Greenpeace recurrirá cargos de gamberrismo contra activistas de "Arctic Sunrise"

El abogado de la organización ecologista sigue insistiendo en la retirada de todos los cargos contra los 30 integrantes de la tripulación del buque apresado por guardacostas rusos el pasado 19 de ...
Ana Paula Alminhana Maciel, activista de Greenpeace, en el tribunal regional de Murmansk
Ana Paula Alminhana Maciel, activista de Greenpeace, en el tribunal regional de Murmansk (AFP)

Moscú

Greenpeace anunció hoy que recurrirá los nuevos cargos de gamberrismo que la Justicia rusa impondrá contra los tripulantes del rompehielos [i]Arctic Sunrise[/i] detenidos hace más de un mes por protestar contra la explotación del Ártico ruso.

"Consideramos que la acusación de gamberrismo es tan absurda como la de piratería, ya que los activistas no cometieron ningún acto que violara gravemente el orden público", manifestó Mijaíl Kreindlin, abogado de la organización ecologista, a la agencia oficial RIA-Nóvosti.

El abogado subrayó que Greenpeace sigue insistiendo en la retirada de todos los cargos contra los 30 integrantes de la tripulación del buque apresado por guardacostas rusos el pasado 19 de septiembre en el mar de Bárents.

El Comité de Instrucción de Rusia (CIR) rebajó la víspera de piratería a gamberrismo la acusación contra los 28 activistas de Greenpeace, un cámara y un fotógrafo independientes. "Estos avances son positivos, pero esto, en ningún caso, nos impedirán buscar la retirada de todos los cargos sobre actuaciones castigadas penalmente, incluido el gamberrismo", consideró Kreindlin.

Por su parte, Vladimir Markin, portavoz del CIR, explicó que la parte 2 del artículo 213 del código penal ruso podría suponer para el infractor una pena de hasta siete años de cárcel, mientras el cargo de piratería (227) es castigado con quince años.

Como ejemplo, las dos integrantes del grupo punk ruso Pussy Riot fueron condenadas en 2012 a dos años de cárcel, en virtud del artículo 213, por el cargo de gamberrismo motivado por odio religioso. Además, adelantó que la Justicia rusa podría interponer nuevos cargos contra los tripulantes del [i]Arctic Sunrise[/i] por resistencia a la autoridad, en virtud del artículo 318 del código penal.

"Según el derecho internacional, cualquier persona comete un delito si de manera ilegal y planeada asalta una plataforma o se hace con su control. Es evidente que no se puede hablar de acciones pacíficas en dicha situación", señaló Markin. El funcionario denunció que la negativa de los activistas a prestar testimonio impide el "pronto esclarecimiento" el caso, al tiempo que perjudica a los imputados.

"La negativa de los acusados a dar testimonio da motivos a los órganos de instrucción a comprobar todas las versiones posibles de lo ocurrido, incluido el asalto a la plataforma por fines económicos, motivos terroristas, actividades científicas ilegales y espionaje", añadió.

Por el momento, el tribunal del puerto septentrional de Múrmansk ya ha rechazado los recursos contra su detención preventiva interpuestos por los abogados de varios de los activistas, entre ellos la brasileña Ana Paula Maciel.

Pocos días después del apresamiento del [i]Arctic Sunrise[/i], el presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que sus tripulantes, "por supuesto, no son piratas, pero, de hecho, intentaban asaltar la plataforma" "Prirazlómnaya" del gigante energético ruso Gazprom.

Los tripulantes del [i]Arctic Sunrise[/i] proceden de Rusia, EU, Argentina, Reino Unido, Canadá, Italia, Ucrania, Nueva Zelanda, Holanda, Dinamarca, Australia, Brasil, República Checa, Polonia, Turquía, Finlandia, Suecia y Francia, países que demandan insistentemente su liberación.

Todos ellos, dos de los cuales intentaron subir a la plataforma petrolera de Gazprom, se encuentran en prisión preventiva en Múrmansk hasta el 24 de noviembre.