Otra guerra en Gaza "será la última": Lieberman a Hamás

El canciller palestino denuncia la “visión racista” del funcionario.
El diario palestino Al Quds entrevistó por primera vez a un líder palestino, el halcón Avigdor Lieberman.
El diario palestino Al Quds entrevistó por primera vez a un líder palestino, el halcón Avigdor Lieberman. (Ariel Schalit)

Jerusalén

El ministro ultranacionalista de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, advirtió al movimiento islamista palestino Hamás que gobierna desde 2007 la pequeña Franja de Gaza, encerrada entre Israel y el Mediterráneo, que cualquier nueva guerra será “la última”, porque Israel lo aniquilará.

“No tenemos ninguna intención de emprender una nueva confrontación, pero si ellos se la imponen a Israel, será la última”, declaró Lieberman al diario palestino Al Quds.

“Será la última confrontación porque los destruiremos totalmente”, insistió el ministro, conocido por sus diatribas antiárabes y su populismo belicoso.

Israel mantuvo entre 2008 y 2014 tres guerras con Hamás, que gobierna el enclave de Gaza desde 2007, y otros grupos combatientes aliados.

Lieberman, un veterano de la política, asumió la cartera clave de Defensa, terminando de convertir al gobierno de Benjamín Netanyahu en el más a la derecha de la historia de Israel.

Los esfuerzos de paz entre israelíes y palestinos están paralizados y el ejército israelí responde cada vez con más fuerza a los disparos de cohetes provenientes de Gaza. Ayer, atacó una posición de Hamás tras el disparo de un proyectil que no impactó en Israel y habría caído en el propio enclave. Antes, no replicaba a los lanzamientos fallidos. Lieberman dio a Al Quds la que sería su primera entrevista a un diario palestino, para hablar “directamente” a los palestinos y pasar por encima de sus desacreditados líderes.

La entrevista refleja el plan adoptado por Lieberman “del palo y la zanahoria”: mayor represión de la violencia, creación de mejores condiciones de vida.

El gobierno israelí impone desde hace una década un riguroso bloqueo a la Franja de Gaza para contener a Hamás, mientras sigue infiltrando el territorio palestino de Cisjordania de nuevos asentamientos, pero esto afecta duramente a la población civil y es denunciado frecuentemente por las Naciones Unidas y los grupos civiles (ONG’s) de defensa de derechos humanos.

Ayer, Israel bombardeó una posición de Hamás en el norte de Gaza, luego de que las alarmas antiaéreas se activaran en algunos puntos del sur de Israel sin que se registrara la caída de ningún cohete lanzado desde de la Franja.

El diario Yediot Aharonot recogió, horas antes del incidente, los testimonios de residentes israelíes próximos al enclave costero, que dijeron que en los últimos días habían visto ensayos en de Gaza que incluían el disparo de un misil de largo alcance.

El gobierno de Israel y las milicias palestinas en la Franja de Gaza mantienen desde 2014 y con altibajos un alto el fuego que puso fin al último conflicto bélico de envergadura en la zona, con miles de gazatíes muertos por los bombardeos. 

Israel lanzó en 2014 una operación militar de envergadura contra las milicias palestinas, con Hamás a la cabeza, con el fin, entre otros objetivos, de destruir este tipo de construcciones, usadas con fines militares, como almacenar armas o para penetrar en territorio israelí.

Las hostilidades, que duraron 50 días, causaron la muerte de unos 2 mil 200 palestinos, dos tercios de ellos civiles, y de 73 israelíes, 67 de ellos soldados.

El viernes, el también movimiento islamista Yihad Islámica, instó a las milicias a prepararse para un nuevo posible enfrentamiento con Israel.

La reacción de algunos activistas palestinos llamando a boicotear al diario Al Quds por haber entrevistado a Lieberman demuestra la amplitud de la desconfianza recíproca.

El ministro de Relaciones Exteriores palestino denuncia la “visión racista” de Lieberman, que afirma, a su parecer, su apego a la solución con dos Estados “aumentando la ocupación”.