El juez Griesa declara a Argentina en desacato por la deuda

El magistrado estadunidense justificó su decisión en los intentos del gobierno argentino de "violar la cláusula de pago simultáneo a los bonistas", y se reservó el derecho a imponer sanciones, ...
Cristina Fernández, presidenta de Argentina, durante su reciente intervención ante la Asamblea General de la ONU
Cristina Fernández, presidenta de Argentina, durante su reciente intervención ante la Asamblea General de la ONU (EFE)

Nueva York

El juez de Nueva York Thomas Griesa declaró hoy a Argentina en desacato por sus intentos de violar la cláusula de pago simultáneo a los bonistas y se reservó el derecho a imponer sanciones.

Al justificar su fallo, el magistrado estadunidense también consideró en desacato el intento de las autoridades del país latinoamericano de llevar el caso a la ley argentina con su última propuesta de reestructuración.

Durante la vista celebrada en un tribunal de Manhattan, Griesa aseguró que Argentina "ha evitado, intentado no cumplir y casi ignorado" las órdenes del juzgado, motivo por el que decidió declarar al país "en desacato".

En cuanto a las posibles sanciones económicas a las que se enfrenta Argentina por este desacato, el juez se reservó la decisión para más adelante pese a que los fondos especulativos habían pedido que fuera de unos 50 mil dólares diarios.

La cláusula "pari passu" ordenada por Griesa el 23 de febrero de 2012 no permitía a Argentina pagar a los bonistas que aceptaron los canjes de 2005 y 2010 sin hacer un pago equivalente a los tenedores de bonos no reestructurados, los llamados fondos "buitres".

Sin embargo, el gobierno argentino giró el pasado 26 de junio aproximadamente mil millones de dólares a los bonistas reestructuados, algo que fue bloqueado por el magistrado.

De esos mil millones, poco más de la mitad (unos 534 millones) quedaron en el agente de pago contratado por Argentina para estos bonistas, el Bank of New York Mellon (BoNY), que acató la orden del juez Griesa.

En una nueva propuesta de reestructuración planteada por el Ejecutivo de Cristina Fernández, Argentina intentó cesar al BoNY como agente de pago y trasladar esa responsabilidad a la entidad pública Nación Fideicomiso.

Antes de la audiencia del lunes ante Griesa, la embajada de Argentina en Washington advirtió al secretario de Estado, John Kerry, que Estados Unidos sería legalmente responsable de una eventual declaración judicial de desacato.

Tal decisión "constituiría una ilegítima injerencia en los asuntos internos del Estado argentino, que comprometería la responsabilidad de Estados Unidos", escribió la embajadora Cecilia Nahón a Kerry.

El caso "acarrea consecuencias para las relaciones exteriores", subrayó Nahón, agregando que sería considerado "una escalada sin precedentes y aún muy superior, inclusive, a la decisión de retener o impedir el cobro por parte de bonistas reestructurados".

Por eso, añade, Argentina considera que la "mera consideración de la adopción de una orden judicial semejante constituye una afrenta a la dignidad y a la soberanía de nuestro país".

En su defensa por escrito ante Griesa, los abogados de Argentina manifestaron de su lado que "ninguna corte de Estados Unidos jamás consideró que un Estado soberano extranjero pueda ser considerado en desacato". En la audiencia, el letrado Carmine Boccuzzi, uno de los autores de ese texto, agregó que al aceptar el pedido de los fondos, Griesa solo iba a "empeorar las cosas".

"La situación actual es que las órdenes realmente están funcionando", afirmó en relación a la decisión de Griesa de bloquear el pago a los bonistas que aceptaron las reestructuraciones de 2005 y 2010, a las que se plegó el 93% de los tenedores de títulos en default aceptando quitas de hasta 70% del valor nominal.

Pero el abogado de NML Capital, Robert Cohen, insistió ante Griesa en que los fondos "han sido más que pacientes con Argentina". "Es hora de que el tribunal ejerza su autoridad", señaló, recordando que hubo ya unos quince casos en los que la justicia federal estadunidense declaró en desacato a Estados soberanos.