Grupos apoyan plan migratorio de Obama y rechazan redadas a indocumentados

Organizaciones pro inmigrantes se manifestaron ante el Tribunal Supremo y la Casa Blanca en apoyo a las medidas migratorias del presidente mientras el Tribunal Supremo debatía si acepta ocuparse ...
Activistas de la organización CASA, favorables a la reforma migratoria de Obama, se manifiestan ante el Tribunal Supremo, en Washington
Activistas de la organización CASA, favorables a la reforma migratoria de Obama, se manifiestan ante el Tribunal Supremo, en Washington (AFP)

Washington

Las organizaciones pro inmigrantes se movilizaron hoy ante el Tribunal Supremo y la Casa Blanca en apoyo a las medidas migratorias decididas por el presidente de EU, Barack Obama, y en protesta por las recientes redadas de indocumentados.

Las organizaciones se manifestaron mientras la Corte Suprema debatía en Washington si acepta ocuparse del caso de las medidas migratorias de Obama, de las que dependen cinco millones de deportaciones.

Si el Tribunal Supremo, que pospuso hoy su decisión hasta la semana próxima, acepta el caso, todavía tendrá que decidir si da luz verde al plan de alivio migratorio del presidente.

La organización pro inmigrantes CASA congregó frente al Tribunal Supremo a residentes permanentes, "dreamers" ("soñadores", jóvenes que llegaron a EU indocumentados cuando eran niños) y los padres de ciudadanos estadounidenses, que se beneficiarían de las medidas de Obama.

Liderados por Texas, un total de 26 estados, la mayoría gobernados por republicanos, presentaron una demanda contra las acciones ejecutivas del presidente, lo que provocó el bloqueo de su puesta en marcha en febrero del año pasado. Si los nueve jueces que integran el Supremo deciden no tomar el caso a consideración, las medidas del mandatario quedarían invalidadas.

Padres y madres acompañados por sus hijos menores de edad gritaron "¡Sí se puede!" ante la Corte con la intención de que les oyeran los nueve jueces, que discutían a puerta cerrada.

Los argumentos legales ante la máxima instancia judicial del país se basan en que "el Presidente ha actuado con la autoridad que le otorga el Congreso", explicó a Efe la abogada Maria Elena Hincapié, del National Immigration Law Center (Centro Legal de Inmigración Nacional).

"A quién deportar y a quién no deportar es una decisión del Ejecutivo. La Constitución provee al presidente toda la autoridad sobre el tema migratorio", sostuvo Hincapié. "Creemos que la autoridad legal está bien establecida y tenemos confianza de que la Corte Suprema va a tomar el caso", agregó .

Entre los manifestantes, se contaba una de las afectadas por el plan de Obama y dirigente de CASA, Maya Ledesma, una mexicana que ha vivido más de nueve años en EU y con una hija nacida en el país, que clamó por el fin del "miedo" a que separaran a su familia.

Los nueve jueces agotaron la jornada de hoy sin tomar una decisión y pospusieron finalmente su reunión hasta el próximo martes. A partir de ahí, si los plazos previstos se cumplen, tras la decisión del Alto Tribunal la semana que viene, la vista oral se celebraría esta primavera y la decisión final llegaría en junio.

Así, Obama podría comenzar a implementar sus políticas para frenar las deportaciones antes de dejar la Casa Blanca, en enero de 2017. Hoy también, con motivo de la política migratoria del gobierno de Obama, otro grupo de manifestantes se congregó ante la Casa Blanca para anunciar una huelga de hambre de 48 horas para protestar contra las redadas y la deportación de familias de indocumentados centroamericanos.

Una decena de personas de Washington y los estados colindantes de Maryland y Virginia secundan la huelga para "denunciar la grave injusticia" de las redadas, explicó a Efe uno de los huelguistas, Carlos Mauricio.

"Lo más grave no es solo que están devolviendo a la gente a lugares de violencia, sino que están separando a las familias" cuando deportan a padres indocumentados pero con hijos que son ciudadanos estadunidenses y que "se quedan huérfanos", opinó Mauricio.

La violencia de la que los inmigrantes huyen es, según el huelguista, "provocada por las políticas exteriores de Estados Unidos, que en los ochenta dieron apoyo económico a los regímenes opresivos de El Salvador, Honduras y Guatemala".

"Pedimos al presidente Obama que las promesas que hizo al principio de su campaña comiencen a tomar sentido", que "respete los derechos humanos" y "exponga soluciones ya", dijo Roberto Villarroel, de la organización Trabajadores Unidos de Centro y Sudamérica.

La manifestación contó con el apoyo político de la legisladora Ana Sol Gutiérrez, miembro de la Cámara baja de la Legislatura de Maryland, que dijo acudir para "dar voz a aquellos" que representa. "Las deportaciones no son un instrumento de justicia, solo causan dolor a las comunidades", denunció Gutiérrez.

Con todo, la legisladora mostró su optimismo, ya que "el proceso de deportación ha violado los derechos civiles y humanos" de los afectados y, en su opinión, el proceso puede ser paralizado.