Gobierno yemení en exilio no asistirá a conversaciones en Ginebra

La negativa del gobierno liderado por el presidenteHadi, exiliado en Arabia Saudí, es para "protestar por la negativa de la ONU" a implementar una resolución que exige a los rebeldes hutíes ...
Motocicilistas aguardan en una cola para comprar combustible en una gasolinería debido a las restricciones en Saná, capital de Yemen
Motocicilistas aguardan en una cola para comprar combustible en una gasolinería debido a las restricciones en Saná, capital de Yemen (EFE)

El Cairo

El gobierno de Yemen en exilio no asistirá a las conversaciones de paz del 28 de mayo en Ginebra promovidas por Naciones Unidas, dijo hoy un funcionario yemení. Las conversaciones tienen como fin promover una transición política liderada por los yemeníes que quedó estancada después de que los rebeldes hutíes tomaran el poder en grandes partes del país y forzaran al presidente Abd Rabu Mansour Hadi a huir.

El portavoz del gobierno Rageh Badie dijo al canal saudí Al Arabiya que el presidente pidió al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que le brinde garantías antes de participar en cualquier conversación de paz. Los hutíes, en tanto, dijeron que están dispuestos a participar en conversaciones en cualquier país neutral.

La negativa del gobierno liderado por Hadi, quien se encuentra exiliado en Arabia Saudí, es para "protestar por la negativa de la ONU" a implementar una resolución del Consejo de Seguridad que exige a los hutíes que se retiren de las ciudades que tomaron en Yemen, informó Al Arabiya citando fuentes que no precisó.

Mientras, la aviación de la coalición liderada por Arabia Saudí lanzó este sábado nuevos ataques contra posiciones rebeldes chiitas hutíes en amplias zonas de Yemen, en tanto en el sur del país se libraron combates terrestres.

Entre los blancos de los aviones destacaron depósitos de armas de los hutíes en la localidad de Ghula, en la provincia de Omrane, ubicada al norte de Saná, indicaron residentes. Estos ataques tuvieron lugar al día siguiente de intensos bombardeos contra depósitos de los rebeldes en los alrededores de Saná.

La coalición liderada por Riad lleva a cabo una campaña aérea contra los rebeldes chiitas desde el 26 de marzo, con la esperanza de restablecer la autoridad del presidente Abd Rabo Mansur Hadi, que se refugió en la capital saudita ante el avance de los hutíes y de sus aliados, unos militares leales al ex presidente Alí Abdalá Saleh.

El conflicto y los bombardeos dirigidos por Arabia Saudita ya han dejado cerca de dos mil muertos y llevado a más de 545 mil personas a abandonar sus hogares, según la ONU. Desde que la campaña comenzó, sólo hubo una tregua de cinco días para permitir la entrega de ayuda humanitaria a los civiles.

En Haja, más al norte, una concentración de hutíes fue bombardeada, provocando doce muertos entre los combatientes chiitas, según informaron testigos en el lugar. Otros ataques fueron lanzados contra posiciones rebeldes en la región de Dhamar, en el centro de Yemen, según responsables locales.

En el sur, la aviación bombardeó a rebeldes que combatían contra miembros de tribus locales cerca de Ataq, capital de la provincia de Chabwa, según fuentes militares. Estos combates provocaron 28 muertos: 17 hutíes y once combatientes tribales, afirmaron estas fuentes.

En Adén, capital del sur, se registraron enfrentamientos en los accesos norte, este y oeste de la ciudad entre rebeldes y combatientes fieles al presidente Abd Rabo Mansur Hadi, indicaron otras fuentes militares.

Barco con ayuda en Yibuti

De otra parte, la ONU recibió en el puerto de Yibuti ayuda humanitaria transportada por un barco iraní, antes de llevarla a Yemen, anunciaron este sábado varios responsables de Naciones Unidas.

Estados Unidos y Arabia Saudita acusan a Teherán de armar a los rebeldes chiitas hutíes de Yemen, que vive una guerra civil desde hace dos meses, y, por tanto, se niegan a que lleve directamente su ayuda al país. La ONU propuso hacer de intermediario a través de su base de operaciones en Yibuti, a unos 30 kilómetros de las costas yemenitas.

El barco iraní, el MV Shahed, transportaba 2,500 toneladas de ayuda -harina, arroz, medicamentos, agua embotelladas, tiendas de campaña y mantas- para una población civil que la necesita desesperadamente.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) se hizo cargo del barco iraní en Yibuti, dijo a la AFP la portavoz de esa agencia de Naciones Unidas, Abeer Etefa. Según las autoridades yibutianas, el barco iraní, que desembarcó en la noche del viernes, se descargará completamente y su mercancía se trasladará a otras embarcaciones.

Etefa precisó que toda la ayuda humanitaria se llevará en barcos del PMA hacia el puerto yemenita de Hodeida o el de Adén, más al sur. Irán, que niega armar a los rebeldes hutíes, asegura que sólo quiere proporcionar ayuda humanitaria, mientras otros, afirma, eligen los bombardeos, en clara alusión a Arabia Saudita.

La coalición liderada por Riad lleva a cabo una campaña aérea contra los rebeldes chiitas desde el 26 de marzo, con la esperanza de restablecer la autoridad del presidente Abd Rabo Mansur Hadi, que se refugió en la capital saudita ante el avance de los hutíes y de sus aliados, unos militares leales al expresidente Alí Abdalá Saleh.

El conflicto y los bombardeos dirigidos por Arabia Saudita ya han dejado cerca de dos mil muertos y empujado a más de 545 mil personas a abandonar sus hogares, según la ONU.

Por otra parte, un avión de la Media Luna Roja iraní, que transportaba 20 toneladas de ayuda alimentaria, no obtuvo el permiso para aterrizar en Yibuti, anunció hoy un responsable de esa organización humanitaria citado por la agencia oficial iraní Irna. "El avión aterrizo en Chabahar (sureste de Irán) a la espera de que el ministerio de Relaciones Exteriores obtenga esa autorización", añadió ese responsable.