Gobierno y oposición de Venezuela acuerdan iniciar el diálogo

Las conversaciones se iniciarán con una reunión que será pública y contará con la presencia de tres cancilleres de la Unasur, anunció el vicepresidente, Jorge Arreaza, mientras el secretario de ...
El líder opositor, Henrique Capriles, que hoy junto a otros gobernadores opositores con los cancilleres de la Unasur, en Caracas
El líder opositor, Henrique Capriles, que hoy junto a otros gobernadores opositores con los cancilleres de la Unasur, en Caracas (EFE)

Washington

El Gobierno de Venezuela y la oposición acordaron hoy iniciar un proceso de diálogo con una reunión que será pública y contará con la presencia de tres cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), informaron voceros de las dos partes tras sostener un encuentro por más de tres horas. "Aspiramos que en las próximas horas se dé ya la reunión formal que será pública y que los venezolanos podrán también compartir y ver; y allí nos estarán acompañando como testigos de buena fe tres cancilleres de los que nos han acompañado", dijo a periodistas el vicepresidente de Venezuela, Jorge Arreaza.

Los cancilleres que participarán en esa próxima reunión son María Ángela Holguín, de Colombia; Ricardo Patiño, de Ecuador y Luiz Figueiredo, de Brasil. Arreaza indicó, además, que "muy probablemente" también acompañe el encuentro, para el que no se ha precisado fecha y lugar, el representante del Vaticano en Venezuela. Asimismo, el vicepresidente celebró que los representantes de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ofrecerán en ese futuro diálogo con el Gobierno sus opiniones sobre dos temas álgidos en el país, como lo son el económico y el de la inseguridad.

"En las próximas horas ustedes tendrán con exactitud si la reunión se realiza el día de mañana o pasado mañana, está por definirse el detalle", dijo Arreaza tras asegurar que ese encuentro será público. El secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, dijo que en la reunión "exploratoria y preparatoria" que tuvo lugar hoy se abrió el camino "hacia la posibilidad de un diálogo sincero y serio" y se logró el acuerdo con el Gobierno de dialogar en términos "mutuamente respetuosos", de igualdad y públicamente.

"Que esa primera reunión del proceso de dialogo ocurra ante de toda Venezuela y ante el mundo para que ocurra con toda transparencia para que quede perfectamente claro las posiciones de todos, las motivaciones de todos y la sincera voluntad que todos", dijo Aveledo. El opositor señaló que tras el encuentro de hoy la delegación que encabeza debe analizar los pormenores de esta reunión "con el conjunto de la MUD" para tomar la decisión sobre la fecha de la próxima conversación.

Destacó que se acordó la presencia de un tercero de buena fe que "ayude con su facilitación", que sería un "tercero compuesto", en el que estaría un representante del Vaticano y los cancilleres de la Unasur. "En el día de hoy hemos hablado muchas cosas (...) nada ha escapado ahí, las agendas que el Gobierno piensa, las que nosotros pensamos", señaló tras recordar que ayer la MUD expuso sus condiciones para el diálogo, aunque no aclaró si esas condiciones se mantienen.

La misión de cancilleres de la Unasur llegó esta semana a Venezuela en una segunda visita en menos de un mes para acompañar y apoyar un diálogo que ayude a aliviar la crisis política en el país que se ha agudizado desde el 12 de febrero pasado cuando se inició una ola de protestas que ya ha dejado casi 40 muertes.

Mientras, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, expresó hoy el respaldo de Estados Unidos a la misión de Unasur que promueve un diálogo entre el gobierno y la oposición en Venezuela tras dos meses de protestas que dejan 39 muertos. "Actualmente apoyamos mucho los esfuerzos de mediación de un tercero dirigidos a tratar de parar la violencia y ver si se logra un diálogo honesto" entre opositores y el gobierno de Nicolás Maduro, dijo Kerry en declaraciones al comité de Asuntos Exteriores del Senado.

Desde el inicio de las protestas en febrero, "por primera vez el gobierno y la oposición se van a reunir hoy (martes). Así que es un momento muy delicado en la posibilidad de una negociación", señaló el jefe de la diplomacia estadunidense. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y una delegación de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) acudieron hoy a la sede de la cancillería para asistir a una reunión preparada por la Unasur para planificar un eventual diálogo que ponga fin a dos meses de protestas.

La audiencia en el Senado, que se extendió por casi tres horas, estaba prevista para discutir el presupuesto del Departamento de Estado, pero Kerry pasó la mayor parte del tiempo atendiendo preguntas sobre Ucrania, Siria e Irán. El tema venezolano fue discutido a instancias del senador republicano Marco Rubio, quien ha denunciado activamente al gobierno venezolano de usar cuerpos de seguridad y civiles armados para reprimir a los manifestantes. Requerido por Rubio a condenar la violencia, Kerry prefirió no hacer comentarios mientras duren las conversaciones entre opositores y gobierno.

"No quiero hacer algo que les dé pólvora para usarla contra mí o Estados Unidos como excusa", afirmó. "¿Por qué no podemos decir que sólo porque tuvieron una elección no los hace una democracia y que este gobierno en Venezuela no se comporta como una democracia?", inquirió Rubio. "Eso lo están poniendo a prueba" los venezolanos, respondió Kerry. "Vamos a ver que la reunión se dé y vemos qué pasa luego", agregó. Venezuela es sacudida desde hace dos meses por protestas que dejan 39 muertos, unos 600 heridos y más de un centenar de opositores detenidos y sometidos a proceso, entre ellos dos alcaldes destituidos y Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular.

