Guerra electoral española se 'traslada' a Venezuela

Pablo Iglesias acusa a Albert Rivera de hacer campaña en Caracas rumbo a los comicios generales en España, al tiempo que el líder de Ciudadanos da su apoyo al referendo contra Maduro.
Rivera con el líder opositor en el Legislativo, Henry Ramos Ayup, y Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López.
Rivera con el líder opositor en el Legislativo, Henry Ramos Ayup, y Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López. (Marco Bello/Reuters)

Caracas-Madrid

El líder del partido español Podemos, Pablo Iglesias, acusó a Albert Rivera de viajar a Venezuela para hacer “campaña” de su partido, el liberal Ciudadanos, de cara a las elecciones generales del 26 de junio en España.

Rivera, muy crítico con el gobierno del mandatario venezolano Nicolás Maduro, viajó el lunes al país sudamericano invitado por la Asamblea Nacional venezolana, con mayoría opositora desde enero.

“Da la impresión de que Ciudadanos se va a gastar un poquito más de dinero en su spot de campaña, que va a rodar en Caracas y no va a hablar ni de España ni de los españoles”, dijo Iglesias en entrevista con el canal español Cuatro.

La situación en Venezuela ha entrado de lleno en la precampaña electoral de España, donde algunos sectores vinculan a Podemos (izquierda radical) con el gobierno de Maduro.

De hecho, ayer la Asamblea Nacional (AN, parlamento) de Venezuela informó que citará a legisladores de Podemos para que den información sobre el supuesto dinero recibido del gobierno chavista.

“Queremos pedirle al próximo diputado que va a hablar (Freddy Guevara, presidente de la Comisión de Contraloría de la AN) que por favor en su comisión (...) cite a los diputados de Podemos para que puedan informar sobre los dineros que han recibido de los fondos públicos”, dijo el diputado opositor venezolano Luis Florido.

Los líderes de Podemos han negado en varias ocasiones la existencia de financiamiento ilegal del partido con aportaciones económicas de Venezuela o Irán, y han instado a que se investiguen a fondo sus finanzas.

El propio Maduro ha dicho que se intenta utilizar a su país para atizar la “política doméstica” de España.

Las declaraciones de Florido fueron hechas durante una sesión especial de la Comisión de Política Exterior de la AN en la que intervino Rivera, quien apoyó  la realización de un referendo revocatorio contra Maduro.

  Rivera se hizo eco de otra denuncia de la oposición venezolana sobre la existencia de una crisis humanitaria, con aguda escasez de alimentos y medicinas; situación que permitiría activar la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA), para que intervenga en el país.

Las relaciones entre Madrid y Caracas han sido tensas en los últimos tiempos. El jefe del gobierno español —ahora en funciones—, Mariano Rajoy, recibió en Madrid a familiares de opositores presos y les otorgó la nacionalidad española, lo que desató el enfado de Maduro.

Incluso Iglesias reconoció ayer, en su crítica a Rivera, que no le gusta que haya presos políticos en ningún país, en referencia a las denuncias de la oposición venezolana de que el gobirno de Maduro mantiene a varios de los suyos —como Leopoldo López— encarcelados.

El número dos del chavismo, el diputado Diosdado Cabello, la semana pasada la posibilidad de que las autoridades migratorias impidieran el ingreso de Rivera, señalando que su objetivo era “conspirar” contra el gobierno socialista. Pero el presidente del Parlamento venezolano, Henry Ramos Allup, defendió ayer la visita afirmando que “la ayuda no es injerencismo”.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD, centro-derecha) promueve un referendo revocatorio contra Maduro, elegido hasta 2019, pero el oficialismo estima que es “imposible” realizarlo este año, pues los tiempos no dan para cumplir con los requisitos que exige el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Si la consulta se pospone para después del 10 de enero de 2017, cuando se cumplen cuatro años del período presidencial, y Maduro pierde, el mandato lo completará quien entonces ocupe la vicepresidencia.

En cuanto a España, los comicios se van a repetir el 26 de junio ante el fracaso de los partidos tras las elecciones celebradas en diciembre, en las que ninguna fuerza logró una mayoría lo suficientemente amplia para gobernar.

Durante cuatro meses, el líder de los socialistas españoles, Pedro Sánchez, buscó el apoyo simultáneo de Podemos, considerado heredero del movimiento de los indignados, y de Ciudadanos, de corte liberal, para ser investido presidente del gobierno, pero finalmente no lo logró.