Guardia Nacional de EU, movilizada en zonas afectadas por la nieve

Más de 2,300 militares fueron movilizados en siete estados, desde Georgia a Delaware, para ayudar a los servicios de emergencia, mientras asciende ya a 16 el número de muertos en el sureste por la ...
Grace Gordon quita la nieve que cubre su automóvil en Warrenton, Virginia
Grace Gordon quita la nieve que cubre su automóvil en Warrenton, Virginia (AFP)

Washington

La Guardia Nacional fue activada hoy para ayudar en situaciones de emergencia y rescates en las zonas del este de Estados Unidos cubiertas por una espesa capa de nieve, tras una nueva tempestad invernal. Más de 2,300 militares de la Guardia Nacional fueron movilizados en siete Estados, desde Georgia hasta Delaware, para ayudar a los servicios de emergencia, informó el Pentágono. Se trata de un invierno particularmente duro en el este del país, en el que la ola de frío y nieve asociada a la tormenta Pax, que afecta desde el miércoles a Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte, antes de moverse hacia el norte, ha dejado ya al menos 16 muertos.

De acuerdo con la prensa, unas 700 mil viviendas seguían privadas de energía eléctrica al mediodía de hoy (unas cien mil menos que al inicio de la mañana), más de la mitad de ellas en los estados de Carolina del Norte y del Sur. Más de 6,300 vuelos fueron cancelados hoy hasta las 14:30 (hora local, 19:30 hora GMT) desde o hacia Estados Unidos, informó el sitio web especializado FlightAware. El miércoles ya habían sido suspendidos otros 3,700 vuelos. La empresa que administra la circulación de trenes, Amtrak, también canceló la operación de diversas vías.

En el centro de Washington, la circulación era en la mañana de hoy extremadamente difícil por la cantidad de nieve acumulada por la precipitación durante la noche, de más de 30 centímetros (más de medio metro en la periferia). Las principales avenidas de la ciudad estaban prácticamente vacías, y los raros transeúntes que trataban de llegar a sus trabajos debían enfrentar penosamente enormes amontonamientos de nieve y caminar lentamente por el medio de la calle para evitar las veredas intransitables.

Todas las escuelas de la región y la absoluta mayoría de las oficinas públicas ya habían alertado en la noche del miércoles que no abrirían sus puertas este jueves. En la mañana, la mayoría del comercio también se encontraba cerrado. Como consecuencia de la tempestad, el vicepresidente Joe Biden canceló una visita a Maryland, contiguo a Washington, y la Casa Blanca suspendió la conferencia de prensa diaria.

En Nueva York, donde hoy proseguía la Fashion Week, los camiones recolectores de nieve circularon sin cesar durante toda la noche, pero en la mañana la cantidad de nieve acumulada llevó al alcalde Bill de Blasio a recomendar a los neoyorquinos a dejar sus automóviles en casa y limitar sus desplazamientos a lo indispensable. El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) había alertado en los últimos días la proximidad de un "domo gigantesco" de corriente de aire frío proveniente del Ártico y que se instalaría sobre una parte de Estados Unidos creando una "tempestad glacial" capaz de "paralizar" varios Estados.

El NWS llegó a adelantar un consejo a aquellos audaces que pretendían viajar en automóvil: "si precisa salir a la ruta, incluya una linterna extra, y deje agua y alimentos en el interior del vehículo", sugiriendo la posibilidad de largos períodos atascados en la nieve o el hielo. "Tomar el transporte público es la mejor opción", dijo di Blasio a la prensa. La recolección de basura en la ciudad ha sido suspendida "para que los empleados de limpieza puedan dedicarse exclusivamente a remover la nieve", añadió.

Fuentes oficiales informaron hoy que al menos 16 víctimas mortales es el saldo provisional que ha dejado la "catastrófica" tormenta "Pax" a su paso por el sureste de EU en los últimos dos días. La mayoría de las muertes se debió a accidentes de tránsito por la acumulación de hielo y nieve en las carreteras en los estados de Texas, Misisipi y Carolina del Norte, mientras que al menos dos casos en Georgia fueron causados por hipotermia. Tres de los fallecimientos se produjeron en San Angelo (Texas), donde una ambulancia perdió el control tras pisar hielo en la carretera, volcó y se incendió cuando trasladaba a un paciente a un hospital cercano.

Pese a que el gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, declaró el estado de emergencia desde el martes, miles de conductores quedaron atascados en las principales autopistas de la región y muchos abandonaron sus vehículos al no poder continuar por la fuerza de la tormenta. McCrory pidió hoy a los habitantes del estado que no salgan de sus casas a menos que sea una emergencia, después de las tres víctimas registradas en la región, dos en accidentes y la tercera por la caída de un árbol.

El miércoles el presidente Barack Obama decretó el estado de urgencia en 45 condados de Georgia y Carolina del Sur, una decisión que permite a los servicios federales iniciar su operación de emergencia. En Carolina del Norte, donde el clima es habitualmente más caluroso, las caídas de nieve han creado enormes dificultades en las carreteras, donde miles de conductores aún están bloqueados. El gobernador, Pat McCrory, aconsejó a los empleados públicos a no salir a las calles: "Si usted está en un lugar cálido y seguro, permanezca en él", aconsejó.

Hace dos semanas, Georgia ya había sufrido una fuerte tormenta, en la que la gestión de sus autoridades había sido criticada, ya que cientos de estudiantes se vieron obligados a dormir en su escuela debido al bloqueo de carreteras con nieve. Para evitar una repetición de ese escenario, el gobernador de Georgia, Nathan Deal, decretó el martes el estado de emergencia y desplegó una flota de camiones para echar sal en las carreteras antes de la llegada de la tormenta.

Varias localidades de la región ya prepararon iglesias o centros de esparcimiento para recibir a los damnificados. El invierno ha sido particularmente fuerte este año en Estados Unidos, y con consecuencias inesperadas: la sociedad ADP aseguró la semana pasada que las malas condiciones climáticas afectaron el crecimiento del empleo. A su vez, los precios del petróleo han sido impulsados al alza.