Estados Unidos ha denunciado la violencia y la persecución de disidentes, ante lo cual el presidente Nicolás Maduro, elegido en abril de 2013, acusa a Washington de instigar y financiar las protestas, que considera "un golpe de Estado en desarrollo". Caracas y Washington carecen de embajadores desde 2010, a pesar que Estados Unidos es el principal comprador de crudo venezolano.

Maduro y una delegación de la oposición acudieron hoy a una "reunión preparatoria" negociada por cancilleres de la Unasur con miras a entablar un diálogo que ponga fin a dos meses de protestas en Venezuela con saldo de 39 muertos. Maduro llegó a la cancillería, en el centro de Caracas y sede del encuentro, acompañado de sus principales colaboradores, mientras que la delegación de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) estuvo encabezada por su secretario ejecuctivo, Ramón Guillermo Aveledo, y Henri Falcón, gobernador del estado de Lara (noroeste), constató una periodista de la AFP.

Este encuentro fue negociado por una comisión de cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que realiza una segunda visita a Venezuela en menos de un mes para desempeñar un papel de "acompañante" en un eventual diálogo entre oposición y gobierno. "Este no es el inicio del diálogo, esta es una reunión exploratoria en la cual venimos a ver por invitación de los cancilleres sudamericanos si hay condiciones para que el diálogo se produzca", dijo a la prensa Aveledo a su llegada a la cancillería.

"Vamos a conversar acerca de la agenda que hemos planteado, de la agenda que plantea el gobierno nacional, vamos a hablar acerca del tercero de buena fe, que debe ser mutuamente convenido. Vamos a hablar, si esas condiciones están dadas, de posibles fechas, lugares y horas para la reunión", añadió el opositor. Esta "reunión preparatoria" fue anunciada horas antes por el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, quien se mostró optimista de que en el encuentro se establezcan "los puntos de la agenda de discusión y la metodología en la que desarrollarán las conversaciones".

En Washington, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, expresó ante el comité de Asuntos Exteriores del Senado su respaldo al trabajo de acompañamiento de la Unasur en Venezuela. "Apoyamos mucho los esfuerzos de mediación de un tercero dirigidos a tratar de parar la violencia y ver si se logra un diálogo honesto" entre oposición y gobierno, dijo Kerry. El lunes, Maduro anunció que aceptaba el encuentro con la oposición tras una propuesta de la Unasur, que estuvo reunida varias horas la víspera con la MUD.

La MUD había señalado que para darse un diálogo debe ser en condiciones de igualdad, transmitido en radio y televisión en cadena nacional y en presencia de una tercera parte de "buena fe". El testigo de buena fe que han evocado ambas partes es un representante de El Vaticano, específicamente el secretario de Estado de la santa sede y ex nuncio en Venezuela, Pietro Parolin.

Maduro lanzó un diálogo nacional a finales de febrero, pero la MUD ha rechazado participar por considerar que no ofrece condiciones de igualdad. Como puntos de la agenda de un eventual diálogo, la MUD estableció como prioridad la discusión de una ley de amnistía para poner en libertad a más de un centenar de detenidos y la creación de una comisión de la verdad que esclarezca los hechos violentos en las manifestaciones. En medio de las protestas han sido detenidos y destituidos dos alcaldes opositores, asi como Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular.

La MUD también demanda el desarme bajo supervisión internacional de los denominados colectivos, civiles armados que según la oposición están vinculados al gobierno. Sobre las posibilidades de éxito de un posible encuentro, el politólogo José Vicente Carraquero dijo a la AFP que "la agenda de la oposición es muy cuesta arriba" porque implica que el gobierno "debería aceptar que en Venezuela hay presos políticos y que hay represión". "No creo que el gobierno acepte esas condiciones", comentó el catedrático de la Universidad Simón Bolívar.

Maduro, heredero político de Hugo Chávez y que el 19 de abril cumplirá un año en la presidencia, ha dicho estar dispuesto a un diálogo sin condiciones previas, porque "no se le ponen condiciones al Jefe de Estado". Como prioridades para el diálogo propondrá retomar la lucha contra la criminalidad y el impulso a un plan de inversiones y desarrollo económico.

Las protestas, tachadas por Maduro de "golpe de Estado en desarrollo" y que dejan 39 muertos y unos 600 heridos, se iniciaron el 4 de febrero en San Cristóbal (oeste), en rechazo a la inseguridad y se ampliaron luego a varias ciudades incorporando reclamos por la crisis económica, la represión de las protestas y la detención de estudiantes y opositores. Sectores radicales de la oposición han impulsado en las protestas la táctica denominada "La salida", que busca la renuncia de Maduro presionando mediante manifestaciones.

Las protestas han disminuido en intensidad, pero aún quedan focos de violencia en algunas localidades, principalmente en el municipio opositor de Chacao (este de Caracas), que cotidianamente es sacudido por disturbios callejeros nocturnos entre manifestantes enfrentados con piedras y bombas incendiarias a fuerzas antimotines, que responden con gases lacrimógenos.