Grupo radical islámico Boko Haram mata a 52 personas

El grupo lucha por imponer la Ley Islámica en el país africano, de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.

El grupo radical islámico Boko Haram ha matado al menos a 52 personas, entre ellas un soldado, en un ataque contra una localidad en el Estado nigeriano de Borno, en el norte del país, informaron hoy los medios locales.

El ataque fue perpetrado por un grupo de más de 50 guerrilleros, que atacaron el municipio de Kawuri en la región de Konduga el pasado domingo, día de mercado en la localidad, informó hoy el diario nigeriano digital "Punch", citando a testigos del asalto.

"Creo que han matado a más de 50 personas porque todo el pueblo ha sido arrasado por los Boko Haram. Vi cuerpos tirados por todo el pueblo cuando lo dejé", relató a los periodistas Bulama Kuliri, un vecino de Kawuri.

Los integrantes de Boko Haram hirieron a policías y a civiles durante el ataque, que se prolongó durante cuatro horas.

Los fundamentalistas incendiaron además unas 300 viviendas.

El ataque se produjo sobre las 17 horas locales del domingo (16 horas GMT), por lo que el número de comerciantes y residentes heridos fue muy elevado, según las mismas fuentes.

Los heridos fueron trasladados al Konduga General Hospital y al University of Maiduguri Teaching Hospital para ser atendidos.

En la última semana, al menos cien personas han muerto en ataques atribuidos al grupo fundamentalista.

Un total de 37 comunidades en las ciudades de Damboa, Konduga y Gwoza han sido saqueadas por los terroristas, todas en el norte del país.

Los desplazados se han refugiado en municipios vecinos de Camerún y otras ciudades nigerianas como Maiduguri, también norteña.

Desde el pasado mayo, Nigeria realiza una ofensiva antiterrorista en los estados de Yobe, Borno y Adamawa, en el noreste del país, tras un incremento de la actividad criminal en esa zona, donde opera Boko Haram.

El grupo, cuyo nombre significa en lenguas locales "la educación no islámica es pecado", lucha por imponer la Ley Islámica en el país africano, de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.

Desde 2009, cuando la Policía acabó con el líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado más de 3.000 muertos, según cifras del Ejército nigeriano.