Grupo yihadista reivindica asesinato de los tres jóvenes israelíes

Un grupo hasta ahora desconocido, "Seguidores del Estado Islámico en Bayt al Maqdis", asumió la autoría del asesinato de los adolescentes hallados muertos en Hebrón, mientras Israel advierte a ...
Manifestantes ultraderechistas israelíes, reunidos hoy en una manifestación en la ciudad sureña de Sderot
Manifestantes ultraderechistas israelíes, reunidos hoy en una manifestación en la ciudad sureña de Sderot (AFP)

Jerusalén

Un grupo yihadista palestino hasta la fecha desconocido asumió la autoría del asesinato de tres jóvenes judíos hallados muertos el lunes en la ciudad palestina de Hebrón tras 19 días desaparecidos, informó hoy la prensa local. Según la edición digital del diario The Times of Israel, un grupo que se denomina "Seguidores del Estado Islámico en Bayt al Maqdis" ha asumido la autoría del asesinato de los jóvenes, además de otros ataques y parte del lanzamiento de cohetes desde Gaza hacia Israel, en un comunicado colgado en una conocida web islamista.

"Un nuevo grupo yihadista palestino que se dice aliado del Estado Islámico (antiguo EIIL) ha reclamado la responsabilidad del asesinato de los tres adolescentes el mes pasado en Hebrón, así como de otros ataques mortales contra soldados y civiles israelíes", afirmó el citado diario. "Las acciones fueron realizadas en honor de Abu Bakr al Baghdadi, quien se ha autoproclamado califa del Estado Islámico", agregó.

En su comunicado, la organización ataca, igualmente, a los grupos palestinos Al Fatah y Hamás, a los que denomina "organizaciones humilladas" y a los que recrimina que "sus líderes hayan vendido la religión en beneficio de la política". "Han entrado en parlamentos politeístas y se han aliado con líderes paganos y con chiítas, llevando sus prédicas a Cisjordania y a Gaza, Dios nos asista", subraya la nota, de acuerdo con la traducción del diario israelí.

Además, amenazan por igual a Israel y a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), a la que tilda de herética y a la que advierten de que le aguardan sorpresa y que será "expulsada del trono desde el que agrede a los musulmanes de Cisjordania y Gaza". Poco después de la desaparición de los jóvenes israelíes, al menos tres grupos de índole yihadista asumieron la autoría del secuestro.

Sin embargo, hasta la fecha el Gobierno israelí no ha dado crédito alguno a las reivindicaciones hechas por esos grupos, e insiste en responsabilizar a Hamás del asesinato de los tres jóvenes, capturados el pasado 12 de junio cerca del bloque de colonias de Gush Etzión. Las tropas israelíes buscan a Marwan Kawasme y Amer Abu Aysha, dos miembros del brazo armado de Hamás, ex convictos en cárceles israelíes, que faltan de su casa desde el mismo día en el que los tres estudiantes desaparecieron en un coche.

Hamás ha negado tener información al respecto del secuestro y asesinato de los jóvenes.
  El gobierno israelí advirtió hoy a Hamas de cualquier aumento de la violencia y desplegó refuerzos en la franja de Gaza, donde continúa el lanzamiento de proyectiles, en un clima tenso después del asesinato de los tres jóvenes israelíes y uno palestino.

"Queremos la calma, pero si Hamas escoge actuar contra nosotros, estamos listos", indicó el jefe del Estado Mayor israelí, Benny Gantz, en Twitter. En Gaza, controlada por Hamas, el brazo militar del movimiento islamista acusó a Israel de "atizar el fuego de la confrontación". El ejército israelí decidió desplegar alrededor del enclave palestino "varias decenas" de oficiales de la reserva para reforzar su capacidad "cerca de la frontera con Gaza y no en el terreno", aseguró previamente un portavoz militar.

"Tenemos previstas dos opciones en el sur: o los disparos contra nuestras comunidades cesan y por tanto nuestras operaciones se detendrán también, o estos continúan y nuestros refuerzos en la zona actuarán con determinación", indicó el primer ministro, Benjamin Netanyahu. En total, 34 proyectiles se lanzaron desde la franja de Gaza contra Israel a partir de la medianoche del miércoles. Un soldado israelí resultó levemente herido y cuatro cohetes dañaron infraestructuras y edificios civiles.

Las represalias de la aviación israelí dejaron once heridos, uno de ellos grave, según fuentes palestinas e israelíes. En Jerusalén Este, ocupada y anexionada, los enfrentamientos que estallaron el miércoles por la mañana tras el asesinato de un adolescente palestino, Mohamad Abu Khdeir, siguieron hoy. Un total de 232 personas resultaron heridas en la violencia de las últimas 24 horas, seis de ellos por munición real, precisó la Media Luna Roja palestina.

La policía israelí halló el miércoles el cuerpo completamente quemado de Mohamad Abu Khdeir, un joven palestino de 16 años, secuestrado el martes por la noche en Shuafat, un barrio residencial de Jerusalén Este. Tras la autopsia, el funeral del joven está previsto el viernes, según la prensa.

Los medios de comunicación estiman que podría tratarse de un acto de venganza tras el descubrimiento el lunes de los cadáveres de los tres estudiantes israelíes secuestrados el 12 de junio cerca de Hebrón, en el sur de la Cisjordania ocupada. El ministro israelí de Seguridad Pública, Yitzhak Aharonovitch, subrayó que examinaban "todas las pistas de investigación", pero que el motivo del asesinato no se podía "determinar de momento".

Paralelamente, el ejército israelí continuó su búsqueda en Cisjordania para hallar a los autores -activistas de Hamas, según Tel Aviv- del asesinato de los tres jóvenes judíos, que desencadenó una oleada de cólera. Las fuerzas armadas israelíes detuvieron durante la noche a trece palestinos, según el ejército.

Más de 640 personas, entre ellas once diputados, han sido arrestadas tras el secuestro de esos jóvenes, según el ministerio de Relaciones Exteriores palestino. Netanyahu reunió hoy de nuevo a su consejo de seguridad para acordar una eventual respuesta. Sin embargo, expertos militares estiman preferible que Hamas continúe controlando Gaza antes que organizaciones islamistas más radicales les reemplacen en el poder en el enclave palestino.

En Israel, una convocatoria por la paz congregó cientos de militantes de izquierda en Jerusalén y unas dos mil personas en Tel Aviv. La virulenta campaña contra los árabes en el país motivó que el presidente saliente, Shimon Peres, hiciera un llamamiento "a detener la incitación al odio". Con motivo del primer viernes de ramadán, la policía ha previsto refuerzos en Jerusalén Este, donde se espera la concentración de decenas de miles de musulmanes en la explanada de las Mezquitas.