicó la fuente.

El bombardeo fue efectuado por una brigada de rebeldes islamistas, agregó el OSDH. Más de una decena de barrios de la capital siria fueron bombardeados, incluidos el de Mazzé, en el oeste, y el de Abu Rumané, en el centro. Los rebeldes bombardean Damasco desde posiciones ubicadas en la periferia y regularmente atacadas por la aviación siria.

El domingo pasado, bombardeos de la Fuerza Aérea siria en Kafar Batna, al este de Damasco, y Duma, al noreste, causaron 64 muertos, entre ellos once niños, indicó la fuente.

Asimismo, los yihadistas del Estado Islámico (EI) decapitaron hoy a tres hombres en la provincia siria de Deir al Zur (noreste) tras acusarles de atacar a sus miembros, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Los extremistas cortaron la cabeza a dos hombres, a los que culparon de supuestamente atentar con un coche bomba contra un puesto de control del Estado Islámico en la región de Al Makafa, en la ciudad de Al Mayadin.

El suceso, que tuvo lugar el pasado día 13 de julio, causó la muerte de nueve personas, entre ellas cinco combatientes del EI de nacionalidades árabes y extranjeras. Por otro lado, el grupo radical también ejecutó a otro hombre, al que cortó la cabeza, en la aldea de Mashfa al Tib, en Al Mayadin, después de acusarlo de "luchar contra los combatientes del Estado Islámico".

El Observatorio informó también de que hace tres días los radicales del EI ejecutaron a otros dos hombres y colgaron sus cabezas en el puente que une dos ciudades al este de Deir al Zur, aunque no dio ninguna información sobre la identidad de las víctimas ni la razón de su ejecución.

El grupo radical controla gran parte de Deir al Zur, donde varias tribus y organizaciones armadas le han jurado lealtad ante sus avances. La organización extremista sunita proclamó a finales de junio un "califato" en zonas de Irak y Siria.

Desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Bashar al Asad, en marzo de 2011, que derivó en un complejo y devastador conflicto, la violencia ha dejado más de 170 mil muertos y ha obligado a la mitad de los habitantes de Siria a huir de sus hogares.