Grandes potencias e Irán alcanzan compromiso nuclear

"Hoy EU, junto a aliados y asociados, alcanzó un entendimiento histórico con Irán", afirmó Obama, para quien este acuerdo "impedirá que ese país obtenga un arma nuclear", pero Israel teme por ...
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante su declaración sobre el acuerdo con Irán en la Casa Blanca
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante su declaración sobre el acuerdo con Irán en la Casa Blanca (AFP)

Lausana

Las grandes potencias e Irán alcanzaron hoy en Lausana un compromiso que esboza las grandes líneas de un histórico acuerdo destinado a impedir a Teherán dotarse de la bomba atómica, pero que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu califica de amenaza para la supervivencia de Israel.

Tras un maratón diplomático de más de 18 meses de negociaciones entre Ginebra, Viena, Nueva York y Lausana, los negociadores lograron entenderse en la mayoría de los puntos claves del dossier.

"Hoy Estados Unidos, junto a aliados y asociados, alcanzó un entendimiento histórico con Irán", indicó el presidente estadunidense, Barack Obama, para quien este acuerdo "impedirá que ese país obtenga un arma nuclear", cuando esté completamente implementado.

Pero el mandatario estadunidense precisó inmediatamente que la aplicación del acuerdo final, previsto para antes del 30 de junio, se someterá a verificaciones "sin precedentes". "Si Irán hace trampa, el mundo lo sabrá", añadió.

El acuerdo marco cerrado en Lausana supone un punto de inflexión en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, que afecta a las relaciones internacionales desde hace más de doce años.

"Una solución integral, negociada, a la cuestión nuclear iraní contribuirá a la paz y estabilidad en la región" de Oriente Medio, dijo en un comunicado el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

El compromiso obtenido hoy, como destacaron los países occidentales, no pone un punto final a la historia, ya que todos los detalles técnicos deberán acordarse antes de tres meses.

"La redacción [de un acuerdo final] debe comenzar inmediatamente para terminarla de aquí al 30 de junio", escribió en un tuit el presidente iraní, Hassan Rohani.

Mientras tanto, automovilistas y peatones iraníes celebraban en las calles céntricas de Teherán este compromiso. "¡Sea cual sea el resultado de las negociaciones, hemos ganado!", subrayó feliz Behrang Alavi, un actor de unos 30 años.

Seis mil centrifugadoras

Según el acuerdo marco, Irán acepta reducir en dos tercios el número de sus centrifugadoras capaces de fabricar uranio suficiente para obtener una bomba atómica.

Así, Teherán mantendrá únicamente seis mil unidades de las 10.000 activas actualmente, si bien la comunidad internacional exigía el mantenimiento únicamente de pocos centenares.

Irán se comprometió también a no enriquecer uranio durante al menos quince años en el complejo nuclear de Fordo, construido en el interior de una montaña y que pasará ahora a desarrollar un programa con fines médicos.

Respecto al delicado punto del levantamiento de sanciones, el acuerdo prevé que las medidas unilaterales de Estados Unidos y los países europeos quedarán en suspenso a medida que Irán cumpla con sus objetivos.

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) será la encargada de validar los puntos del acuerdo, que en caso de violación supondrá la reactivación de estas sanciones. Las resoluciones de Naciones Unidas contra Irán también se levantarán a medida que Teherán cumpla con los puntos clave del acuerdo.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, que supervisó las negociaciones de Lausana, precisó que cualquier acuerdo final deberá ser ratificado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Rusia, uno de los actores de la negociación, se felicitó por el compromiso en Lausana y aseguró que constituye un reconocimiento del "derecho incondicional" de Irán a desarrollar un programa nuclear civil. Por su parte, Francia saludó "un acuerdo de etapa positivo", pero advirtió que "aún queda trabajo por hacer".

Riesgo de "guerra horrible", según Israel

El anuncio del compromiso suscitó una reacción airada de Israel. De aplicarse, amenazaría la supervivencia de Israel, expresó el primer ministro Benjamin Netanyahu al presidente estadunidense, Barack Obama.

Según su portavoz, Netanyahu añadió que el acuerdo llevaría a Irán a la bomba nuclear y al riesgo de "una guerra horrible". Un responsable gubernamental israelí había denunciado antes "un mal acuerdo marco que conducirá a un mal acuerdo" final.

El ministro israelí de Inteligencia, Yuval Steinitz, aseguró que la opción militar sigue sobre la mesa, pero esta posibilidad es muy baja, según los expertos. Tras el cierre del acuerdo marco en Lausana, Obama telefoneó a Netanyahu y le reiteró el compromiso "sin falla" de Estados Unidos de defender al Estado hebreo.

El presidente de Estados Unidos deberá también afrontar a los detractores en su propio país. La mayoría republicana del Congreso expresó esta noche su escepticismo y anunció que seguirá pidiendo un derecho de mirada sobre todo acuerdo final acerca del programa nuclear iraní.

Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación para el Control de Armas, Daryl Kimball, estimó que el acuerdo de Lausana "conlleva la promesa de alcanzar uno de los acuerdos de no proliferación más importantes de estas últimas décadas" y "reducir de forma significativa el riesgo de una competición nuclear en (esta) región conflictiva".