Liberan al último detenido del barco de Greenpeace

Los 28 activistas y dos periodistas, fueron detenidos el pasado 19 de septiembre luego de intentar escalar la plataforma petrolera de Gazprom para protestar contra las perforaciones en el mar Ártico.
Los abogados de todos los detenidos van a apelar la decisión y a solicitar la libertad bajo fianza que enfrenten una extensión de su periodo de prisión provisional.
Salieron libres todos los tripulantes del barco (www.greenpeace.org)

Un tribunal de San Petersburgo liberó hoy al operador de radio del barco Arctic Sunrise de la organización ecologista Greenpeace, Colin Russell, acusado de haber participado en un acto de protesta en una plataforma petrolera rusa en alta mar.

De este modo, el tribunal accedió a la solicitud de recurso de apelación de los abogados de Russell, hasta hace poco el único de los 30 detenidos por la acción que no había sido liberado bajo una fianza de tres millones de rublos (unos 30 mil dólares).

El activista mismo formó parte en la audiencia a través de un enlace de un canal de vídeo vía internet con el centro de detención.

El detenido saldrá en libertad cuando se haya hecho efectiva la fianza, reportó el canal de noticias Russia Today (RT).

Los tribunales de San Petersburgo dictaminaron la semana pasada la puesta en libertad bajo fianza de 29 de los 30 activistas de la organización ecologista. Los 29 salieron de prisión entre el pasado miércoles 20 de noviembre y el lunes 25.

Según Greenpeace, no está claro aún si los activistas que no tienen nacionalidad rusa pueden abandonar Rusia y volver a sus países de origen mientras la investigación sigue en curso.

Los 28 activistas y dos periodistas, a bordo del rompehielos Arctic Sunrise, fueron detenidos el pasado 19 de septiembre por la Guardia Costera rusa luego de intentar escalar la plataforma petrolera de Gazprom para protestar contra las perforaciones en el mar Ártico.

En principio fueron acusados de piratería, delito por el que castiga con hasta 15 años de prisión, sin embargo ese cargo fue rebajado a vandalismo que se castiga con una pena máxima de siete años de cárcel.