Grupo criminal brasileño planeó matar a gobernador de Sao Paulo, según diario

Según el análisis de las escuchas realizado por [i]O Estado de Sao Paulo[/i] el Primer Comando de la Capital, la mayor organización criminal brasileña, planeó el asesinato de Geraldo Alckmin.
Geraldo Alckmin saluda a una simpatizante durante la campaña presidencial de 2006
Geraldo Alckmin saluda a una simpatizante durante la campaña presidencial de 2006 (EFE)

São Paulo

El Primer Comando de la Capital (PCC), considerado el mayor grupo del crimen organizado de Brasil, planeó matar al gobernador del estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, según el análisis de las escuchas telefónicas realizado por un diario local.

La edición en internet del diario [i]O Estado de Sao Paulo[/i] realizó esa interpretación tras escuchar la conversación mantenida en 2011 entre jefes de una cuadrilla del PCC, que opera desde las cárceles.

"Después de que ese gobernador (Alckmin) entrase ahí, la situación quedó complicada. Sabes todo lo que pasó en la época en que nosotros lo 'decretamos' (decidimos matarlo, según la interpretación del medio) a él (...)", afirmó un supuesto cabecilla del grupo, identificado como Luis Henrique Fernandes "LH" y quien está preso.

De acuerdo con la conversación divulgada por el diario en su versión digital, "LH" aseveró: "el secretario de Seguridad Pública, el secretario de Administración y el 'Comandante de las lombrices' (Policía), están todos contra nosotros".

El comando planeaba además rescatar prisioneros, atentar contra autoridades de policía y participar en actividades políticas, de acuerdo con una investigación oficial del Ministerio Público del Estado de Sao Paulo divulgada hoy en la edición impresa del periódico.

La actuación del grupo, que "domina" el 90 % de las cárceles en Sao Paulo y fue responsabilizado por los ataques en mayo de 2006 contra policías y autobuses en todo el estado, que dejaron casi 300 muertos, se extendió a 22 de los 27 estados brasileños e "instaló bases internacionales" en Bolivia y Paraguay.

En sus finanzas, el grupo recauda unos 120 millones de reales (unos 54.8 millones de dólares) anuales, por sus negocios de tráfico de drogas, una lotería que funciona en las cárceles y algunos barrios paulistas y contribuciones de "donadores".