Gobierno cubano ordena el cierre de cines privados 3D

Recuerda que la exhibición de películas y las salas de videojuegos están prohibidas y da de plazo hasta el último día de 2013 para que 20 mil vendedores de ropa liquiden sus negocios.
Particulares cobran entre uno a cuatro dólares por persona en auditorios improvisados.
Particulares cobran entre uno a cuatro dólares por persona en auditorios improvisados. (AP)

La Habana

El gobierno cubano ordenó ayer el cierre "inmediato" de decenas de cines privados abiertos en la isla y dio de plazo "hasta el 31 de diciembre" próximo, para que liquiden sus negocios los 20 mil pequeños empresarios que se dedican a la venta de ropa y otros artículos importados por cuenta propia.

En el primer encontronazo entre el gobierno de Raúl Castro y el emergente sector privado, el Consejo de Ministros cubano confirmó "la validez de esta opción como fuente de empleo y de producciones y servicios", pero aclaró que no permitirá "indisciplinas ni ilegalidades", en actividades que no han sido debidamente autorizadas.

El Consejo de Ministros aclaró que "no se trata, en lo más mínimo, de dar un paso atrás, todo lo contrario, seguiremos avanzando decididamente en la actualización del modelo económico cubano".

El gobierno de la isla caribeña está "informando individualmente" a los trabajadores por cuenta propia los límites de sus licencias, puntualizó una nota oficial reproducida ayer en los medios de comunicación cubanos, todos bajo control de las autoridades.

"Durante este proceso se les está ratificando la ilegalidad de la comercialización minorista de artículos importados o la reventa de los adquiridos en la red comercial estatal", indicó.

La primera advertencia a los vendedores de ropa y otros artículos, comprados por lo general en mercados de Estados Unidos, España, México y Ecuador, se realizó a finales de septiembre pasado, pero parte de estos miniempresarios han mantenido sus negocios, en tanto otros comenzaron a mover sus ventas en el mercado negro.

"¿Quién me va a pagar lo que he invertido en estas compras?", cuestiona Migdalia Jiménez, de 38 años, dueña de un negocio de este tipo en la barriada habanera de Playa.

Se estima que quienes se dedican a este comercio representan cerca de 5 por ciento de los más de los 442 mil trabajadores por cuenta propia surgidos al amparo de los cambios que impulsa el presidente Raúl Castro desde 2008.

Los comerciantes de mercancías importadas habían operado hasta ahora bajo el amparo de licencias de "modisto" o "sastre" y "productor vendedor de artículos varios de uso en el hogar", permisos que en rigor no contemplan la importación de esos productos, si bien la actividad fue tolerada en los últimos años.

"A su vez, debe significarse que la exhibición cinematográfica, que incluye las salas de 3D, así como la organización de juegos computacionales, nunca han sido autorizados y se están desarrollando (...) en ocasiones asociados a otras prestaciones, como las vinculadas a servicios gastronómicos", advirtió el Consejo de Ministros.

En La Habana, donde han proliferado estos negocios en casas particulares, se cobra la función en el equivalente de a uno a cuatro dólares por niño o adulto. Fue en esas salas improvisadas, no en las que administra el Estado, donde los cubanos descubrieron el año pasado el cine de 3D.

Los locales están habilitadas con televisores 3D de 55 pulgadas y consolas de juego Xbox, adquiridas por lo general en Florida, donde radica la mayor comunidad de emigrados cubanos en Estados Unidos.

[b]Beisbol, al mercado[/b]

La 53 Serie Nacional de Beisbol de Cuba arranca hoy marcada por nuevas reglas, el estreno de una política que aumenta los salarios y permite contratos en el extranjero a atletas y entrenadores.

El estadio Augusto César Sandino, de la ciudad central de Santa Clara, será el escenario del primer juego, que protagonizarán los equipos de Villa Clara —actual campeón nacional— y Matanzas, que disputó la final del torneo anterior.

Los beisbolistas cubanos serán los primeros beneficiarios de la nueva normativa que establece el pago de salarios básicos según diversas categorías, a lo cual se añadirán estimulaciones mensuales y otros ingresos.